
@ringsider2020
El español afincado en Finlandia José Antonio Sánchez Romero (17-2-1, 6 KO) tiene un compromiso este sábado en Turín, Italia, a diez asaltos en el peso pluma. En juego habrá un título intermedio WBO y el rival será el difícil Francesco Grandelli (20-4-2, 5 KO), excampeón del título Silver EBU y dos veces aspirante al europeo de la categoría.
Hemos hablado con el almeriense, siempre locuaz y directo, sobre cómo afrontaba esta cita a sus 36 años y tras caer derrotado en marzo por el citado título secundario europeo en Francia, mediante decisión dividida. «Rayito» Sánchez, eterno optimista, nos relata sus pensamientos: «Es una pelea por el título WBO Intercontinental con una buena bolsa, mejor incluso que las anteriores», señala. «Hemos hecho una buena preparación entrenando fuerte, porque nos avisaron con tiempo. Ya estamos en Italia y deseando que llegue la pelea. Yo voy a hacer mi trabajo y buscar la victoria. La idea es dar un susto a mi rival igual que lo hicimos en el combate anterior, pero esta vez llevarnos la victoria. Grandelli está arriba en las listas EBU y, más allá de la oportunidad, creo que será un bonito espectáculo».
Sánchez Romero lamenta su mala suerte: «La promotora finlandesa cerró tras el covid, nos quedamos a verlas venir porque se acabaron las opciones que había antes de organizar buenas peleas como local. Por ello, cuando han tocado a la puerta con dinero, para allá que hemos ido siempre. Creo que tengo opciones y es un título interesante, pero ya sabemos que ir fuera, y más a sitios como Italia, es una jodienda (sic). Ya sabéis que los jueces son muy caseros siempre, me tocó sufrirlo en Francia y lo hemos visto recientemente en otros casos como Samuel Molina. Lo de Francia fue increíble, incluyendo una cuenta que no le hicieron al rival, esa pelea en casa no la pierdo de ninguna manera, por eso irte fuera siempre es un hándicap».
Acerca de sus planes futuros, no se plantea el largo plazo: «Vamos a ir partido a partido: si lo hacemos bien en Italia, sigo boxeando. Si no hacemos un papel digno, cuelgo los guantes. La idea es que podamos al menos dar guerra y que nos sigan llamando para este tipo de combates. Tengo la edad que tengo, pero me encuentro bien y fuerte. Hay que hilar fino, también pensar en la salud y la familia, así que hay que examinar todas las opciones. Al final, pensando de modo general, no me quejo ni me arrepiento de nada, pues he vivido del boxeo. Finlandia me dio una oportunidad de dar una buena educación para mis hijas y creo que ha sido mejor que habernos quedado en España».
Por último, hace un alegato para que los aficionados apoyen a los boxeadores españoles: «Este deporte es muy cruel en ese aspecto por parte de los seguidores. Aquí decíamos estos días en el gimnasio, por ejemplo, que el IFK de Helsinki iba el penúltimo en la tabla y el estadio estaba lleno. Pero en boxeo, si pierdes una pelea ya parece que eres basura, algo que creo que no debería ser así. Caer derrotado es parte del boxeo, pero intentaremos que el sábado no sea así».
Mucha suerte al español en tierras transalpinas. El combate se verá, este sábado por la noche, en DAZN Italia, por lo que será muy difícil verlo, salvo que la plataforma de España se interese a última hora por el combate.




