El campeón olímpico y excampeón mundial profesional Anthony Joshua (29-4, 26 KO) compareció ante los medios de comunicación en Londres por primera vez desde que dos de sus amigos más cercanos y compañeros de equipo, Sina Ghami y Latif «Latz» Ayodele, fallecieran el pasado 29 de diciembre en un accidente de tráfico a las afueras de Lagos (Nigeria), en el que el propio púgil viajaba y salió ileso con heridas leves. La rueda de prensa, celebrada con motivo de su combate contra el albanés Kristian Prenga (20-1, 20 KO) el próximo 25 de julio en el Jeddah Superdome de Yeda (Arabia Saudí) fue la oportunidad del excampeón mundial para hablar en público sobre los meses más duros de su vida y sobre su voluntad de continuar compitiendo.

«AJ» no retomó el entrenamiento a pleno rendimiento hasta hace apenas dos meses. «Obviamente estaba entrenando, pero hay niveles de entrenamiento, y fue hace dos meses cuando realmente empecé a acelerar las cosas. Ha ido bien. La pretemporada fue bien y me siento fuerte. Obviamente puedo ponerme más en forma, más fuerte y puedo exigirme más, pero estoy en un buen lugar para donde me encuentro ahora», explicó.

Cuando se le preguntó si ese proceso de retorno había sido más mental o físico, Joshua fue contundente: «Físicamente, porque mentalmente soy muy fuerte. Era simplemente que físicamente tienes que prepararte para el sparring. Estamos aquí, el regreso. Esto le da propósito a lo que haces en el campamento de entrenamiento».

Sobre si llegó a plantearse la retirada durante las primeras semanas de duelo, la respuesta fue igualmente directa: «No, porque este es mi objetivo. El boxeo no solo es bueno por el lado competitivo, sino que es bastante terapéutico y nos da mucha fuerza. Creo que eso es lo que hace por mí. Sé que este es el lugar donde me siento más cómodo. Sé que me da mucho propósito en mi vida. Estoy a gusto estando aquí con vosotros. Aquí es donde me siento más cómodo».

El excampeón reconoció que ha afrontado la pérdida guardando sus emociones para un momento posterior, una estrategia que el propio Joshua describió como su forma particular de sostenerse. «No es para todos, pero creo que para mí es la mejor manera de manejar la situación. No se trata de mí, es algo más grande que yo. Cada uno es diferente, pero yo tengo que apartar mis emociones porque me concentro en sus padres. Mis emociones pueden llegar en una etapa posterior, pero realmente miro a los padres y entiendo que debe ser lo más difícil para ellos. No lo hago sobre mí, lo hago sobre las madres y los padres de los dos chicos».

En lo estrictamente deportivo, Joshua describió este año como una etapa de mejora técnica. Junto al equipo de Oleksandr Usyk, habló de los progresos en su preparación. «El boxeo, el estado físico, el cerebro, la defensa… lo entiendo y puedo leer los golpes de nuevo. Mis ojos están totalmente enfocados, puedo ver los puños y leer al rival muy bien, mi mente está así, con visión de túnel, no enfocada en demasiadas otras cosas».

Ante las advertencias del entorno de Prenga, que calificó el combate de error estratégico del equipo Joshua, el londinense no mostró irritación. «Solo están cavando una tumba, cavando más y más hondo», respondió desde el estrado. «Haré lo que necesito hacer, le respeto a él y a cada rival, pero cuando me miro a mí mismo, sé lo que voy a hacer y lo voy a demostrar. Todo lo que se habla es barato, ya veremos. Esta es mi división. Yo pertenezco aquí, no hago esto como un chiste, esto es en lo que soy bueno. No se trata de él, se trata de mí».