
Este pasado domingo en Riad, se disputaron las semifinales del Boxing Grand Prix, torneo organizado por la Riyadh Season y el Consejo Mundial de Boxeo (WBC). Aparte de la reseña con los resultados, que ya han podido leer nuestros lectores, el presidente del WBC, Mauricio Sulaimán, fue entrevistado al principio de la retransmisión, emitida gratuitamente por YouTube a nivel mundial. El mandatario, entre otras palabras, habló de una nueva herramienta que tomarán de manera experimental en los combates, con la idea de proteger la salud de los participantes y ante el aluvión de daños graves a boxeadores en los últimos tiempos. Podríamos decir que el organismo ha tenido que pensar una medida para compensar la mala praxis de algunos árbitros, que toleran demasiado castigo o no se interponen con rapidez para decretar los fueras de combate, y esquinas que no velan por la salud de sus representados, ya en franco deterioro y recibiendo castigo excesivo.
Dicha medida consiste en unos botones que se han instalado en las dos esquinas roja y azul, de modo que los equipos de los púgiles los tienen a mano. Dicho botón activa una luz roja que se enciende al instante por los cuatro rincones del cuadrilátero de manera bien visible, por lo que automáticamente el árbitro detiene las acciones. Según comentaba Sulaimán a la periodista Claudia Trejos en la emisión de este domingo, hay estudios que cifran entre quince y treinta el número de golpes que pueden producirse desde que una esquina arroja la toalla hasta que lo ve el réferi, por lo que es un hecho que puede ser lesivo para un púgil en situación de vulnerabilidad. De este modo, el WBC quiere intentar minimizar esos últimos golpes y que la retirada sea efectiva al momento (siempre que no haya réferis «carniceros» como Steve Gray a cargo del arbitraje).
Igualmente, hubo cinco jueces a pie de ring en esta ronda de semifinales, para (en palabras de Sulaimán) intentar minimizar las malas decisiones al final de una pelea.






