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COTTO-MAYWEATHER EL 5 DE MAYO
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A primera hora de la tarde en Estados Unidos de este miércoles día 1 de febrero, ha finalizado la Audiencia que la Comisión Atlética de Nevada ha realizado al campeón mundial del peso welter WBC, el invicto Floyd Mayweather (42-0, 26 KOs). Los cinco comisionados han votado a favor de concederle la licencia al peleador de Michigan para que pueda boxear el próximo 5 de mayo en el MGM Grand Arena de Las Vegas, tras recibir un permiso para postergar su pena de prisión por violencia doméstica hasta el 1 de junio. |
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| Todo parece indicar, según ha declarado el propio Mayweather en la audiencia, que se enfrentará al actual campeón del peso superwelter WBA el puertorriqueño Miguel Ángel Cotto (37-2, 30 KOs).Por tanto, a falta de la firma de los contratos, y aún sin especificar en qué peso pelearán ambas estrellas del boxeo (Mayweather ya peleó en el superwelter ante Óscar de la Hoya) habrá megapelea Cotto-Mayweather, la que todo el orbe boxístico pedía allá por 2008 y habrá que esperar al menos hasta el otoño de este año para ver el esperado Pacquiao-Mayweather, el mismo día en el que el nuevo director de deportes de HBO Ken Hershman ha declarado que esa pelea "o se hace a finales de este año o principios del siguiente, o perderá todo su interés". |
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FLOYD MAYWEATHER APLAZA SU ENTRADA EN PRISIÓN
Floyd Mayweather Jr. sigue invicto también fuera de los cuadriláteros. En las horas previas a su entrada en la prisión del Condado de Clark, al que pertenece Las Vegas, la juez Melissa Saragosa dictaminó que analizó las obligaciones contractuales del boxeador de 34 años, que tiene previsto pelear el 5 de mayo en Las Vegas ante un rival por designar. El abogado del campeón del peso welter, Richard Wright, convenció a la juez al hacerle ver que el impacto económico en Las Vegas por la celebración de ese combate sobrepasará los 100 millones de dólares. Para sorpresa de propios y extraños, la juez estimó esta alegación deportiva y económica y permitirá que Mayweather siga en libertad hasta el próximo mes de junio, cuando tenga que cumplir los tres meses de arresto. En cuanto al rival de Mayweather, es prácticamente seguro que no será Pacquiao, ya que Bob Arum, promotor de este, está negociando para que sean Cotto o Márquez, en lo que serían combates de revancha, y también cuenta el campeón del peso superligero, Timothy Bradley. Por lo tanto, el abanico de rivales del natural de Grand Rapids es ahora mismo una pura incógnita. Aunque Mayweather ha sido arrestado varias veces desde 2002 por casos de violencia y peleas en Las Vegas y Grand Rapids, ésta es la primera vez que irá a la cárcel por un tiempo considerable.
FLOYD MAYWEATHER IRÁ A PRISIÓN EL 6 DE ENERO
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Cuando más cerca parecía estar el combate Pacquiao-Mayweather con fecha incluida: próximo 5 de mayo de 2012 en el MGM Grand Arena de Las Vegas, todo se ha vuelto a ir al garete cuando este miércoles Floyd Mayweather ha conocido la sentencia de la jueza Melissa Saragosa en el caso de violencia doméstica con su exnovia Josie Harris. Seis meses de prisión, tres de ellos en suspenso, por lo que el próximo 6 de enero el vampeón mundial del peso wélter WBC entrará en la cárcel del Condado Clark donde estará 87 días pues ya cumplió en su día 3 días de arresto. La jueza también ordenó a Mayweather pagar $2.500 dólares de multa, participar en consejería sobre violencia doméstica durante un año, y cumplir con 100 horas de servicio comunitario. Mayweather, quien cumplirá 35 años el próximo 25 de febrero tendrá que esperar al segundo semestre de 2012, como mínimo, para volver a los cuadriláteros.
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ANDRE WARD JUSTO GANADOR DEL SUPER SIX
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El 17 de octubre de 2009 comenzaba con todas las bendiciones populares y mediáticas una nueva fórmula competitiva en el boxeo: el Torneo Super Six, evento que reunía a los seis mejores pesos supermedios del mundo (faltaba Lucien Bute) y que se desarrollaría entre ese año y el siguiente 2010. La fuerza y el amparo de la cadena televisión Showtime auguraban el éxito. Además, el primer combate entre Jermain Taylor y Arthur Abraham fue extraordinario. Lo resolvió a su favor el armenio-alemán a falta de seis segundos para el final de la pelea. Posteriormente, la baja del propio Taylor, la de Kessler, quien partía con la vitola de favorito, la entrada discutible de Allan Green y los continuos aplazamientos justificados o no, le quitaron seguimiento por parte de los aficionados. |
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| Hasta llegar, 20 meses después, la hora de la final. Frente a frente, el campeón olímpico en Atenas 2004, el invicto estadounidense Andre Ward (27 años) y la gran sorpresa del torneo, el británico Carl Froch. El escenario, el Boardwalk Hall de Atlantic City. Unas 5.600 personas asistieron a la final, con los cinturones de WBC y WBA en juego. Demasiados pocos seguidores para una lucha histórica entre el boxeo de las Islas Británicas y el de los Estados Unidos.Y el combate no decepcionó. Mejor dicho, Ward no defraudó al favoritismo que casi todos le otorgábamos. Un púgil perfecto defensivamente, técnico, sobrio en el ring... pero sin pegada. Si no, claro, sería "Sugar" Robinson o Julio César Chávez. Pero es bueno, muy bueno. Los dos primeros asaltos fueron de tanteo, como mandan los cánones y con ambos contendientes boxeando en la larga distancia, en la que la mayor envergadura del brítánica le causaba problemas al californiano. A partir del tercer round, llevó el combate a unos terrenos más beneficiosos para sus intereses. Y comenzó la exhibición. Para entendidos. Sin alharacas. Gestionando la pelea a su antojo. Con una velocidad muy superior a su rival. Esquivo y golpeo, y a la recíproca. El "Abc" del boxeo. Y Froch impotente. Pero esperando esa que se dice en llamar "Zona Cesarini" en fútbol y que podríamos denominar "Zona Froch" en el boxeo. Esos últimos asaltos en los que el veterano de Nottingham (34 años) se desmelena y con un estilo poco ortodoxo saca lo mejor de sí mismo. Así cayó Taylor, costándole su brillante carrera, y en esos últimos compases de pelea ha decidido resultados ajustados. Y Ward por poco cae en la trampa. Estuvo muy conservador desde el noveno al último round. Pero su ventaja en las cartulinas y la imposibilidad de tumbarlo por parte de Froch hizo que llegáramos con la certeza, Carl Froch incluido, que el torneo y el reinado del peso supermedio se quedaría en Estados Unidos. Dos jueces, el canadiense Craig Metcalfe y el estadounidense John Stewart vieron un demasiado apretado 115-113 siendo curiosamente el británico John Keane quien dio un más ajustado a lo visto 118-110. Andre Ward es un justo vencedor de esta bonita e innovadora empresa que ha sido el Super Six para el enquistado y obxoleto mundo del boxeo. Ganó con holgura y merecimientos a todos sus rivales: Kessler, Greene, Abraham y el pasado sábado, Carl Froch. ¿Quién parará a Ward, aún careciendo de una pegada mortífera? Bute le pudiera poner en problemas aunque no parezca suficiente para alguien que no pierde desde amateur. Ahí es nada: campeón olímpico, doble campeón mundial unificado y desde el sábado campeón del primer "Super Six World Boxing Classic". ¿Habrá segunda edición? La apoyaremos, pero aprendiendo de los errores, suprimiendo a los lesionados de la competición, como en otros deportes y con menos combates para llegar a la final. Pero mereció la pena. |
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HOPKINS-DAWSON, NO CONTEST TAMBIÉN PARA LA COMISIÓN DE CALIFORNIA
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Como era de esperar, este martes la Comisión Atlética de California tomó el acuerdo de revocar el KOT decretado por Pat Russell, árbitro de la pelea Chad Dawson-Bernard Hopkins del pasado 15 de octubre. Como ya hizo el W.B.C. hace varias semanas, la decisión definitiva es un "No contest" o combate sin decisión, al producirse el incidente en el segundo asalto de la pelea celebrada en el Staples Center de Los Angeles. Hopkins sigue siendo campeón mundial y ahora falta por saber si concederá la revancha que le está pidiendo Dawson. |
PETERSON GANA A KHAN EN UNA DECISIÓN LOCALISTA
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El boxeo y los campeonatos del mundo volvían a la capital del Imperio, Washington D.C. Más de 8.600 espectadores le dieron color a un combate que antes del mismo solo tenía un favorito: Amir Khan, una joven estrella (25 años) de este deporte, en su cuarta aparición en Estados Unidos. Antes que nada, empecemos por el final: Amir Khan no perdió la pelea, al contrario, fue superior a un Lamont Peterson que hizo un digno combate ante los suyos, pero nuestra cartulina nos indica un 115-112 para el británico de origen paquistaní.El primer asalto nos dejó la pauta del resto de la pelea. Mejor boxeo de Khan, alguna marrullería impropia de un pugilista de su clase y la única caída de la pelea que se contabilizó como tal. Peterson terminó de caer gracias a un claro empujón del campeón. |
