
La IBF sigue moviendo piezas en el peso superligero y ordenó oficialmente el combate entre Lindolfo Delgado y Movladdin Biyarslanov (Arthur, desde que se convirtió en canadiense) por el título mundial vacante de las 140 libras, que equivalen a 63 kg y medio, el peso superligero. Ambas partes disponen ahora de un periodo de negociación para alcanzar un acuerdo antes de que el organismo pueda enviar la pelea a subasta.
La decisión llega después de que Teófimo Lopez, que figuraba como una de las opciones principales para disputar el cinturón, rechazara la posibilidad de combatir por el título IBF, dejando libre el camino para los siguientes clasificados del organismo y subiendo al peso wélter. El título está vacante desde que dejase de serlo hace unas semanas Richardson Hitchins, como saben nuestros lectores.
Delgado (24-0, 16 KO) afrontará así la oportunidad más importante de su carrera. El mexicano, olímpico en Río 2016 y durante años una de las grandes promesas de Top Rank, ha ido construyendo su trayectoria profesional de forma bastante discreta pero consistente, acumulando victorias y acercándose poco a poco a la zona alta de la división. Sus triunfos recientes sobre Elvis Rodríguez y Gabriel Gollaz han terminado de consolidarlo como aspirante legítimo al campeonato, ocupando la primera posición en listas IBF.
Enfrente estará Biyarslanov (21-0, 17 KO), canadiense de origen ruso que se ha convertido en uno de los nombres más peligrosos de la categoría. Con un estilo agresivo, gran capacidad ofensiva y un elevado porcentaje de nocauts, el púgil llevaba tiempo reclamando una oportunidad mundialista tras encadenar varias actuaciones dominantes, entre ellas un triunfo temprano ante el español Antonio Collado. Es otro de los recientes productos de Camille Estephan al frente de la buena promotora Eye of the Tiger.
Parece, a priori, un choque muy atractivo e igual, por tener ambos récord invicto, buen porcentaje de victorias antes del límite, 31 años y similar altura. Sobre el estilo, el enfrentamiento presenta un contraste bastante atractivo. Delgado suele apoyarse más en la técnica, la movilidad y la gestión de la distancia, mientras que Biyarslanov representa un perfil mucho más directo y ofensivo, con tendencia a presionar desde el inicio y buscar intercambios de alto ritmo.
Por ahora no existe fecha ni sede oficial para el combate, aunque la IBF espera que las negociaciones avancen durante las próximas semanas. De concretarse, el vencedor se convertiría en nuevo campeón mundial de una categoría que sigue siendo una de las más profundas y competitivas del boxeo actual.






