El periodista Alex Wallau falleció el viernes a los 80 años, después de varias décadas de lucha contra una dura enfermedad de garganta, que no le impidió volver a ponerse detrás de un micrófono en 1988, medio año después de ser operado por primera vez.
Nacido el 11 de enero de 1945 en Manhattan, Wallau se graduó en el Williams College de Massachusetts, para posteriormente comenzar su carrera ligado a los medios de comunicación, además de trabajar como consultor de relaciones públicas en campañas políticas. En 1976 se unió a la cadena ABC como productor, y asumió el rol de analista de boxeo en 1986, ocupando este puesto hasta la última retransmisión de la cadena en junio de 2000. Antes de ser comentarista, Wallau fue el ejecutivo encargado de seleccionar, negociar y adquirir los combates que se emitían en ABC Sports. Durante su trayectoria en la cadena ganó dos premios Emmy como productor y director, y en 2000 fue nombrado presidente de ABC. En 2007, se convirtió en asesor estratégico para The Walt Disney Company, contribuyendo al desarrollo de Disney+ antes de retirarse.
Wallau destacó por su franqueza al analizar el boxeo, lo cual le costó diversas polémicas con boxeadores y promotores. El episodio en el que más en riesgo estuvo su integridad fue a causa de destapar las tramas de Don King. El promotor organizó el torneo United States Boxing Championships en 1977, concebido para aprovechar el fervor patriótico del Bicentenario y el éxito de la película Rocky, y fue presentado como un evento para coronar campeones estadounidenses en cada categoría de peso.
Sin embargo, Wallau, y el misterioso periodista Malcolm “Flash” Gordon detectaron irregularidades, que también afectaban a la revista The Ring. Wallau siguió la pista de que The Ring había falsificado récords de boxeadores, al objeto de justificar el nivel de los participantes. El torneo, financiado por ABC con 1,5 millones de dólares, estaba diseñado para que los púgiles firmaran contratos exclusivos con King, excluyendo a quienes, como Marvin Hagler se negaron a aceptar esa imposición.
El escándalo estalló tras el combate entre Scott LeDoux y Johnny Boudreaux, donde LeDoux denunció que el torneo estaba amañado. ABC canceló el evento, aunque King evadió ser sancionado. Quien sí vio seriamente dañada su credibilidad fue la revista The Ring, así como la Comisión Atlética del Estado de Nueva York. Descanse en paz, Alex Wallau.