Una imagen que parecía improbable que se reeditase era la de Julio César Chávez junto a su antiguo promotor, Don King. Cuando Mike Tyson era el rey del peso pesado, King encontró una mina de oro en el público hispano con el boxeador de Culiacán, al cual acompañó a la cima del noble arte. La leyenda azteca viajó hasta Florida para reencontrarse con Don King, quien a sus 94 años todavía organiza varias veladas al año, pero sin contar con las grandes estrellas como antaño. “Vine a Florida a visitar al mejor promotor de las grandes peleas de box. Sin Don King no existiría ‘JC Chávez’”, escribió Julio César Chávez.

En la imagen aparece King ataviado con una gorra roja con el lema «Make America Great Again», la misma que utiliza el presidente de los Estados Unidos Donald Trump, quien es amigo personal del promotor, y en redes sociales llamó la atención, lo que fue señalado por los seguidores de Chávez. Por contra, Chávez es un héroe de la comunidad hispana, y la deportación de su hijo por relación con el narcotráfico fue usada por políticos de distinto signo en el debate sobre la inmigración que lidera Trump.

En el pasado, Julio César Chávez acusó a Don King de no pagarle cantidades millonarias relacionadas con la venta de PPV. El púgil mexicano cambió a King por Bob Arum, por lo que su antiguo promotor le reclamó ocho millones de dólares. King alegó que Chávez había roto el contrato de forma unilateral, después de generar junto a él cincuenta millones de dólares durante finales de los años ochenta e inicios de los noventa.

Años después, Chávez reconoció que por ignorancia firmó contratos leoninos con King, quien se aprovechó del mexicano de forma similar a la que lo hizo con otros púgiles como Mike Tyson. El empresario de Cleveland confió la dirección de la carrera de Chávez en un equipo con marcado acento español, capitaneado por el zaragozano José María Martín «Búfalo», quien estuvo acompañado por el también fallecido José Luis Sousa y el mánager boricua Eddie Mafuz.