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| El tercer asalto fue el primero que dominó Lamont Peterson, de natural estático en su forma de pelear, pero que no tuvo más remedio que correr, y nunca mejor dicho, ante un huidizo durante toda la pelea Amir Khan. Corrió tanto en el ring, que corrió hacia atrás como dudamos que lo haga el mismísimo Usain Bolt. Khan ha debido aprender mucho con Freddie Roach, camino este del Hall of Fame, pero también se ha hecho un boxeador menos limpio en un cuadilátero. A cada entrada cabeza baja de Peterson, quien solo era advertido de palabra, respondía con uno de esos empujones con las dos manos que tanto prodigaba Muhammad Ali y que nunca amonestaban los árbitros de la época. Khan, claramente en campo contrario, vió cómo el árbitro de la IBF Joseph Cooper le deducía un punto cuando estaba a punto de expirar el séptimo round. Eran los mejores momentos del boxeador de Washington, quien en los pocos ratos en los que se paró su oponente, demostró gran pericia en el boxeo en la corta distancia. El pómulo derecho de Peterson, no obstante, empezaba a acusar el paso de la pelea y de los golpes, siempre en combinaciones rapidísimas, de Khan... antes de empezar a moverse o a correr directamente. La pelea estaba dos o tres puntos para el británico, quien ganó claramente los asaltos 9, 10 y 11, pero otra vez Cooper iba a quitarle un punto a Khan mediado el último round, ante la indignación de un Óscar de la Hoya, promotor de Khan, quien saltó como un hooligan en el ringside, increpando suponemos que duramente al árbitro, localista como pocas veces se ha visto en Estados Unidos en los últimos tiempos. Para el que suscribe, a pesar de esos dos puntos quitados al británico, victoria inapelable de este, como también dictaminó el juez puertorriqueño Nelson Vázquez, pero los estadounidenses George Hill y Valerie Dorsett se pusieron las gafas con las barras y estrellas y le dieron la decisión dividida, la victoria y los campeonatos del mundo WBA e IBF a su compatriota al darle ambos 113-112 en sus cartulinas. En definitiva, un Amir Khan que ha perdido aquella frescura y genialidad de sus primeros combates en la élite y que ahora, sin duda perfeccionado técnicamente, también se ha vuelto inesperadamente marrullero en un ring. Peterson cumplió su papel, no pudo dar más, le plantó cara a una figura del boxeo, y el árbitro y dos de los jueces quisieron que cerca de la Casa Blanca ganara un afroamericano. ¿Les suena? La revancha, como dijeron ambos contendientes tras la buena pelea, está servida. |
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EL MEJOR MIGUEL COTTO HA VUELTO
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Los médicos de ring decretan el final de la inmensa batalla. Un hombre, un extraordinario deportista, Miguel Cotto, mira al frente, mira a su rival, "Es algo personal", y llora, llora como solo, permítanme la licencia, lloran los hombres. Ni un abrazo con su rival. Ningún gesto de piedad con su enemigo. La esposa de Margarito no disimula su disgusto por la detención del combate, la de Cotto aplaude y parece dar gracias al Cielo. |
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Y Cotto llora, porque tres años, cuatro meses y una semana más tarde, por fin se pudo quitar la espina de su derrota en el mismo sitio y a la misma hora en "su" Madison Square Garden, al que solo él es capaz de meter más de 21.500 personas. Pasan por su mente imágenes de aquella noche. De aquella increíble y devastadora pegada de Margarito que él está convencido que estaba manchada de yeso de trampa y traición. Hasta aquel 26 de julio de 2008 el boricua era uno de los tres mejores peleadores del mundo. Tras aquello y la derrota un año después ante Pacquiao, Cotto parecía uno más en el boxeo internacional. Pero el pasado sábado puso las cosas en su sitio. Boxeó como los ángeles, pegó como un demonio, bailó como el mejor Ali, esquivó como "Sugar" Leonard y, en definitiva, demostró que sigue siendo aquel que aspiraba a medirse de igual a igual a Floyd Mayweather. Ante ese rival, Margarito, con unas rastas con gomina infumable para un clásico como el que suscribe, fue siempre al frente, soltó todas las manos que pudo, pero siempre desde la inferioridad. Cotto no quería ver las cuerdas ni en pintura pero cuando tuvo que ir al intercambio de golpes pegó más y mejor que el extornado de Tijuana y cuando tuvo que fajarse en la corta distancia con los uppers del mexicano también estuvo por encima. El combate tuvo momentos épicos. Como un durísimo intercambio en el tercer asalto, de lado a lado del cuadrilátero.
Y a partir del sexto asalto, y con el ojo de la discordia que por poco deja sin pelea a Margarito hecho unos zorros, ya todo fue un tiro al blanco por parte de Cotto, con la precisión de cirujano y maestro que le caracterizan. Al final del octavo asalto, los médicos de ring, sí, eran dos, ya saben, cuatro ojos ven más que dos, decidieron que el mexicano podía seguir. Pero después de otros tres minutos con Cotto de francotirador en busca del ojo cerrado de su odiado rival, los doctores dijeron algo que entiende todo el mundo "No More". Margarito se disgustó mucho, y, lo más sorprendente, también su esposa. Es verdad que boxísticamente, el de Tijuana podía seguir aunque la pelea la tuviera completamente perdida, pero en el boxeo del siglo XXI, y desde aquí lo aplaudo, un boxeador con esos antecedentes no puede poner en riesgo su vista y su vida boxeando como un tuerto. En definitiva, gran pelea, festival de Miguel Cotto que vuelve a ser posible rival de cualquier boxeador del mundo y un Margarito que debería pensar aquello de "Una retirada a tiempo es una victoria". Eso, o se convertirá en el próximo muñeco roto del boxeo mundial. |
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LA VIDA SIGUE IGUAL: PACQUIAO VENCE CON POLÉMICA
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Con el influjo de la mágica presencia de Joe Frazier en el ambiente del MGM Grand Arena de Las Vegas, debidamente homenajeado en los prolegómenos del Márquez-Pacquiao III, lo primero que llamaba poderosamente la atención de ambos gladiadores era su aspecto físico: de boxear ambos en los 57 kilos del peso pluma en el 2004 cuando empataron o en en el umbral de los 59 del peso superpluma en la cerrada victoria (por un solo punto de diferencia) de 2008, a subirse los dos al ring con cerca de 65 kilogramos, nos dejaba a dos peleadores más robustos pero aparentemente más lentos. |
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| En un combate con la igualdad que siempre deparan estas dos estrellas de nuestro deporte, los detalles importan y mucho. Para empezar, Manny Pacquiao, que entre 2008 y 2009 pareció el boxeador perfecto, que no solo devastaba a sus rivales, de todas las divisiones, sino que tenía tiempo además para sonreír como Usain Bolt cuando corre, estaba esta vez serio, muy serio, sabedor de la dificultad que entraña para él boxear contra "Dinamita" Márquez, quien a su vez, este sí, tenía "sangre en el ojo" por el resultado de las dos primeras peleas. Los cuatro primeros asaltos nos dieron un adelanto de la igualdad del resto de la pelea. Márquez protegiéndose de esa derecha prodigiosa del filipino y este con las precacuciones lógicas ante las famosas contras del mexicano. Todo muy plano y previsible, bastante decepcionante. En el quinto round salió más agresivo Pacquiao con una derecha marca de la casa, pero rápidamente recordó lo bien y lo rápido que le da la vuelta a la tortilla su rival. Los seguidores mexicanos coreaban en las gradas un nuevo lema "Tú sí que puedes" dirigido a su veterano ídolo. Incluso e animaban con el "Canta y no llores" dirigido al "odiado" y admirado rival. A los seguidores de Pacquiao se les oía poco, en el maremagnum hispano. Era una pelea mucho menos explosiva que las dos anteriores, con menos intercambios, aunque algunos nos recordaran a los de los combates precedentes. A la conclusión del octavo episodio, empate en nuestras cartulinas. ¿Se notarían los cinco años de diferencia en la hora de la verdad? Márquez demostró que no, que lo de que se había preparado como nunca iba en serio y la impresión que mostraba el ¿nº 1? del mundo es que ha perdido hambre, facultades o que teme a "Dinamita" como a un nublado. Combinaciones alocadas por parte de los dos contendientes en el noveno asalto. Un décimo round favorable por muy poco a Pacquiao. Un penúltimo asalto, posiblemente el peor de la pelea, con muy pocos golpes de poder por parte y parte. Y un asalto final en el que ninguno quiso tirar la borda lo que habían cosechado en los anteriores once asaltos. Conclusión: victoria por decisión mayoritaria para el rey (ex aqueo con Mayweather) y uno que coincide con el juez Robert Hoyle: 114--114. Un punto o dos para cualquiera de los dos tampoco supone ninguna locura, con tantos asaltos tan igualados. Al final de la pelea, cara circunspecta del filipino ante los abucheos del respetable y palabras gruesas de Márquez y su preparador que no tuvieron pelos en la lengua para tildar el combate como "robo descarado" incluso llegando más lejos el perdedor, afirmando que no se podía pelear con cuatro "contrarios" (incluidos los tres jueces). ¿Robo? En absoluto, pero es cierto que en el cómputo de las tres peleas, alguna debió caer del lado del mexicano. Bob Arum ya está como loco por organizar la revancha en mayor próximo, y la WBO quiere pescar en río revuelto y se ha precipitado para ordenar la revancha inmediata. Una última impresión: mientras más se retarda el deseado Pacquiao-Mayweather más clara presiento la victoria del estadounidense. Tan subjetivo como la vida misma, eso sí. |
