
El excampeón mundial de los pesos pesados Anthony Joshua manifestó su convicción de haber puesto fin de forma definitiva a la trayectoria de Jake Paul en el boxeo profesional. El púgil británico fracturó la mandíbula del youtuber estadounidense por dos sitios durante su combate del pasado mes de diciembre, al ganarle en el sexto asalto en un combate que fue retransmitido globalmente a través de Netflix. Desde entonces, Paul se ha sometido a dos intervenciones quirúrgicas en la mandíbula y, según ha reconocido públicamente, todavía desconoce si la gravedad de la lesión le permitirá volver a subirse a un ring.
Joshua fue contundente al valorar su actuación en el podcast Mr. Verzace, conducido por el CEO de The Ring, Rick Reeno: «Se me encomendó una misión clara: deshacerme de Jake Paul y alejarlo de nuestro amado deporte. Ya fuera en un asalto o en seis, creo que el trabajo quedó completamente hecho».
El propio Joshua reconoció que el desarrollo del combate no fue tan rápido como él mismo esperaba, aunque justificó su planteamiento táctico con una reflexión sobre el espectáculo y la satisfacción del público: «No importa que se mueva, que corra. Soy suficientemente bueno como para noquearle en un asalto independientemente de lo que haga. Pero si el árbitro hubiera detenido el combate tras 30 segundos, o en dos o tres asaltos, no creo que hubiera resultado satisfactorio para nadie».
«Fue algo enorme para mí. Mi perfil se disparó. Mucha más gente pudo verme, tuve que sacudir el óxido y de repente la gente volvió a ver esa luz», afirmó el boxeador. «Volvía a Miami, en el escenario más grande, y la gente podía ver esa energía vibrante, independientemente de Jake Paul. Mucha gente dijo: ‘Ese es el tipo que conocíamos’, y se sintió bien estar de vuelta en el gran escenario», explicó.
Joshua también tuvo palabras de agradecimiento hacia su rival: «Debo reconocerle el mérito a Jake Paul y a su equipo. Fue una gran oportunidad. Entiendo el negocio, entiendo el juego. Me dio la oportunidad de trabajar, y yo la aproveché».
Con la confianza renovada, Joshua ya tiene puesta la mirada en su siguiente paso. El 25 de julio combatirá en Jeddah (Arabia Saudí) ante Kristian Prenga. El albanés es un rival de rodaje sobre el papel, y una victoria convincente podría abrir la puerta a uno de los combates más esperados por la afición británica: un duelo ante Tyson Fury.






