
Ike “The President” Ibeabuchi, de 52 años, volvió el pasado sábado al ring con una victoria por nocaut técnico en la tercer asalto contra Idris Afinni en Lagos (Nigeria). Después de 26 años de ausencia, Ibeabuchi sumó otra victoria, y mantiene inmaculado su récord con 21 victorias, 16 de ellas antes del límite. El nigeriano pasó los que debían ser sus mejores años como boxeador en prisión, cuando estaba considerado como una de las grandes promesas del peso pesado, especialmente tras su victoria en un intenso combate contra David Tua. HBO, que retransmitía sus peleas en Estados Unidos, estaba entusiasmada con él, ya que sus combates eran del agrado de los aficionados.
Tras su victoria, Ibeabuchi no perdió el tiempo y lanzó un desafío al campeón mundial de los pesados, Oleksandr Usyk: “Ahora quiero pelear contra Usyk. Tengo 21-0, con 16 nocauts, ¿por qué no puedo enfrentarme a él? Si quiere que pelee más, lo haré. Amo boxear, pero quiero enfrentarme a él antes de que pase el tiempo”, afirmó. El africano todavía cree que está a tiempo de proclamarse campeón mundial del peso pesado, un hito que se antoja remoto, pero que en caso de conseguirlo superaría la marca de George Foreman como el más mayor en ganar un título en el pesado.
El combate contra Idis Afinni (18-9-2, 15 KO) fue supervisado por la Nigerian Boxing Board of Control (NBBofC), que defendió la decisión destacando la excelente condición física de Ibeabuchi. “La edad es solo un número. Sus exámenes médicos mostraron que está en buena forma, y no había razón para no permitirle pelear”, explicó Remi Aboderin, secretario general de la NBBofC. En Nigeria han impulsado el regreso de su púgil más destacado, sin embargo los promotores no han mostrado interés en Ibeabuchi. El púgil nigeriano debutó en 1994, con veintitún años, pero nunca ha tenido una oportunidad por el título mundial de los pesados, y ahora desea que le llegue.






