Fernando Sanz
@fernandosanz.alba

El próximo 31 de enero de 2026, el combate entre el excampeón mundial WBO del peso ligero Keyshawn Davis (13-0, 9 KO) y Jamaine Ortiz (20-2-1, 10 KO) se perfila como un evento destacado al inicio del calendario boxístico. Este combate, programado en la categoría del peso superligero (63,5 kg), ha generado diversas opiniones, siendo una de las más consideradas la de Nahir Albright (17-2, 7 KO), quien ha compartido el ring con ambos contendientes. Albright sugiere que Davis podría tener una ligera ventaja, aunque reconoce la complejidad de este enfrentamiento. En una entrevista con ‘MillCity Boxing’, comentó que la pelea se presenta muy pareja, pero con ciertos aspectos a considerar: «Me inclino por Keyshawn. Considero que obtendrá una victoria ajustada». Para el boxeador estadounidense, la clave podría residir en la habilidad de Davis para capitalizar los momentos de vulnerabilidad de su oponente.

La perspectiva de Albright es de gran relevancia. En febrero de 2022, fue superado por decisión unánime ante Ortiz en diez asaltos, y en octubre de 2023, estuvo cerca de sorprender a Keyshawn Davis en un combate muy reñido, que ganó Davis por puntos en decisión mayoritaria, pero al dar positivo por marihuana posteriormente, quedó como No Contest. Esta experiencia le permite evaluar los estilos y las sensaciones en el ring. De acuerdo con su análisis, Ortiz se distingue por su velocidad, movilidad y combinaciones de golpes, mientras que Davis exhibe una mayor potencia y una inclinación más marcada al intercambio de golpes.

Claves técnicas y presión competitiva
Albright también destacó que Ortiz ha demostrado su valía en el más alto nivel, completando doce asaltos frente a Teófimo López (22-1, 13 KO) en febrero de 2024 bajo una presión constante. Por otro lado, Davis, aún no se ha enfrentado a un oponente claramente establecido en la élite, lo que introduce ciertas incertidumbres sobre su verdadero rendimiento.

Respecto a Ortiz, Albright mencionó que en el pasado mostró cierta fragilidad física en la categoría del peso ligero, aunque desde su ascenso al superligero no ha vuelto a evidenciar problemas de resistencia. A pesar de esto, considera que la potencia y la determinación de Davis podrían ser decisivas si logra imponer su ritmo.

Para ambos pugilistas, este combate representa mucho más que una simple victoria. Ortiz se encuentra ante una de sus últimas oportunidades de acceder a otra pelea de gran envergadura, mientras que Davis, tras ciertos problemas mencionados, busca enderezar su carrera.