
@ringsider2020
Jesse “Bam” Rodríguez vuelve este sábado al ring con uno de los movimientos más ambiciosos del boxeo actual. El estadounidense abandonó el peso supermosca tras dominar la categoría y buscará convertirse en campeón mundial en una tercera división cuando se enfrente a Antonio Vargas en el Desert Diamond Arena de Glendale (Arizona).
Rodríguez (23-0, 16 KO) llega como uno de los mejores boxeadores libra por libra del planeta y tras una racha espectacular que le ha visto conquistar títulos mundiales en peso mosca y supermosca, derrotando a rivales de la talla de Juan Francisco Estrada, Sunny Edwards (en su primera unificación) o Fernando Martínez. Su ascenso al peso gallo no ha sido casual: desde hace meses venía dejando claro que su etapa en los 52 kilogramos estaba prácticamente terminada.
Sin embargo, el combate llega rodeado por una de esas situaciones que solo la WBA es capaz de generar. Como ya analizamos en ESPABOX, el organismo ha realizado varios movimientos reglamentarios de dudosa coherencia para facilitar que Rodríguez pueda aspirar inmediatamente a un título mundial en el peso gallo. El cinturón que defenderá Vargas ha pasado por diversos cambios administrativos durante los últimos meses, alimentando una nueva polémica sobre la gestión de los campeonatos mundiales. Aun así, más allá de los despachos, nadie duda de que Bam tiene nivel de sobra para competir por cualquier corona de la división.
Enfrente estará Antonio Vargas (19-1-1, 11 KO), campeón WBA y púgil olímpico estadounidense, que atraviesa el mejor momento de su carrera. Tras sufrir la única derrota de su trayectoria en 2019, ha reconstruido pacientemente su camino hasta alcanzar la cima. Empató con Daigo Higa en uno de sus exámenes más exigentes y llega convencido de que puede protagonizar la sorpresa.
Sobre el papel, la pelea parece un clásico enfrentamiento entre un campeón consolidado y una superestrella que busca conquistar una nueva categoría. Vargas posee físico, experiencia amateur y recursos suficientes para competir, pero Rodríguez ha demostrado una capacidad excepcional para adaptarse a cualquier estilo. Su inteligencia táctica, cambios de ángulo y precisión le han convertido en uno de los púgiles más completos del momento. Si logra la victoria, el futuro de Bam apunta a combates todavía mayores. Desde hace tiempo se especula con posibles enfrentamientos ante Takuma Inoue o incluso con una futura superpelea frente a Naoya Inoue, un nombre que aparece cada vez con más frecuencia alrededor del texano.
El respaldo de la cartelera no presenta demasiado atractivo para los estándares de un evento protagonizado por una figura de este calibre. El combate más relevante será el mundial ligero IBF femenino entre la turca Elif Nur Turhan (13-0, 8 KO) y la estadounidense Gabriela Téllez (7-0, 3 KO). Turhan es una de las campeonas emergentes del boxeo femenino y defenderá por segunda vez un cinturón conquistado el pasado año frente a Beatriz Ferreira. Además, la velada contará con la revancha entre Arturo Cárdenas (17-0-2, 9 KO) y Jordan Martínez (16-0-1, 15 KO), que empataron en febrero, así como con un duelo de invictos entre los ligeros Adrián Rodríguez (10-0, 6 KO) y Elías Montoya Terraza (13-0, 8 KO).
La cartelera podrá seguirse en España a través de DAZN durante la madrugada del sábado al domingo. El combate principal entre Bam Rodríguez y Antonio Vargas está previsto para las 4:30 horas aproximadas de la mañana española.





