
La ruptura profesional entre el promotor inglés Eddie Hearn, director de Matchroom Boxing, y el púgil, también del Reino Unido, Conor Benn (25-1, 14 KO) ha escalado hacia un conflicto personal tras las recientes declaraciones del promotor sobre un supuesto intento de soborno. Según ha revelado Hearn, el boxeador le habría ofrecido una compensación económica con el objetivo de evitar comentarios negativos en los medios de comunicación. La relación entre ambos fue, durante años, una de las más estrechas del boxeo inglés. Hearn guio la carrera de Benn desde su debut en 2016 y mantuvo su respaldo incondicional incluso durante el escándalo de 2022, cuando el boxeador dio positivo en dos pruebas de sustancias prohibidas. Hearn defendió la inocencia de su pupilo, organizando incluso combates en Estados Unidos mientras Benn gestionaba su proceso legal para volver a competir en el Reino Unido.
La sintonía se rompió cuando Benn decidió firmar con la nueva promotora Zuffa Boxing el pasado mes de febrero, a pesar de los esfuerzos de Matchroom por posicionarlo como aspirante oficial al título mundial WBC del peso wélter.
Tras conocerse las declaraciones de Keith Connelly, mánager de Benn, quien afirmó que se le ofreció a Hearn el puesto de «asesor especial» del boxeador —propuesta que el promotor rechazó tajantemente—, la tensión se ha hecho evidente. En palabras de Hearn, el empresario desmintió dicha oferta y reveló el contenido de una comunicación recibida por parte de los representantes legales de Benn.
«Conor Benn me ofreció dinero para que mantuviera la boca cerrada. Decía en el correo electrónico de su abogado: ‘te daremos esta cantidad de dinero’, y os diré que eran 250.000 dólares (231.000 euros) para que no dijera nada negativo sobre nosotros. Que se vayan a la mierda», declaró Hearn.
En los dos últimos combates, Conor Benn ha vencido a Chris Eubank Jr., en combate de revancha, y al excampeón mundial estadounidense Regis Prograis.






