
@ringsider2020
Anoche en Lahr (Alemania), se ponía en liza el título europeo del peso pesado, cinturón que ojalá vaya en ascenso a nivel de prestigio y vuelva a ser disputado por algunos de los mejores púgiles de nuestro continente.
De entrada, parece que lo que sí tenemos es un sólido campeón, puesto que el kosovar Labinot Xhoxhaj (22-0-1, 17 KO) ha realizado la segunda defensa del cinturón ante el sueco Pezhman Seifkhani (17-2, 12 KO). Dentro de que no podemos destacar nada de Xhoxhaj como uno de los mejores del mundo, puesto que no tiene gran presencia física, una defensa impermeable ni un compendio de acciones ofensivas que deleiten al espectador, el púgil afincado en la propia localidad de Lahr demuestra otras virtudes dentro de sus limitaciones: es valiente, suele sacar lo mejor de los intercambios y pega con bastante potencia. Todo ello le podría valer, más allá de volver a exponer su corona continental ante rivales discretos, para medirse a algún buen peso pesado británico o estadounidense y obtener una bolsa jugosa que le asegure un buen retiro tras su etapa profesional.
Xhoxhaj es transparente, tiene lo que tiene y no se guarda nada; y eso fue lo que vimos sobre el tapiz tudesco una noche más. Con arrojo, buscó el ataque contra un Seifkhani ciertamente limitado y mucho más tosco que el aún campeón. El kosovar fue a más en cada round para asegurarse ir por delante en las cartulinas, pero sin exponerse en exceso, pues en estos tonelajes cualquier golpe preciso puede desarbolarte; el castigo se iba acumulando poco a poco en el escandinavo, que cayó a la lona ya en el cuarto parcial ante el jolgorio del animoso público asistente al recinto. Su hijo adoptivo vio la oportunidad y fue hacia delante, sin perder la paciencia, trabajando al rostro y torso del sueco hasta, con un último recto definitivo al centro de la cara, derribar de nuevo a Seifkhani. El fornido boxeador lo intentó, pero solamente pudo escuchar la cuenta de diez completa al réferi de la contienda.
Buen triunfo de Xhoxhaj, que se asienta como el campeón y deberá ver qué camino toman los principales situados en la lista europea (Kabayel y Okolie la encabezan, pero…) o escuchar alguna oferta, como ya hemos señalado, fuera del círculo EBU. De momento, pensará, «que me quiten lo bailao».





