
Julio César Chávez Jr. ha sido deportado a México desde Estados Unidos, al ser trasladado a una cárcel de máxima seguridad en Hermosillo (Sonora, México). La entrega entre países se produjo el pasado 18 de agosto, después de varias semanas de incertidumbre, marcadas por la popularidad del detenido. Chávez Jr. se enfrenta a graves acusaciones por parte de la Fiscalía de México, por presunta delincuencia organizada y tráfico de armas, cargos que lo vinculan con el Cártel de Sinaloa. Sin embargo, su familia ha salido en su defensa, negando rotundamente las acusaciones y asegurando que el púgil es inocente.
El arresto de Chávez Jr. tuvo lugar el 2 de julio en Los Ángeles por agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) de Estados Unidos. Las autoridades estadounidenses lo señalaron como inmigrante ilegal y lo acusaron de haber proporcionado información fraudulenta en su solicitud de residencia permanente, además de considerarlo una “amenaza para la seguridad pública” debido a sus supuestos vínculos con el Cártel de Sinaloa.
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, confirmó la deportación, aunque evitó profundizar en los detalles del caso. Según las investigaciones, que datan de 2019, el exboxeador tendría vínculos con “Los Chapitos”, una facción del Cártel de Sinaloa liderada por los hijos de Joaquín “El Chapo” Guzmán.
La familia de Chávez Jr., encabezada por su padre, el legendario Julio César Chávez, ha negado categóricamente las acusaciones y ha defendido la inocencia del boxeador. En una entrevista con El Heraldo de México, Chávez padre fue contundente: “Mi hijo será todo lo que quieras, menos delincuente”. Aseguró que las veces que su hijo ha estado en México ha sido para internarse en clínicas de rehabilitación debido a problemas de adicciones, y no para cometer actos ilícitos. Además, cuestionó la actuación de las autoridades estadounidenses, preguntándose por qué permitieron que su hijo participara en una pelea profesional contra el influencer Jake Paul el 29 de junio si lo consideraban un criminal.
El patriarca de la familia también reconoció que Chávez Jr. conoce a personas vinculadas al Cártel de Sinaloa, dado que reside en Culiacán, pero insistió en que esto no implica que esté involucrado en actividades delictivas. “¿Conoce a esa gente? La conoce. También yo la conozco y eso no indica que sea narcotraficante”, afirmó.






