TELEBOXEO X
EL “NIÑO DE ORO” DEL BOXEO INGLÉS
(Londres. 21 de marzo de 1967. Karl Mildenberger venció por k.o.técnico en el 8º asalto a Billy Walker. Campeonato de Europa de los pesos pesados)
Comentario
Es materia ya mencionada. Agradecemos el esfuerzo que viene realizando Televisión Española en dar a los aficionados de toda España ocasión de ver grandes acontecimientos boxísticos, como el de anoche-en diferido, para nosotros-, donde el alemán Mildenberger revalidó su título de Europa de los grandes pesos frente al inglés Billy Walker. Solamente un ruego que hacer a la citada TVE: no hace falta demasiadas molestias para encontrar en Madrid o en provincias, a verdaderos aficionados al pugilismo, entendidos, conocedores a fondo del deporte de las doce cuerdas, que con un poco de práctica serían avanzados locutores en estas lides.
Un presentador de combates de boxeo no puede improvisarse de la noche a la mañana. Hay que ser o no ser; hay que saber dar reseñas y no limitarse a leerlas; hay que facilitar al público , que se inicia, todos los detalles que puedan ser útiles, para que comprendan la auténtica verdad del pugilismo; para que desechen esa otra versión de las películas norteamericanas, donde el púgil es vasallo de mafiosos con pistolas en la sobaquera...
No hay que conocer el boxeo de refilón, de referencias, de oídas, sin haberlo estudiado. Felicitamos muy de veras por su audacia al comentarista de turno, pero creemos que el arrojo deben tenerlo los púgiles sobre el ring. Sí, hay que informarse. Y ver muchos combates de boxeo para enfrentarse con dignidad ante unos micrófonos. Con esto se evitarían lamentables puntos de vista, como el que anoche tuvimos que soportar al final de la contienda, cuando el inglés Walker, desgajado, maltrecho y entregado, fue enviado, acertadamente, al rincón, por el árbitro, Ben Brill, añadiendo después el comentarista que “en España no se hubiese admitido tan precipitada decisión”, dándonos a entender que en España se detiene un combate cuando el púgil presenta profundidad en sus superciliares; cuando se haya desplazado y poco menos que pidiendo agua por señas...Entérese, señor comentarista, la principal característica técnica del alemán Karl Mildenberger es que era zurdo, condición que usted , por ejemplo ,jamás mencionó,
¿Hablamos un poco del combate? Razón tiene Cassius Clay en afirmar que Mildenberger, junto con Sonny Liston, han sido los rivales más extraordinarios que tenido en su carrera boxística. Una de las cosas que más nos sorprendió en el alemán fue su envidiable tranquilidad sobre el ring. No se inmutó ante la avalancha que le brindó su brioso adversario en el primer round. Encajaba con formidable paciencia los peligrosos derechazos del “Niño de oro” del boxeo inglés. El campeón nunca perdió su línea de combate.
Para los ingleses era “El combate del siglo”, a pesar de que le criticaran a Billy Walker no haber ganado jamás un combate de trascendencia. Otra de las críticas es de que algunos de sus contrarios fueron pagados por dejarse caer antes del final del match. Pero nadie le discute ser el más taquillero. Y prueba de ello es que pocas horas después de darse a conocer la firma del combate, se habían vendido gran número de localidades.
Las autoridades federativas inglesas no le autorizaron para que disputara el Campeonato Británico al titular. Y, sin embargo, acabó de contender por le diadema continental. Fracasó en su intento porque se estrelló con la excelente técnica del teutón, que en el quinto asalto comprobó donde radicaba “El talón de Aquiles” del recio mocetón británico. El punto flaco estaba en su estómago, en sus planos medios. Y fue en estas parcelas donde Mildenberger comenzó a esparcir la dinamita de su izquierda. Apenas intentó conectar golpes al rostro, ¿para qué?
(En el rincón de Karl Mildenberger pudimos ver a su paisano Conny Rudhof, campeón de Europa de los pesos superligeros, que ahora representaba el papel de “segundo”. Por cierto, ¿veremos a Rudhof algún día frente a “Sombrita”, que ahora se encuentra tomando aires en la idílica localidad gomera de Tecina?)
El coraje, la potencia, el arrojo del aspirante, se había derrumbado ante la mejor técnica, habilidad y experiencia. En el octavo asalto se decretó el perfecto k.o.técnico. Ni un rumor, ni una protesta en el público. Y esa su ídolo. No nos extrañó aquella actitud. Hay que recordar que fueron británicos los primeros pañales que tuvo esta faceta olímpica que responde por pugilismo.
Antonio Salgado Pérez
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