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Fotos: José Landín
El joven púgil de Abusu, de 22 años, Erlantz Tejada (7-0, 3 KO) prolonga su condición de imbatido tras una muestra de control y madurez a seis asaltos en la velada celebrada ayer sábado en el frontón Beloki de Zumárraga, que volvió a rugir con el eco del buen boxeo. Erlantz Tejada reclamó su lugar en los cruces por los cinturones en una firme carrera profesional que cumplirá un año dentro de un mes. El joven bilbaíno de 22 años, solventó con madurez y técnica su compromiso a seis asaltos frente al experimentado nicaragüense Wilbert Panttin (7-10, 4 KO), elevando su récord invicto. “Las sensaciones del combate fueron muy buenas. Fue un combate en el que intentamos ir de menos a más, tratando de no correr riesgos evitables para no sufrir lesiones de cara a futuros compromisos”, describe el propio pupilo de Siharhei Kanstantinau.
Tejada tuvo que trabajar, pero dominó todos los asaltos, consiguió meter manos potentes al rostro de Panttin, quien dio prueba de una dureza asombrosa. Erlantz superó, además, el peligro de la cabeza de Panttin, completamente involuntario, que se producía como consecuencia del balanceo de las esquivas. El de Abusu no recibió castigo.
“Wilbert lo intentó por todos los medios pero conseguí evadir sus golpes y contragolpearlo con precisión”, añade el joven púgil vizcaíno.

La concurrencia, que completó una bonita entrada en el Beloki, lo pasó bien. Erlantz Tejada, que ya boxeó en la localidad guipuzcoana hace unos meses, afirma que “ha sido un placer volver a Zumárraga, donde ya estoy haciendo mi hueco y la gente me está cogiendo cariño y me apoya un montón”.