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MUERE UNA LEYENDA DEL DEPORTE: JOE FRAZIER
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El que suscribe tenía solo 9 añitos y cursaba 4º de la entonces E.G.B. cuando su padre, a eso de las cuatro de la mañana de aquel lunes 8 de marzo de 1971 (madrugada del martes en España) le despertó para ver juntos una pelea que dejaría para la historia del boxeo el primer y genuino "Combate del siglo". Sí, lunes, al día siguiente había que ir al colegio, pero el boxeo estaba tan entroncado en la sociedad española que seguro que no fui el único de mi edad en levantarme para contemplar, por supuesto en blanco y negro, aquel choque de superhombres. |
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Mi padre, partidario de Joe Frazier, que representaba el "hombre bueno"; el otro, Cassius Clay, como le llamábamos entonces, un rebelde con causa, pero un extravagante para el "orden" de la época. Y mereció la pena. No fue el mejor combate de la historia. Pero será por muchas cosas inolvidable. Duelo de invictos. La prensa española, especialmente la deportiva, se había tanto con la pelea, que "Mundo Deportivo" llegó a dar el dato de que "La boca de Clay abierta mide 13 cm. más que la de su rival". Eso es hilar fino, sí, señor. Y hasta se informaba que ambos púgiles "habían pasado el domingo en familia". Como leen, el boxeo se seguía como hoy día el fútbol. El ambiente, en el mítico Madison Square Garden, un espectáculo: se batió el récord de recaudación con una cifra exacta de 1.352.951 dólares. 18 $ millones por los miles que lo vieron en cines de Estados Unidos por circuito cerrado. 2,5 millones para cada contendiente. Curiosamente, las teles y radios lo dieron ¡gratis! Que tomen nota. Frazier era el favorito en las apuestas, quizás por los tres años de inactividad de Ali. Y aquellos movimientos de cabeza del "Loco de Louisville" negando ningún dolor cada vez que le atizaba "Smokin" Frazier aquellas andanadas que debían de tirar hasta a un toro. Y aquel gancho mítico, perfecto, la esencia de este deporte, fotogénico y telegénico como ningún otro. Y la victoria del chico bueno, pero ante todo, un gran campeón. Y el de Philadelphia que se tiró varios meses en hospitales recuperándose de lo que le repartió el ya exinvicto Muhammad Ali. Así se las gastaban estos dos fenómenos de la naturaleza. Luego vino en 1974 una segunda edición de esta saga histórica, el menos brillante de los tres, pero con revancha también a los puntos para Ali. Y llegó el 1 de octubre de 1975, miércoles, cuando en Manila se celebró el posiblemente mejor o al menos más dramático combate de pesos pesados de toda la historia. 300 millones de pesetas para Ali y 120 para Frazier de bolsas. Una brutal paliza de dos gladiadores que preferían la muerte antes que perder ese tercer y definitivo choque de estilos, caracteres y modelos de vida.
Acaba el 14º asalto. Ali está asfixiado, "nunca estuve más cerca de la muerte que esa noche", confesó después, pero en el otro rincón, un hombre con muchos años de profesión y de amor al boxeo, Eddie Futch, pronunciaba en el oído de Joe Frazier la célebre frase: "Siéntate, Joe...ya es suficiente, nadie olvidará nunca lo que hiciste hoy". Probablemente ambos debieron de retirararse justo después de esa paliza física y moral. Pero el dinero hizo que ambos, sobre todo Ali, alargaran más de la cuenta sus respetivas carreras. Y,ahora, hace apenas una semana, salta la noticia de que el hombre que fuera campeón olímpico en Tokyo boxeando la final con un pulgar roto, tenía un cáncer de hígado. Incluso, el pasado lunes, "Marca" informaba que Frazier se marchaba a Moscú como último recurso para curarse. Pero no le dio tiempo. Murió este martes con solo 67 años, los mismos con los que murió el hombre que me levantó de madrugada un 8 de marzo de 1971: mi padre. Nunca le agradeceré lo suficiente que lo hiciera. He querido glosar la figura del gran campeón universal en la hora de su muerte con la trilogía de sus combates ante su más acérrimo rival, el que se mofaba llamándole "Tío Tom" o lo que es lo mismo, servil con los blancos, porque como reconocía el mismísimo Frazier: "Siempre me recordarán porque fui el primer hombre que ganó a Muhammad Ali". Y la noticia la han dado hasta en TVE, cadena de todos que emitía aquellas peleas que marcaron una epoca, y que años más tarde, le puso cruz y raya a este magnífico deporte para dar motos y más motos, aunque mueran los pilotos a pares en un mismo año. Qué irónica la vida, ¿verdad? Descansa en paz, Joe |
EL BOXEO Y LA LEY DE MURPHY
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Tras los fiascos de los últimos tiempos en el boxeo internacional, léase polémico y antideportivo final en la pelea entre Mayweather y Víctor Ortiz y el nocaut nada claro en el desenlace final del combate entre "Maravilla" Martínez ante Darren Barker, se esperaba con expectación la lucha por el cetro del peso semipesado del WBC entre el viejo Bernard Hopkins y el relativamente joven (29 años) y excampeón Chad Dawson. El primer asalto fue de tanteo y pocos podían ni en la peor de las pesadillas pensar en lo que sucedió al final del segundo asalto, que entra de lleno en el apartado mitad truculento mitad ridículo de la historia negra del boxeo. |
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Hopkins lanzó una derecha fallida, se echó encima del cuerpo de Dawson, y este sin encomendarse a nadie, arrojó a su rival, cuan saco de patatas, contra el borde del ring. Patético. ¿Qué ocurrió? Lo peor. Hopkins se destrozó el hombro y no pudo continuar la pelea. Un claro "no contest", claro, supondrán. Están equivocados. En el más difícil todavía, el reputado hasta el pasado sábado árbitro Pat Russell dio por bueno el "impacto" de Dawson como si fuera un crochet de los de Joe Frazier y decretó el nocaut de un dolorido e incrédulo Bernard Hopkins. Ya lo expresó al final del simulacro de combate el promotor Gary Shaw: "Si algo puede salir mal en un deporte, seguro que es en el boxeo". Algunos parecen poner todo de su parte para que un espectáculo que congregó a cerca de 9.000 espectadores en el Staples Center de Los Angeles y a cientos de miles a través de la televisión de pago se convirtiera en una función de wrestling, pero sin ninguna gracia. Si la Comisión Atlética de Califoria modifica el resultado y dictamina en justicia un combate nulo o sin decisión, por lo menos, se lavará parte de la afrenta, porque nadie quiere, al parecer, un combate de revancha. Lamentable racha para el boxeo que ojalá se rompa con un gran Márquez-Pacquiao III. Será casi nuestra última esperanza. |
UNA MANCHA PARA EL BOXEO
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Floyd Mayweather y Víctor Ortiz, dos magníficos campeones del noble arte del boxeo, protagonzaron en la noche del sábado en la "Catedral" actual del MGM Grand Arena de Las Vegas uno de los espectáculos más bochornosos que se recuerdan. El odio y las malas artes que desprendieron ambos púgiles en los días previos al campeonato del mundo del peso wélter WBC incluido el deplorable show del pesaje, se trasladó al ring del casino estadounidense. |
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Cerca de 16.000 espectadores asistieron atónitos a un cuarto asalto para la historia más negra y truculenta de este deporte. Los tres primeros asaltos habían sido de dominio de Mayweather que, eso sí, no lucía como como en sus mejores tiempos. No obstante, a pesar de notársele menos veloz especialmente de piernas, le infligió dos derechas tremendas en el segundo y tercer asalto que no llevaron a la lona a Ortiz porque este pareció mejor preparado que en anteriores
combates.
Pero el desenlace más frenético y desafortunado de todos los posibles estaba al caer. Restaban 14 segundos para finalizar el cuarto round, cuando "Vicious" Ortiz no tuvo nada mejor que hacer que propinarle un cabezazo en una esquina a su rival, estilo Zidane vs. Materazzi. Si aquello le supuso al mejor jugador del mundo la expulsión fulminante, lo mismo tendría que haber hecho el veterano Joe Cortez, ya que este es un deporte noble donde los haya y no caben agresiones intencionadas de este tipo. Cortez se limitó a lo fácil: descontarle un punto al mexicano-americano. Ortiz le dio un beso de disculpa a "Money" en el colmo del despropósito. Pero el "gag" de los últimos tiempos del boxeo estaba por llegar. Según estaba mirando el árbitro al costado del ring para percatarse del tiempo que restaba de asalto, sin mirar a los boxeadores, y mientras Ortiz se volvía a acercar a Floyd para disculparse con la guardia baja, este le dió dos "galletas", pimero con la izquierda y acto seguido con la derecha, que me niego a calificar esos golpes con términos boxísticos, que tumbaron a Ortiz.
