
El campeón unificado del peso semipesado Dmitry Bivol volverá a pasar por el quirófano. El ruso será intervenido este próximo 4 de julio de una lesión en el codo izquierdo, una operación que condicionará el calendario del semipesado y retrasará su regreso a los cuadriláteros más de lo que habría deseado. Según confirmó su entorno, la intervención pretende solucionar unas molestias con las que Bivol ha venido compitiendo durante los últimos meses. De hecho, el campeón ya subió al ring con esa lesión en su más reciente victoria frente a Michael Eifert, en un combate en el que retuvo sus cinturones pese a no encontrarse al cien por cien físicamente.
La operación no modifica, al menos por ahora, los planes deportivos de Matchroom. Una vez superado el proceso de recuperación, la intención es que Bivol (25-1, 12 KO) realice la defensa obligatoria del título de la WBO frente al británico Callum Smith (31-2, 22 KO), actual campeón interino del organismo y aspirante oficial al cinturón. Hay que recordar el ridículo de dicho organismo al negarse a sancionar su cetro en el último pleito de Bivol por motivos políticos, algo totalmente esperpéntico. En todo caso, de confirmarse ese enfrentamiento, el tercer combate con Artur Beterbiev continuará aplazándose, al igual que otras opciones de gran atractivo en la categoría, como un posible duelo con David Benavidez. Sin embargo, la situación responde más a una cuestión médica y reglamentaria que a una decisión estratégica, ya que Bivol deberá cumplir primero con su compromiso obligatorio antes de plantearse otros grandes combates si no quiere perder el título de la Organización Mundial.
Será, además, la segunda intervención importante a la que se somete el ruso en menos de un año. Tras superar recientemente una operación de espalda que sí alteró de forma significativa su planificación deportiva, Bivol deberá afrontar ahora un nuevo periodo de recuperación, que no se espera tan largo como el anterior, con el objetivo de regresar en las mejores condiciones para defender su condición de campeón unificado. A sus 35 años, el ruso continúa ocupando un lugar privilegiado entre los mejores libra por libra del mundo. No obstante, las lesiones han comenzado a convertirse en un factor relevante en la recta final de su carrera y amenazan con ralentizar un calendario que muchos aficionados esperaban mucho más activo tras su regreso al ring.






