El veterano promotor estadounidense Bob Arum valoró con elogios y comprensión la decisión del excampeón Terence Crawford de retirarse del boxeo profesional tras una trayectoria que lo consolidó como uno de los mejores púgiles de su generación. El veterano promotor, que acompañó a «Bud» desde sus primeros pasos en el profesionalismo, defendió sin ambages la elección de su exboxeador de colgar los guantes en la cima«¿Por qué no debería haberse retirado? El boxeo es un deporte peligroso. Lo consiguió todo y ganó más dinero, especialmente en sus últimas peleas, del que jamás imaginó. Vive en Nebraska y tiene a Warren Buffett como asesor financiero. Así que ha guardado mucho dinero. ¿Por qué debería someterse a todo ese trabajo de preparación para una pelea y arriesgarse a salir herido? Lo viste con Marvin Hagler, que también se marchó por la puerta grande cuando todavía podría haber ganado mucho dinero», declaró Arum.

El promotor, que también trabajó con Hagler en su día, fichó a Crawford en 2011 antes de su decimoquinto combate y, en apenas tres años, lo condujo a un título mundial del peso ligero. A ese logro le siguió un reinado unificado en el peso superligero, y posteriormente una exitosa etapa en el peso wélter. Sin embargo, tras vencer a Shawn Porter en noviembre de 2021, Crawford rompió con Top Rank y continuó su carrera como agente libre, lo que acabó desembocando en el esperado combate ante Errol Spence, al que derrotó en julio de 2023. Ya bajo el paraguas de Riyadh Season, Crawford sumó títulos en el superwélter y el supermedio al batir a Israil Madrimov en agosto de 2024 y a «Canelo» Álvarez el pasado septiembre, antes de anunciar su retirada en diciembre, renunciando a una posible aventura en el peso medio que le habría permitido convertirse en campeón en cinco divisiones.

Pese a no haber podido acompañarlo hasta el final de ese camino, Arum reconoció la satisfacción que le produce ver el legado de su exboxeador. «El hecho de que no lo lleváramos hasta la línea de meta es una lástima para nosotros, pero es lo que hay, así es el espectáculo. Por supuesto, estoy genuinamente feliz por él, porque somos en gran parte responsables de su éxito. Era un don nadie cuando empezó con nosotros, pero nuestros ojeadores descubrieron un talento extraordinario y lo llevamos por el camino correcto. Así que estamos muy orgullosos de eso», afirmó el promotor.

La relación entre ambos no estuvo, sin embargo, exenta de tensiones. En noviembre de 2020, tras la victoria de Crawford sobre Kell Brook en su penúltimo combate bajo el sello de Top Rank, Arum llegó a cuestionar públicamente la viabilidad económica de seguir promocionando al de Nebraska: «La pregunta es: ‘¿Queremos quedárnoslo?’ Podría construir una casa en Beverly Hills con el dinero que he perdido con él en las últimas tres peleas. Puede que sea el mejor luchador del mundo, pero no voy a arruinarme promocionándolo».

Sobre la separación, Arum fue escueto pero conciliador: «Cuando se acabó el contrato, decidió no renovar porque creía que podía hacerlo mejor como agente libre. Así que nunca, jamás, lo voy a culpar por eso, como sí haría con un boxeador que rompe un contrato y se marcha». Y sobre el legado que deja Crawford, el promotor no escatimó en elogios: «Así es como deberían retirarse los grandes, absolutamente, pero rara vez es el caso».