¿Reacción del incompetente Cortez? Después de carecer de los redaños suficientes para descalificar a Ortiz, contarle los diez segundos reglamentarios al hasta ayer campeón y proclamar el nocaut en favor del antiguo "Pretty Boy", entre la incredulidad de aficionados y periodistas. Cortez tendría que haber descalificado, reglamento en mano, a Ortiz por su antideportiva acción y lo que hizo el considerado por muchos como el mejor boxeador del planeta, será muy legal pero es una mancha para su carrera y para todo el boxeo. Mala propaganda para este. Lo que nos faltaba. Y para colmo de males, Mayweather amenazó después del simulacro de pelea al octogenario periodista de la HBO Larry Merchant en otro acto de vergüenza ajena. ¿Aún nos quedan ganas de un Pacquiao-Mayweather? |
WLADIMIR KLITSCHKO SE IMPONE CLARAMENTE A DAVID HAYE
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Ambiente de excepción en el Imtech-Arena de Hamburgo, con más de 55.000 espectadores. Prolegómenos tan espectaculares como tediosos, como acostumbran los germanos. David Haye sale envuelto en papel de aluminio, mitad para llamar aún más la atención, mitad por los escasos 14º de temperatura. Wladimir, como siempre, más hermético y concentrado. Un camino tumultuoso para ambos hacia el ring, ante la efusividad de los seguidores de los dos campeones del peso pesado. Comienza al fin la pelea a las 23:27. Y comienza la sucesión de caídas de Haye, todas por empujones del ucraniano. Haye sale más activo, con mucha movilidad. Tiene pensada su estrategia de defensa y contraataque, con la pierna izquierda muy adelantada, para salir con la derecha muy abierta, cuando le deja Klitschko. Este se limita a soltar su jab, muy desconfiado. Los primeros cuatro asaltos son clónicos. Mejor Haye, con buenas combinaciones, aunque con el denominador común del desorden, soltando muy pocos golpes de los que puntúan y hacen daño al rival. Wladimir se desespera por momentos ante la mayor movilidad y juventud del británico, y éste hasta se mofa de él. En el quinto asalto, ambos se crucan los respectivos jabs, y aunque Wladimir luce muy lento, es el primer asalto que se anota con claridad. |
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Haye se sigue cayendo como en casi todos los asaltos, siempre por empujones y simples resbalones. Haye empieza a acusar el cansancio de los primeros cinco asaltos, y se pone más a tiro del ucraniano. En el séptimo round, al fin Genaro Rodríguez se decide a descontar un punto a Klitschko por reiteración en los empujones a su rival. Haye se defiende bien pero ataca poco, a pesar de lo cual el pómulo izquierdo del ucraniano nota las secuelas del combate. En el noveno round, el árbitro parece regañar a Haye por su enésima visita a la lona, implorándole que no se caiga más. El final del asalto, favorable como todos a partir del quinto round para el ucraniano, es de lo más deslucido y embarullado. En el décimo asalto se nota que ambos empiezan a notar el esfuerzo.
Cansancios por distintos motivos. Uno, Klitschko en atrapar a su huidizo contrincante. Otro, Haye, en moverse por todo el cuadrilátero. Parece un asalto de empate. Én el penúltimo asalto, don Genaro, sin encomendarse ni a Dios ni a Gilbertito Mendoza presente en el combate junto a su señor padre, le cuenta a David Haye, a pesar de la evidencia del empujón del ucraniano. El británico está tan cansado que ni protesta. En el último asalto, solo un milagro le daría la pelea a Haye, que sufre un buen uno-dos al comienzo del round, pero reacciona con tanto brío como escasa puntería. Acaba la pelea. La mejor del peso pesado de los últimos cinco años. ¿Buena pelea? En absoluto. Haye fue más ruido que nueces y Wladimir Klitschko, a pesar de vencer con autoridad, en las tres cartulinas de los jueces y en la mia propia (116-110) demostró que reina porque, sencillamente, es el tuerto en el país de los ciegos. Y Haye, a todo, con todo lo que fanfarroneó antes de la pelea, tan contento al final del combate, como todos los que van a Alemania. Es que pagan tan bien...Y sigue la tiranía de los Klitschko. Vivir para ver.
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JULIO CÉSAR CHÁVEZ JR. MERECIDO CAMPEÓN MUNDIAL
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Julio César Chávez Jr. se proclamó en la noche del sábado en el Staples Center de Los Angeles nuevo campeón del mundo del peso medio del Consejo Mundial de Boxeo. Se da la circunstancia de que es el primer pugilista mexicano en proclamarse campeón en la división reina del boxeo. El combate ante el alemán Sebastian Zbik, de 29 años, fue todo lo igualado que cabía esperar. Dos estilos boxísticos, hasta dos filosofías de vida, frente a frente. El método y la solidez del europeo contra el estilo y la improvisación del americano. El primer round dio pistas del desarrollo de la pelea. Chávez peleaba preferentemente al cuerpo de su rival, mientras Zbik lanzaba muchos más golpes que "Julito", casi todos al rostro. Un golpe bajo afeó la actuación del mexicano de 25 años en el segundo asalto. El árbitro solo advirtió al retador. |
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El tercer episodio fue claro para el campeón, con varias combinaciones, aunque con poca estamina, como de todos es conocido. El siguiente round, el más igualado de toda la pelea. Posiblemente, ninguno hizo méritos para adjudicárselo. La primera mitad de la pelea acabó con las puntuaciones absolutamente igualadas. En lo técnico, Zbik lanzaba mucho más el jab, lanzaba más golpes y hasta los impactaba en mayor número de ocasiones. Pero Chávez, de casta le viene al galgo, aprendió cómo meterle mano al teutón. Y a ello se puso. A meter manos una y otra vez al cuerpo de Zbik para irle quitando fuerzas. En el séptimo round, además, se soltó el pelo los últimos 30'' empezando a ganar la pelea. No obstante, en el noveno episodio, pareció emerger Zbik ante un abúlico Chávez. En realidad lo que hizo el mexicano fue coger fuerzas para los tres últimos decisivos asaltos, que su padre, el mítico campeón de los noventa, vivió de pie, sabedor de que la pelea estaba en el alero. Esos tres asaltos, como casi toda la pelea, los vivió Chávez Jr. casi tumbado sobre su contrario, dedicándose en cuerpo y alma a castigar el cuerpo del alemán. Algún golpe bajo se le escapaba, ante lo que clamaba educadamente Zbik, como protestan y viven los alemanes, sin aspavientos, sin que el árbitro se diera por enterado.
En el penúltimo round se vio con meridiana claridad que la táctica del mexicano estaba dando resultado: la falta de oxígeno le provocaba al alemán tener cada vez menos precisión en sus golpes. El último round fue a tumba abierta, por lo igualado, por la cantidad de golpes que dieron ambos, y porque Chávez continuaba boxeando y terminando con su enemigo casi mirando hacia el suelo, en su búsqueda del cielo deportivo. Pero así llegó al final de la pelea que le entroniza como el primer mexicano en ser campeón del mundo del peso medio. Un juez, Raul Caiz Jr. vio la pelea empate a 114, Steve Morrrow dio un apretado 115-113 para Chávez (por poco se da nulo mayoritario) pero el tercero (John Kreane) decantó la balanza al merecido y ajustadísimo triunfo para el centroamericano por 116-112, puntuación con la que coincidimos. Eso sí, si el combate es en suelo alemán no gana el Junior ni loco. México sigue viviendo un 2011 de ensueño. Julito, envalentonado, contestó ante los micrófonos de HBO que si Bob Arum le paga bien, no tiene inconveniente en enfrentar al verdadero campeón de la categoría, Sergio "Maravilla" Martínez, muy sonriente en el ringside. Si se da la pelea, un pronóstico: el Junior no dura ni dos asaltos en pie. Pero eso no deja de ser una elucubración. De momento, el gran Julio César Chávez ya tiene heredero. Pero habrá que verle ante rivales de más enjundia, y en ambientes menos propicios. |
BERNARD HOPKINS VENCE A LA HISTORIA
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El Bell Centre de Montreal hervía con cerca de 18.000 espectadores el pasado sábado en los prolegómenos del combate de revancha entre Jean Pascal y Bernard Hopkins por el título mundial W.B.C. del peso semipesado, después del injusto combate nulo del pasado mes de diciembre. Salió al ring el "Verdugo" con su parafernalia habitual y bajos los acordes de "My Way" del mítico Frank Sinatra. La salida de Pascal puso en ebullición a las masas. Parecía un partido Estados Unidos vs. Canadá. O de una lucha de generaciones. Pasados los primeros cinco asaltos, todo parecía indicar que el récord del viejo George Foreman como campeón mundial más longevo iba a permanecer impoluto. |
