@ringsider2020

La promotora Matchroom Boxing ha organizado una velada esta noche de sábado en Nottingham (Inglaterra) con una revancha que, sin cinturones en juego, veía sobre el cuadrilátero como plato fuerte a dos veteranos como Leigh Wood y Josh Warrington. La gala ha sido muy mejorable, con duelos bastante planos y otros desiguales, con un matchmaking que podría criticarse sin tapujos.

Leigh Wood (29-4, 17 KO) y Josh Warrington (32-5-1, 8 KO), ambos campeones pasados en el peso pluma, se veían las caras en la división superior por segunda vez. En la primera, hace casi tres años, se contempló una animada pelea con Warrington llevando la iniciativa, pero noqueado en el séptimo round a manos del adversario. Sin embargo, en esta ocasión, sucedió lo que se preveía al enfrentar a dos púgiles tan lejos de sus mejores tiempos. Fue un combate plano y sin excesivo riesgo, donde se demostró que el de Leeds está mucho más acabado que el local, por lo que Wood fue dominando desde el inicio con rounds que seguían la misma tónica, ataques con más ganas que acierto, como si el cerebro ya funcionase a otra velocidad que el cuerpo. Warrington, pese a momentos puntuales, no tuvo opción a réplica sólida, por lo que aceptó la derrota por puntos con claridad: 119-110, 119-109 y 117-111, un pleito que no pasará a la historia.

Más allá del combate estelar, la velada incluyó el enfrentamiento entre Ishmael Davis (15-4, 6 KO) y Bilal Fawaz (11-1-1, 3 KO) por el título británico y de la Commonwealth del peso superwélter, pelea que tampoco será recordada por nadie. Davis empezó algo mejor, anotándose los rounds por omisión más que por mérito, pero en la mitad de la contienda se hundió y dejó de tirar manos, hasta permitir que Fawaz, lleno de desplantes y vaciles, remontase y le arrebatase sus cinturones por decisión mayoritaria: 114-114, 115-114 y 115-113. También Sandy Ryan (9-3-1, 3 KO) obtuvo el título mundial WBC superligero en ante la mexicana Karla Ramos (12-11-2, 4 KO) en un cruce donde empezó mejor la visitante, pero poco a poco Ryan se afianzó y pudo convertirse en campeona absoluta con puntuaciones de 95-95 y doble 97-93.

Velada discreta de Matchroom, que esta vez no lució pese a ser un éxito de ventas en Reino Unido, recordando lo que suele ocurrir: cruzar a púgiles en su última fase no es buena idea, dado que ofrecen normalmente duelos bastante poco ágiles para el espectador. Si a ello le unimos que el acompañamiento no estuvo a la altura, podemos concluir que Eddie Hearn no ha acabado la noche feliz, tras el disgusto de ayer por perder a Conor Benn, que firmó un contrato con Zuffa Boxing.