Anoche, en el Jeddah Superdome de Yedá (Arabia Saudí), se celebró el campeonato del mundo IBF del peso superwélter con la primera defensa de Josh Kelly (19-1-1, 9 KO) ante el irlandés Caoimhin Agyarko (18-1, 7 KO), que perdió su condición de imbatido al caer por puntos. Kelly llegaba con el cinturón tras sorprender al peligroso campeón ruso Bakhram Murtazaliev en una pelea muy igualada celebrada el pasado mes de enero. El favorito era Kelly y dominó los primeros asaltos bien colocado en una distancia idónea para desarrollar su boxeo técnico. Agyarko pretendía sacar rendimiento pero con aislados golpes que no conseguían cambiar el plan del campeón. El combate fue muy accidentado y hubo varios cabezazos involuntarios, algún codazo de Kelly y golpes en la parte trasera de la cabeza que costaron un punto al campeón inglés en el sexto asalto.

Kelly terminó con varios cortes en el rostro, hubo más cabezazos que en un partido de fútbol, y el campeón terminó con una importante brecha en el puente de la nariz, aunque pudo terminar la pelea. A partir del sexto asalto, Kelly se descentró y Agyarko tuvo sus mejores momentos que recortaron ventaja en las puntuaciones de los jueces, aunque en el final, Kelly recuperó terreno y mantuvo la superioridad. Los jueces dieron decisión unánime a Kelly con dos puntuaciones de 115-112, las más acertadas, y una más cerrada con 114-113.

A Kelly le esperan Sebastian Fundora, campeón mundial WBC superwélter, y Jaron Ennis, campeón mundial WBA y WBO, por si se pone encima de la mesa algún combate de unificación de coronas.