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El canadiense salió más agresivo, más enérgico y Hopkins aparentaba excesiva confianza. De esos primeros asaltos, todos fueron favorables al boxeador local, salvo quizás el segundo, que lo pudiéramos considerar nulo. Pero llegó el sexto round y cambió todo. La "juventud" de Hopkins esperó su momento y puso una marcha más a su boxeo. En cada asalto, una derecha, al menos una, se estrellaba espectacularmente en el rostro de su rival. Defensivamente, una maravilla. Esquivas, movimientos extraordinarios por todo el ring, todo un repertorio de un extraterrestre del deporte. Y chulería, mucha chulería. Antes de comenzar el séptimo round, lo nunca visto: el de Philadelphia se ponía a hacer flexiones en su rincón mientras los segundos dejaban al campeón en su esquina. Y desplantes, como sacarle la lengua, al más puro estilo Muhammad Ali. Y Pascal se desconcentró y desconcertó. Y vimos otra exhibición de Hopkins, al estilo de las que hizo en los tres últimos años contra Pavlik o en el primer combate ante el propio canadiense. Hopkins, el "Mourinho" del boxeo por su estilo defensivo, se iba al ataque, en busca de los puntos que le dieran la vuelta a las cartulinas de los jueces. Cada andanada de Pascal volaba al aire de Montreal y a Hopkins le bastaba su magnífico jab y un par de golpes certeros en casa round para decantar la pelea en su favor. A Pascal se le movía la tierra bajo sus pies, y caía una y otra vez a la lona, con continuos y significativos resbalones. Uno de ellos creemos que no fue tal, y sí una caída en toda la regla en el décimo asalto, producto de una derecha del "Verdugo". Este sonreía y enfurecía aún más al canadiense, que se la jugó toda a una carta en el último episodio. Pero era tarde. Bernard Hopkins, 46 años y 126 días le contemplan, de ellos 23 dedicados al profesionalismo lo había vuelto a hacer. Había ganado a su joven rival, podría ser su hijo, y esta vez los tres jueces lo tuvieron que reconocer. Y lo mejor es que a este supermán le queda cuerda para rato. Que se preparen Dawson y sus próximos rivales, porque don Bernard Hopkins es, sencillamente, un as del deporte. Y de esos, desafortunadamente, hay muy pocos en el boxeo actual. |
ANDRE WARD FINALISTA DEL SUPERSIX
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El excampeón olímpico Andre Ward hizo buenos los pronósticos y venció de forma clara, aunque no brillante al armenio-alemán Arthur Abraham en la primera semifinal del Torneo Super Six del peso supermedio, reteniendo además la corona de la W.B.A. En el combate celebrado en el Home Depot Center de Carson, California, se puso de manifiesto la superioridad del estadounidense, que es un boxeador fuerte, bien preparado y muy concentrado siempre en su desempeño, cuya única laguna es la falta de pegada. |
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Abraham, por otra parte, en cuanto se ha alejado de su Alemania, lugar de residencia, ante rivales de medio pelo, su papel en el Torneo ha sido menor, salvo la inicial victoria ante Jermaine Taylor, ya retirado. Y lo más curioso es que Ward ganó con una sola mano, al "estilo Klitschko" que se conoce que ha creado escuela. Su jab de izquierda martilleó una y otra vez al armenio, muy animado por cientos de seguidores compatriotas que viven en el sur de California. Qué pocas veces sacó su derecha el californiano, ante un Abraham con una guardia exageradamente alta y cerrada. Cada intercambio, o simulacro del mismo, acababa con los dos púgiles agarrados, lo cual le daba un aire feo y áspero a la pelea, con continuas intervenciones del árbitro Luis Pabón. La única igualdad estuvo en los primeros cuatro asaltos. A partir de ese momento, la juventud y mejor preparación física de Ward aumentó las diferencias sobre el cuadrilátero. El séptimo asalto, sin ningún género de dudas, fue el mejor del púgil estadounidense y, en general, del combate. Un dato elocuente: 50 golpes lanzados por el estadounidense, por 9 del alemán en este round. La derecha, casi inédita toda la noche, la sacó Ward a relucir, cuando inesperadamente, cambió d guardia en la mediación del décimo asalto, un ardid que dejó aún más desconcertado al otrora "King" del boxeo. Los jueces, el alemán Ingo Barrabas, vio el combate para Ward por 118-110, el estadounidense James Jen Kin 118-111 y el griego Stanley Christodoulou, 120-108. Concluyente. Tercera derrota en cuatro combates para Abraham, muy por debajo de lo esperado antes de empezar este bonito y accidentado Torneo, y la carrera de Ward, en ascenso, aunque es cierto que su boxeo aplasta pero no enamora. No se puede tener todo, a no ser que te llames Ali o "Sugar" Ray Robinson. La segunda semifinal, entre el inglés Carl Froch y el jamaicano Glen Johnson, el próximo 4 de junio en Atlantic City. |
LA NOCHE DEL OPROBIO
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En los años 70, más de una vez, a campeones como Urtain o Perico Fernández, pongamos por caso, la Federación Española, entonces la había, les retuvo las bolsas por falta de combatividad o motivos similares. Pues bien, eso tendría que hacer la Comisión Atlética de Nevada con la bolsa de la otrora figura del boxeo "Sugar" Shane Mosley tras su deprimente espectáculo de anoche en el MGM Grand Arena de Las Vegas. Con más miedo que vergüenza, su único fin fue aguantar los doce asaltos a Manny Pacquiao, alguien que ha conseguido una fama, puede que exagerada que es capaz de intimidar de esa manera a toda una megaestrella de este deporte. |
A la primera izquierda nítida, Mosley se fue a la lona en el tercer asalto, lo que acrecentó su miedo cerval al filipino, además de mostrar ante la mirada atónita de millones de personas de todo el mundo que le cayó el "viejazo", que su única salida es la retirada. Lo de Manny Pacquiao es otra cosa. Es cierto que dos no riñen si uno no quiere, pero el "Pac Man" de esta noche no ha sido ese boxeador apabullante de los últimos tiempos. Los abucheos de los 16.000 espectadores durante el simulacro de pelea estuvieron más que justificados. Para colmo de males, el considerado mejor árbitro del mundo, Kenny Bayless estuvo a la altura de tamaño "combate" y contó como caída un simple y vulgar empujón en el décimo round. En fin, en un año este de 2011 plagado de sorpresas, la mayor de todas ha sido comprobar la falta de dignidad deportiva de un tipo como Mosley, que si conocía, y quién mejor que él, su estado de forma, hubiera sido leal con el deporte que le hizo rico, no admitiendo esta pelea. De momento, los $ 3.950.000 de bolsa, mejor que la done a los miles de chicos que luchan por ser grandes peleadores, como él fue hasta la noche del oprobio del 7 de mayo de 2011.
ORTIZ GANA A BERTO EN UNA ESPECTACULAR PELEA
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El estadounidense de origen mexicano Víctor "Vicious" Ortiz estaba en todas las quinielas cuando contaba con poco más de 20 años para ser una figura del boxeo y un futuro campeón del mundo. Hablamos de 2009 cuando ganaba a todos y de forma espectacular en estilo y agresividad y pegada. Pero llegó su pelea ante Marcos Maidana y la "cagó". No solo perdió en seis asaltos ante el argentino, sino que dio la impresión de carecer del coraje suficiente para llegar a las más altas cotas. Desde entonces, victorias valiosas como las de Nate Campbell y Vivian Harris, pero sin la energía de años atrás. Todo pareció irse al garete cuando los jueces le dilapidaron una justa victoria, para convertirla en un empate su compatriota Lamont Peterson. Pero le llegó la oportunidad, y en el peso welter, no en el superligero como desde sus inicios. Y ante el menos fiable de los campeones actuales de esa categoría hoy en día "estrella" del boxeo. Andre Berto sería su rival. |
El haitiano-estadounidense que se borró, por el desastre natural de su país de origen, de la pelea ante Mosley a comienzos de 2010. Berto, invicto hasta la fecha, siempre fue uno de los favoritos de HBO. Y ha estado demasiado protegido a la hora de escoger rivales. Un Víctor Ortiz a la baja, y subiendo de peso, parecía fácil rival para Berto en el combate del pasado sábado en el Foxwoods Resort Casino, en Mashantucket, Connecticut, escenario de varias de las gestas de "Maravilla" Martínez. Y el tiro le salió por la culata. Ortiz puso unas ganas y una presión que hizo que Berto, siempre tan defensivo y especulativo, tuviera que ir a la guerra. Y de esa guerra salieron unos asaltos emocionantes, de intercambios extraordinarios, siempre con iniciativa de Ortiz, pero con idénticas caídas: 2 de Berto y otras tantas de Ortiz. Puro espectáculo. Incluso, en el sexto asalto cayeron los dos peleadores. A éste, además, le descontó el árbitro Mike Ortega en el décimo asalto, por un golpe en la nuca, estando advertido. Pero la mayoría de los asaltos fueron del hispano, que conectó el doble de golpes que su rival, además de buscar con más ansia la victoria. Víctor "Victoria" Ortiz, nuevo campeón del mundo por justa decisión unánime. El "protegido" Andre Berto, un buen boxeador en cualquier caso, tendrá que replantear su carrera. Y a "Vicious", ¿quién le para ahora? Quizás Floyd Mayweather que asistió muy sonriente al combate desde el ringside. Él no quiere a Pacquiao, ya no caben dudas, y seguro que verá al joven campeón como alguien fácil para un "catedrático" como el de Michigan.
