SOMBRITA, TOM CARBY Y ZUPPO
Recientemente, Tomás Carvajal ,el histórico murguero que dirigió “Los Diablos Locos” , al que se le conocía por su apodo pugilístico de “Tom Carby”, fallecido hace quince años, recibió un merecido homenaje en el barrio de Cuesta Piedra, , de Santa Cruz de Tenerife, donde decenas de vecinos acompañaron a la familia Carvajal al descubrimiento de la escultura del popular personaje de nuestros Carnavales ,tallada en bronce con su peculiar pose y su inseparables gafas y peluca. A raíz de este acto, y en una amable comunicación, y dadas las referidas vinculaciones boxísticas, se nos interrogó si alguna vez, en su carrera como púgil amateur, “Tom Carby” se había enfrentado a Juan Albornoz Hernández “ Sombrita”, ex campeón de Europa.
En efecto, lo hizo, y en cuatro ocasiones, todas en el año 1951. Y los combates fueron seguidos: el primero terminó en nulo; en el segundo la victoria sonrió a Carby; en el tercero, otro combate nulo y, en el cuarto y último, el triunfo se lo adjudicó “Sombrita”. Todas estas contiendas se celebraron a la distancia de 6 asaltos de 2 minutos que, en la citada época era la distancia olímpica, es decir, amateur. Evidentemente, el haber ganado a “Sombrita” siempre fue un lujo del que alardeaba aquel “Tom Carby”, que luego, como preparador boxístico, dejó patente su seriedad, su nerviosismo y, sobre todo, su estilo , de impoluta camisa y pantalón blanco con su inseparable pajarita, atuendo que, desgraciadamente, ha desaparecido casi por completo de nuestros cuadriláteros. Claro que constituía un orgullo para “el único diablo que subió al cielo” el haber derrotado a quien luego disputó como profesional del ring y a través de 91 combates, un campeonato de Canarias, quince de España y cinco de Europa.
“Sombrita” aquel inolvidable púgil del denso lunar en el rostro falleció el 18 de enero de 1993, a los 59 años. Y quien hace algunas semanas , nos dejó para siempre, a sus noventa años, fue aquel director de orquesta del “riqui-raca” Francisco Zuppo Núñez, léase Zuppo, así, a secas, que no sólo desde el mismísimo centro del campo del estadio Heliodoro Rodríguez López alentó a las huestes del futbolísticas del C.D,Tenerife sino que en nuestra mudéjar plaza de toros santacrucera, en las recordadas “noches de Sombrita” hizo vibrar a los espectadores que abarrotaban las sillas y las gradas del aludido coso taurino cuando aquel púgil tan elegante como técnico tenía enfrente a los boxeadores más representativos de aquella época que, ojalá, no se convierta en puro recuerdo. Aquel Zuppo , tinerfeño de pura cepa, alegre, elástico y comunicativo , coadyuvó con el atril y la batuta de sus manos a que nuestro representante pugilístico, alentado por un público totalmente volcado, consiguiera, con guantes de ocho onzas y vendaje duro, aquellos resonantes triunfos entre el ensogado. Antonio Salgado Pérez
(Tenerife)
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