En la anarquía del boxeo profesional, el gran problema de las últimas décadas es la proliferación sin motivos deportivos de organismos. La aparición de Dana White ha puesto las orejas tiesas a todos ellos, y algunos han recobrado la sensatez. La WBO y la IBF han dado los primeros pasos para trabajar de forma conjunta, pero sin llegar a fusionarse, según adelanta BoxingScene. Ambas entidades organizarán en otoño de 2026 una convención conjunta por primera vez en la historia para defender la importancia de sus cinturones frente a los intentos de modificar las regulaciones federales.

Las dos entidades con sede en Estados Unidos prevén que la nueva promotora Zuffa Boxing, con el respaldo de Arabia Saudí, obtenga la aprobación del Congreso para establecer normas que le permitan clasificar a los púgiles y conceder sus propios títulos sin cumplir las obligaciones actuales de transparencia financiera, por lo que iniciarán una campaña intensa destinada a informar a los boxeadores sobre el modo en que la posesión de un cinturón incrementa sus ingresos en el mercado, según ellos libre, actual del boxeo.

Dana White declaró que su promotora no tiene intención de colaborar con los cuatro grandes organismos sancionadores ni con los principales promotores. La convención WBO-IBF se celebrará probablemente en Orlando (Estado Unidos). El mes pasado la WBO celebró su convención anual en Bogotá, Colombia, mientras que la IBF tiene programada la suya en Vietnam para la primavera.

Las dos entidades dirigirán seminarios de forma conjunta durante el evento y colaborarán desde ahora para facilitar que se realicen combates de unificación entre sus campeones. Hasta el momento la WBA y el WBC, que han recibido patrocinios de Riyadh Season, no forman parte del acto del próximo año. Sería un auténtico milagro que las cuatro organizaciones remaran en la misma dirección, pero ahora al tener a un enemigo común, puede que sea más probable que por lo menos colaboren más por el bien del boxeo.