MORALES VUELVE A SER EL TERRIBLE
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Hay victorias que no convencen y hasta detienen carreras, y derrotas honrrosas que te catapultan de nuevo al gran público y a la élite. Y eso exactamente le ocurrió el pasado sábado al otrora gran campeón Erik "Terrible" Morales. Al joven Marcos Maidana no le noqueó pero a los que desconfiábamos de sus posibilidades, sí que nos dejó nocaut...de satisfacción. A diferencia de Marco Antonio Barrera o Roy Jones, por ejemplo, que se empeñan seguir en el boxeo sin estar en condiciones para ello, Morales dio un curso de clase y calidad frente a uno de los mejores superligeros del mundo, en un combate extraordinario, ganado justamente por el argentino, pero en el que Morales demostró a partir del cuarto asalto su gran categoría, que parecía cosa del pasado, no en balde fue el último verdugo del actual número 1 mundial, Manny Pacquiao. |
Maidana, recientemente derrotado en la mejor pelea de 2010 por Amir Khan hizo esta vez de "mexicano" yendo siempre al frente, pero la habilidad de boxear a la contra de Morales, a sus 34 años, permanece intacta, a pesar de tener un ojo semicerrado desde el segundo asalto. Y es que además de sus puños, Maidana trabajó en exceso con su cabeza. El quinto asalto del mexicano fue de libro, qué maravilla, qué manera de boxear en línea, de golpear, hasta de pisar la lona, como el séptimo, y solo el desfonde físico permitió al aguerrido boxeador mexicano ganar una pelea, que estaba igualada en todos los conceptos cuando terminó el octavo round. Los últimos cuatro emocionantes asaltos fueron de Maidana y el resultado de las cartulinas, aunque desigual, una vio empate a 114 y las otras dos 116-112 para el argentino, le dan a este una justa victoria, nada comparado con el placer de comproblar que el "Terrible", tricampeón del mundo en divisiones diferentes, ha vuelto y para quedarse. Combates ante Khan o Bradley en el futuro, ¿por qué no?
GIOVANI SEGURA NO TUVO PIEDAD
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El combate de revancha entre los dos mejores púgiles del peso minimosca del mundo, el mexicano Giovani Segura y el puertorriqueño Iván Calderón no tuva ninguna historia. Victoria por aplastamiento del mexicano, después de dos asaltos más o menos igualados entre un Calderón a la defensiva y un Segura que adoptaba una guardia de zurdo, como la de su rival a pesar de su condición de diestro. La iniciativa era siempre de Segura, que acabó con su veterano rival en cuanto quiso en el tercer asalto. |
Lo llevó contra las cuerdas con una derecha larga, golpeándole a continuación a placer en las costillas y el hígado. Cuando Calderón ponía un pie en la lona, voló una derecha a la mandíbula del boricua, que hizo que este no pudiera levantarse cuando el árbitro de la pelea Samiel Viruet contó hasta diez. Euforia en el Auditorio Municipal de Mexicali, que acogió a 5.000 fanáticos y la constatación de que, hoy por hoy, Segura, como ya demostró en la primera pelea celebrada en Puerto Rico el pasado mes de agosto, no tiene rival.
Calderón, después de una década invicto e impartiendo un extraordinario magisterio pugilístico, se encuentra a sus 36 años, y con dos derrotas inapelables, en la encrucijada de retirarse definitivamente del boxeo. Para Segura (27-1-1, KO23) y campeón de la WBO, que pase el siguiente.
Resto de fin de semana. Hernán "Tyson" Márquez dio la sopresa al vencer con KOT en el undécimo asalto al panameño Luis Concepción tras un combate igualado y trepidante, haciéndose con el cinturón del peso mosca de la WBA. La pelea se celebró en la Arena Roberto Durán, de Ciudad de Panamá. Por otra parte, en Alemania, Marco Huck revalidó su Campeonato del Mundo del Peso Crucero de la WBO, tras vencer por decisión unánime al israelí Ran Nakash, que aunque dio la cara, fue inferior en todo momento, aunque no cayera ni una sola vez a la lona. Por último, el polaco Krzysztof Wlodarczyk retuvo por decisión dividida su corona del peso crucero del WBC, tras imponerse a los puntos al hasta ahora invicto, el boricua Francisco Palacios. LA RODILLA DE SOLÍS JUGÓ A FAVOR DE KLITSCHKO
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¿Se acuerdan del combate por el Campeonato del Mundo del peso pesado entre Jamaal McCline y Nikolay Valuev de enero de 2007? Pues pongan Odlianer Solís en lugar del estadounidense y a Vitali Klitschko en vez del gigante ruso, y lo más parecido a lo que ocurrió en la noche de este sábado en Colonia. Pero esta vez en el primer asalto. Para ser más exactos, en los últimos segundos del primer round. Casi tres minutos bien llevados por el cubano, que amén de guardarse bien del potente jab de su rival, buscó llegar con combinaciones rápidas, en lo que parecía preludio de una gran pelea.Pero llegó el minuto 2:55 de ese primer capítulo, cuando después de un fallido uno-dos del excampeón olímpico, Klitschko se lo quitó de encima con una derecha más un jab que no parecían ser gran cosa, aún viniendo de un excepcional boxeador como el ucraniano de 39 años. |
Pero en ese momento se aprecia cómo se le dobla la rodilla derecha al residente en Miami, que cae con estrépito, y que a pesar de sus denodados intentos, ve cómo Jose Guadalupe Garcia, el árbitro del combate, le cuenta hasta diez. Vitali, cursiosamente, en vez de celebrar su triunfo, se va en busca de Solís, increpándole y amimándolo a seguir, y es su hermano Wladimir quien lo quita de enmedio y le hace tranquilizarse.El cubano está destrozado, su K.O. no fue en absoluto por los golpes del ucraniano, fue su rodilla la que le jugó la peor de las jugadas. Como dijo al final de la minipelea: "Así es la vida", con esa flema caribeña tan suya. En fin, sigue la tiranía de loss Klitschko, capítulo 523. Hasta las rodillas de los rivales operan en su favor.
Tras la pelea se ha confirmado que Solís sufre una rotura de los ligamentos cruzados y el menisco exterior, así como daños en el cartílago de la rodilla derecha. El púgil cubano será sometido a un nuevo chequeo a lo largo de la jornada del domingo. "Entonces sabremos si es necesaria una intervención quirúrgica", declaró su promotor Ahmet Öner.
PASCAL-HOPKINS EL 21 DE MAYO EN MONTREAL
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La esperada revancha entre Jean Pascal, campeón semipesado del WBC y el veterano de 46 años Bernard Hopkins se celebrará finalmente en el Bell Centre de Montreal el próximo 21 de mayo. La primera pelea entre ambos se desarrolló también en Canadá, pero en el Pepsi Coliseum de Quebec City. Después de la revancha inmediata que ordenó el WBC, al "Verdugo" no le ha importado volver a la tierra de adopción de Pascal, aunque asegurándose la imparcialidad de los jueces que le privaron en la pelea deL 18 de diciembre pasado de un triunfo claro y merecido, concediendo un discutido match nulo. En la misma velada, se medirán Chad Dawson y Adrian Daiconu, también excampeones del mundo. Los ganadores de ambas peleas se enfrentarán el próximo verano, especialmente si es Dawson con el que tenía un clausula de revancha firmada Jean Pascal.
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LOS GIGANTES USA VUELVEN A MIRAR AL BOXEO
Dicen los expertos de los Estados Unidos y ex profesionales de la talla de Joe Frazier que la carencia de figuras en el peso pesado americano se debe a que los jóvenes que antaño se dedicaban al boxeo, hoy en día lo hacen en otras actividades más lucrativas y más de moda, como el football. Pues bien, parece que algunos de esos chicarrones fuertes como los Foreman, Ali y el propio Frazier se vuelven a "pasar" al boxeo. Es el caso del jugador de la NFL Tommy Zbikowski, que después de una tímida aparición el 10 de junio de 2006 en el Madison Square Garden, con victoria en el primer minuto ante Robert Bell, mañana vuelve a la palestra midiéndose ante el inexperto Robert Bell (1-2). La pelea de mañana es a cuatro asaltos, poca cosa aún, en la velada cuya "pelea" de fondo es Cotto vs. Mayorga. El jugador de los Baltimore Ravens nació el 22 de mayo (de enero, según Boxrec) de 1985 y mide 1,83 metros. También se habla de otra estrella de la NFL, Ray Edwards, de los
Minnesota Vikings y 1,96 metros, como el siguiente en "probar" en el boxeo. Podría ayudar a esta desbandada al noble arte de estos mastodontes el previsible "lockout" o huelga que paralizaría la competición la próxima temporada. De una manera u otra, a ver si vuelven a salir como setas en primavera figuras estadounidenses en el peso pesado, actualmente coto cerrado de la familia Klitschko. Hacen falta, caramba.
