Foto: Face Off Boxing Club

Anoche en la Cúpula del Milenio de Valladolid y ante unas 500 personas, Isabel Rivero retuvo su título mundial del peso átomo WBA en un combate inteligente, donde nunca hubo opciones de que el cinturón se alejase del Pisuerga.

En la primera defensa de su cetro, fue otra gran noche para Rivero (13-3-1, 1 KO), que se impuso tras diez rounds a Watcharaporn Namphon (14-2, 8 KO). Con el apoyo de su público, la española demostró que, pese a su veteranía, va mejorando y aprendiendo, ofreciendo su mejor versión en cada nuevo combate. Empezó con cautela, ya que su rival era prácticamente desconocida, pero ya se vio en ese primer momento que la pucelana era superior, controlando mejor la distancia y con una técnica más pulida. Desde la mitad del segundo round, la tónica del pleito ya fue prácticamente la misma hasta el final en todos los capítulos: Rivero dominante con la mano adelantaba, marcando con el jab y dejando dos o tres golpes potentes con la derecha para que los jueces no dudasen en su veredicto.

Pese a que la asiática no estuvo muy dañada en ningún momento, tampoco tuvo opciones en las cartulinas; nuestra boxeadora fue aumentando la agresividad hasta que no quiso riesgos en el último parcial, pero sin dejar de controlar el ritmo hasta el tañido final de la campana. Rivero impuso su ley en el ring dentro de un combate muy deportivo por ambas participantes y así dieron fe los tres jueces, con doble 100-90 y 99-91 en las cartulinas. Gran victoria de la Finita, que se dirigió emocionada al público de Valladolid, agradeciendo la presencia de los asistentes.

En el otro combate profesional de la velada, la onubense Ana Acevedo (7-3, 3 KO) se impuso a la debutante rumana Carla Grancea Sorin (0-1) en un duelo dentro del peso supermosca sin historia. A los pocos segundos del combate, una mano abajo de la española provocó el fin de las acciones tras grandes gestos de dolor de la visitante, que ofreció una muy pobre imagen.