Hoy sábado en el Aichi Sky Expo de la ciudad japonesa de Aichi, Kameda Promotions organizó una velada con dos títulos mundiales, y el de la IBF del peso supermosca cambió de manos, y el ya excampeón mexicano Willibaldo García (23-7-2, 13 KO) sucumbió ante el australiano Andrew Moloney (29-4, 18 KO), de 35 años. Moloney consiguió una victoria por puntos en decisión mayoritaria con 115-113, 115-113 y 114-114, aunque la presión y el trabajo lo hizo el mexicano, que mereció la victoria.

García presionó desde el inicio, pero Moloney supo mantenerse sin gran castigo, e intentó el contragolpe en ocasiones. El mexicano notó el cansancio a partir del octavo asalto, y Moloney pudo recortar ventaja a pesar de dos cortes encima de los ojos, terminó fuerte y ganó el último asalto más fresco. Aun así, la presión constante y el trabajo desarrollado por el excampeón le debieron dar la victoria.

Tras la contienda, Moloney estaba muy feliz. “Esto significa todo para mí. Toda mi vida la he dedicado a ser campeón mundial”, declaró tras conseguir su primer título mundial, después de varios intentos. «Tuve que esforzarme al máximo en ese último asalto, pero lo conseguimos. No podría estar más feliz».

Y citó a Jesse “Bam” Rodríguez para ser su próximo rival: «Me encantaría pelear por el título indiscutido con ‘Bam’. Ese es el mayor premio del boxeo».

El sudafricano Sikho Nqothole, quien la semana pasada venció a Charlie Edwards, es ahora el aspirante oficial.