BRANDON RÍOS VENCIÓ A ACOSTA
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El venezolano Miguel Acosta y el estadounidense Brandon Ríos "Bam Bam" Ríos protagonizaron el pasado sábado un excepcional combate, el mejor sin lugar a dudas de este arranque de 2011. En juego, uno de esos cinturones que reparte la dadivosa W.B.A. en este caso en el peso ligero, en el que el legítimo campeón del mundo sigue siendo Juan Manuel Márquez. Pero eso en este caso es lo de menos. La pelea fue tremenda, digna de la expectación de los casi 7.000 espectadores que llenaron el Palms Casino Resort de Las Vegas. Acosta es un boxeador a la antigua usanza. Longilíneo, con una depurada técnica y el peleador del pugilismo en línea de toda la vida. Ríos, texano de origen mexicano, es un guerrero, un torbellino, una fiera, una fuerza de la naturaleza, a sus 24 añitos. |
Los cuatro primeros asaltos fueron de dominio del sabio Acosta, que parecía tener el combate controlado, a pesar de las acometidas de "Ban Bam", jaleado toda la noche desde las gradas. Pero todo cambió a partir de un jab que se estrelló en el mentón del venezolano, derribándolo, en el sexto round. Ríos se envalentonó, mostró casta y carácter ante un contrincante más experimentado y frío como el témpano. Un ejemplo: tras recibir el texano un terrorífico "hook" al hígado en el tercer asalto, se fue a la esquina con una sonrisa. A partir de ahí, un combate de poder a poder, en el que Acosta, de 32 años, y reciente ganador de Antillon y Moses, se llevó la peor parte, con otra caída en el octavo round. El noveno episodio fue sencillamente fantástico, pudiéndose acabar la pelea por cualquiera de los dos lados. Ambos aguantaron hasta que la mayor fortaleza física de Brandon Ríos le hizo golpear sin piedad y a placer contra la esquina a su gran rival en el décimo asalto, momento en el que Joe Cortez fue a parar la pelea, a la par que volaba la toalla desde la esquina del "Aguacerito". No sé si calificar por el cinturón que le impusieron al final de la pelea, a Brandon Ríos como campeón del mundo, pero como campeón, al igual que su rival, sin ningún género de dudas.
CARTA ABIERTA A FLOYD MAYWEATHER JR.
Estimado sr. Mayweather Jr.
Antes que nada, espero que solucione todos sus problemas legales y encuentre la calma y la paz en su entorno que no parece tener del todo. Tengo que confesarle que fue uno de los "culpables" que el que sucribe volviera a engancharse a este deporte tan noble y tan de locos como es el boxeo. Desde 2006 no me he perdido ninguno de sus combates, y si ha habido que trasnochar, pues se ha trasnochado. Le he visto ganar sin brillo a Baldomir y De la Hoya o ganar espléndidamente a Shane Mosley o Juan Manuel Márquez. Me desilusionó su marcha durante dos años, que aproveché para verme todos sus peleas gracias al milagro de internet, incluida la polémica primera pelea ante José Luis Castillo, que a mi entender perdió. Pero el boxeador que no haya sido beneficiado alguna vez por los jueces, que tire la primera piedra. Me encanta su forma de defender, que ha hecho escuela. Me subliman sus reflejos felinos, solo al alcande de los superdotados. Por no hablar de su precisión y técnica. Tanto que hasta hace nada me tenía rendido a sus pies. Confieso que era fan suyo. ¿Lo sigo siendo? Con condiciones.
Le defendí al principio cuando las primeras negociaciones de LA PELEA. Me creí su buena fe, quizás porque soy un acérrimo defensor de la lucha contra el dopaje. Pero tras la segunda tentativa, me ha defraudado somo seguidor y comentarista. No es de recibo que eche tantos balones fuera. Usted es mejor boxeador que Manny Pacquiao, al que también admiro, y tiene todos los recursos para derrotarle en un cuadrilátero. No ponga más excusas. Es verdad que al boxeo en general le hace falta una pelea tan mediática. Pero más falta le hace a usted. No nos engañemos: $ 50 millones no los desprecia ni usted, que tira fajos de billetes a sus vecinos de los barrios bajos. Y lo más importante, si no es capaz de poner las cosas en su sitio frente al filipino, parecerá que es porque le tiene MIEDO. Y eso no me lo puedo creer de un gran deportista como usted, que como bien presume ha derrotado a doce campeones mundiales en su carrera invicta como pugilista. No olvide que Ray "Sugar" Robinson, Muhammad Ali y cientos de boxeadores más fueron y son considerados grandes entre los grandes de todos los tiempos, a pesar de tener alguna derrota en sus alforjas.
Bien está que no se haya medido con Margarito en su momento, o con el mejor Cotto. Pero usted, señor Mayweather Jr. tiene la obligación de tomar esta pelea, por usted, por su bolsillo y por el deporte que le ha hecho rico hasta hacerse llamar "Money". Sí, Floyd, y ahora te tuteo, ya que hoy cumples 34 años, y como tengo quince más, y todos los millones menos, te digo que des el paso al frente y demuestres a todo el mundo que eres el más grande campeón de tu época. Si no lo haces, pasarás a la historia de este viejo deporte como un invicto miedoso de no ponerse enfrente de los buenos de verdad.
Te deseo un feliz cumpleaños, y te ruego que nos alegres este año de crisis con la noticia de que te medirás en 2011 a Manny Pacquiao, para demostrarle que el auténtico número 1 ERES TÚ, FLOYD MAYWEATHER.
Esperando que no te moleste esta humilde misiva, se despide tu fan, que lo quiere seguir siendo, JOSÉ MANUEL MORENO, de ESPABOX. Un abrazo.
DONAIRE TUMBA A MONTIEL EN DOS ASALTOS
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En el duelo de "O.K. Corral" entre dos pegadores como Nonito Donaire y Fernando Montiel celebrado en el Mandalay Bay de Las Vegas, no hubo color, solo el rojo del calzón del filipino. El primer asalto fue suficiente para avisar al mexicano que la pegada de Donaire es ciertamente temible, lo que provocó que por primera vez en mucho tiempo viéramos el miedo reflejado en el rostro de un "guerrero" mexicano. Además, los 5 cm. de diferencia en estatura y alcance entre un peso gallo natural y un supermosca inflado resultaban evidentes. En el segundo round, cuando se estaba animando Montiel a desplegar su boxeo, Donaire actuó como un francotirador: escogió el momento exacto (una derecha fallida del azteca) para aplicar un gancho mortífero con su izquierda que se estrelló en el mentón de su adversario, tumbando forma espectacular a "K.O.Chulito" Montiel a falta de 57'' para el final de este round. El árbitro Russell Mora actuó de forma lamentable permitiendo que continuara la pelea, para deternerla dos golpes después: sencillamente inexplicable. Este filipino residente en California, Nonito Donaire tiene, a sus 28 años, todas las condiciones para ser el nuevo Pac Man, aunque a Manny aún le queden dos años magníficos de pugilismo. Darchynian, Sydorenko, Montiel...otra víctima de "Flash" Donaire, un campeón de los de toda la vida. ¿Quién será su próxima víctima?
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PASCAL-HOPKINS II
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Golden Boy Promotions ganó la subasta del combate de revancha entre Jean Pascal, campeón mundial WBC del peso semipesado y el estadounidense de 46 años Bernard Hopkins. La empresa presidida por Óscar de la Hoya pujó con la cantidad de $ 1,9 millones, mientras que el promotor del canadiense, Yvon Michel se quedó en $ 1,7. En juego, además del campeonato, estará en juego el cinturón de diamantes del WBC. La pelea se llevará a cabo el 21 de mayo, probablemente en Quebec, y será retransmitida por HBO. En el primer combate entre ambos, celebrado el pasado 18 de diciembre se produjo un discutido match nulo, ante lo que el organismo que preside José Sulaimán ordenó la revancha inmediata. |
HACIA UNA FEDERACIÓN INTERNACIONAL DE BOXEO
En el llamado deporte rey, el fútbol, hay para bien o para mal, una Federación Internacional, la FIFA, que regula las normas de este deporte y que organiza los campeonatos mundiales de cada categoría. En el atletismo, el rey de los deportes, la IAAF hace y deshace en cuanto a reglas de competición y los atletas aceptan cuándo y dónde impone un campeonato del tipo que sea. Otro tanto pasa con la natación y el hockey sobre hierba, y el ajedrez, el balonmano, el baloncesto...así indefinidamente. Pero en el más noble de los deportes, el boxeo, no tenemos esa "suerte". Aquí mandan unos "organismos" o entes seudomafiosos cuyo único interés reside en sancionar cuantos más campeonates mundiales, interinos, eméritos, plateados, de diamantes o regulares puedan, porque así salen adelante los "pobrecillos" Sulaimán, Mendoza, Valcárcel y compañía. ¿Para cuando demonios una auténtica Federación Internacional?
¿Para cuando un organismo que dirija, controle y sancione con sus errores y aciertos a este maravilloso deporte? ¿Para cuando unas normas únicas en los controles antidoping? Es tanto el clamor general que ha llegado el momento de la insumisión a los tres organismos putrefactos y obsoletos. La F.I.B. o I.B.F. (en inglés) la dejo aparte porque después de años tan corruptos ha experimentado un cambio a la seriedad y el rigor, siendo el único organismo que no tiene campeones interinos ni de otra especie y quita a campeones cuando estos no ponen sus cetros en juego cuando se les indica, incluso a veces pecando de un rigor excesivo, pero estarán conmigo que mejor esto que no el cachondeo que se traen las tres "organizaciones" de pacotilla. Y ahora llega la segunda parte. Bien, ahora mandan las teles, vamos la HBO, y ahora la Showtime, que le quiere comer terreno a la primera, y hace cosas tan absurdas como evitar una pelea entre Sergio Martínez y Sebastian Zbik por considerarla poco atractiva, imponiendo al argentino que deje su corona, con lo que le ha costado, y con el prestigio que tenía, y hablo en pasado, poseer la misma corona que tuvo en su día su compatriota Carlos Monzón. ¿Y cual es el rival "atractivo" que es el motivo para tamaño sacrificio para el bueno de Sergio? Sergeiy Dzinziruk, como todo el mundo sabe, un boxeador arrollador en los boxístico y en lo mediático. Para comer cerillas.
¿En manos de quiénes estamos? Es como poner al frente de la fiesta de los toros a los antitaurinos o a alguien de Esquerra Republicana. ¿De verdad quieren el boxeo estos dirigentes? ¿Seguro que les interesa el boxeo de verdad a las cadenas de televisión? Rotundamente no. Toda generalización acarrea injusticias, pero el 90% de los que pululan por las altas esferas del pugilismo solo miran su bolsillo o lucro personal. Y es una pena. Y debemos hacer algo. Y ya. Porque el 2010, nos pongamos como nos pongamos, a nivel internacional, ha sido de pura pena en cuanto a combates interesantes y sin embargo, los escándalos deportivos y extradeportivos han estado un día sí y otro también en las columnas de información de nuestro deporte. ¿Hasta cuando?
Hasta que, insisto, se cree una ÚNICA FEDERACIÓN INTERNACIONAL, que, por qué no, podría ser su matriz la actual organización residente en los Estados Unidos, del mismo nombre, con su actual presidente al frente, Daryl J. Peoples. Un ente respetable y no lacayo de ninguna televisión. Con un campeón por división. Eso, o escoger el camino acomodaticio de dejar seguir que las cosas sigan como están y veamos caminar inexorablemente a este viejo deporte en una lenta decadencia hacia su destrucción final. Y mejor ser realista-pesimista que no iluso. |
LA NEFASTA WBA Y SUS 30 "CAMPEONES MUNDIALES"
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La Asociación Mundial de Boxeo se creo en 1962, con origen en la antigua NBA. Es la mas antigua de las cuatro grandes organizaciones en el mundo del pugilismo moderno, aunque durante décadas estuviera a la sombra del mas prestigioso Consejo Mundial de Boxeo, que se fundo un año después. En los últimos años su descrédito y desprestigio han ido aumentando hasta conseguir ser insuperables. Sus listas son una pura broma y los aficionados de todo el mundo, junto a los más honrados y reputados comentaristas, exigen su total metamorfosis y si no, su desaparición, para mal de la familia Mendoza y para bien del arte del Boxeo.
Lean, lean la lista, no de la lotería, sino de todos los campeones del mundo, solo, de este organismo. Cójanse a la silla:
Peso pesado. Campeón: David Haye.
Peso crucero. Campeón: Gullermo Jones. Campeón interino: Steve Herelius.
Peso semipesado. Campeón mundial: Beibut Shumenov.
Peso supermedio. Supercampeón: Andre Ward. Campeón mundial: Dimitri Sartison.
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Gilberto Mendoza Sr. y Jr.,
los enterradores del boxeo |
Peso medio. Supercampeón: Felix Sturm. Campeón mundial: Gennady Golovkin.
Peso superwelter. Supercampeón: Miguel Cotto. Campeón mundial: vacante.
Peso welter. Campeón mundial: Vyascheslav Senchenko.
Peso superligero. Campeón mundial: Amir Khan.
Peso ligero. Supercampeón: Juan Manuel Márquez. Campeón mundial: Miguel Acosta.
Peso superpluma: Campeón mundial: Takashy Uchiyama. Campeón interino: Jorge Solís.
Peso pluma. Supercampeón: Chris John. Campeón unificado: Yuriorkis Gamboa. Campeón mundial: Jonathan Barros.
Peso supergallo. Campeón mundial: Ryol Li Lee.
Peso gallo. Supercampeón: Anselmo Moreno. Campeón mundial: Vacante.
Peso supermosca. Campeón mundial: Hugo Cazares. Campeón interino: Drian Francisco.
Peso mosca. Campeón mundial: Daiki Kameda. Campeón interino: Luis Concepción.
Peso minimosca. Campeón mundial: Juan Reveco. Campeón interino: Román González.
Peso paja: Campeón mundial: Kwanthai Sithmorseng. Campeón interino: Sammy Gutiérrez.
¿Creían que les exagerábamos Emilio Marquiegui y el que suscribe con lo de la titulitis de la inefable W.B.A.? Pues ahí tienen la prueba del delito, recogida de la página web oficial del organismo residente en Panamá. ¿Que habrán hecho los panameños para que esta banda se haya trasladado a su lindo país?
Total, y a ver si no me lío: nos salen SEIS supercampeones, DIECISIETE campeones mundiales ("regulares" en el argot del desmadre), UN campeón unificado (toma del frasco) y SEIS campeones interinos. En total, si Pitágoras se ha apiadado de nosotros, nos salen (como en el "Un, dos tres"): TREINTA (30) campeones mundiales solo de un organismo. ¿Es exagerado y de mal gusto hablar de titulitis, cachondeo y desprestigio? Esto es para ponerles una querella criminal, vamos. Ellos necesitan sancionar peleas a toda costa, como las multas de tráfico, pues que con su pan se lo coman. Por nuestra parte, todo el desprecio a quienes no respetan nuestro deporte. Se lo han ganado y a pulso.
FALLECIÓ GARY MASON
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El boxeador británico de origen jamaicano Gary Mason ha fallecido a la edad de 48 años, tras sufrir un accidente de tráfico.
Mason vivía en Londres y comenzaba su carrera profesional en el peso pesado en 1984, proclamándose campeón británico en 1989 al ganar a Hughroy Currie en cuatro asaltos.
Intentó el campeonato europeo, pero un "tal" Lennox Lewis le derroto en 1991 en siete rounds (ver foto), siendo esta su única derrota en un total de 38 peleas, de las cuales gano 37, 34 de ellas por la vía rápida.
Se retiró en 1994, con solo 32 años. |
CLAMOR MUNDIAL CONTRA LA WBA
Ya es un clamor generalizado en todo el mundo el rechazo que provoca en los aficionados y comentaristas de boxeo el despropósito de la proliferación desaforada de títulos menores que no hacen sino infravalorar a los auténticos campeones que importan a todos los seguidores del orbe: los que dan derecho a un boxeador a proclamar que es campeón del mundo, nada mas y nada menos. El cachondeo, cuando no la indignación que ofrece contemplar hasta cuatro campeones en una misma división en un organismo tan desprestigiado como la Asociación Mundial de Boxeo (W.B.A.), el mas antiguo de los cuatro “grandes”, ha conseguido que uno de los periodistas de referencia a nivel internacional, Dan Rafael, prestigioso comentarista en español e inglés para la cadena y la página web de la ESPN estadounidense, que en su lista de deseos para el año recién comenzado estén incluidos dos tan explícitos y explicativos de la situación de esperpento del organismo de Mendoza padre y Mendoza hijo:
“Que la desastrosa W.B.A. entre en quiebra. Cuanto antes, mejor.”. O este otro más contundente y significativo:
“Que algún directivo del alfabeto me entregue un cinturón de campeonato emérito súper intergaláctico en receso, por una pequeña cuota de sanción, claro.”
Y Dan Rafael no es sino la punta del iceberg del clamor general en contra de un organismo decrépito y que, para su lucro personal, hace y deshace a la hora de repartir cinturones y correas de toda índole, faltándole el respeto al mayor y más prestigioso titulo de los últimos ciento cincuenta años del deporte mundial: ser campeón del mundo del noble arte del boxeo.
HOPKINS MERECIÓ LA VICTORIA ANTE PASCAL
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El campeón WBC del peso semipesado Jean Pascal retuvo su corona ante el veteranísimo ex campeón mundial, el estadounidense Bernard Hopkins. En Montreal, Quebec, casa del campeón y con mas de 15.000 fanáticos que animaron a su compatriota pero respetaron del mismo modo a un hombre como Bernard Hopkins, que intentaba a sus casi 46 años batir el record de George Foreman y convertirse en el campeón mas viejo de la historia del boxeo. El combate tuvo de todo, menos finura y detalles de estilismo. Fue una batalla sin cuartel, con andanadas de golpes, desplantes y cuatro caídas que tuvieron dispares consecuencias. La primera, en el asalto inicial, no debió contabilizarla el árbitro Michael Griffin como tal, al tratarse claramente de un golpe en la nuca del “Verdugo” Hopkins. En el tercer round, nueva caída del estadounidense, tras una combinación al cuerpo, completamente legal. |
En el cuarto episodio, nueva caída de Hopkins, pero esta vez Griffin sí vio el golpe ilegal de Pascal. Y, por último, en el decimocuarto asalto, caída del boxeador de origen haitiano, que el referee interpretó como empujón del campeón de Philadelphia.
Entre medias, un combate trepidante, una batalla campal en toda regla, en el que el otrora especulativo, defensivo y aburrido Hopkins, se convirtió en agresivo, combatiente y atacante. Pascal mostraba la potencia de sus puños, aunque Hopkins nunca dio señales de flaquear ni de encontrarse lastimado. Hopkins, curiosamente, y a pesar de los 18 años de diferencia entre ambos pugilistas, fue mejor en la segunda mitad de la pelea, adjudicándose de manera ligera pero apreciable, todos estos seis últimos asaltos, siempre en un tono de igualdad máxima, pero con iniciativa del estadounidense, que lanzo mas jabs, conectó mas golpes, mas golpes de poder y en definitiva pareció ganador de una épica pelea, cuando concluyó el impresionante ultimo round, en el que Hopkins daba con todo, y era Pascal el que se agarraba continuamente.
Quizás solo le falto un knockdown al boxeador forastero el pasado sábado para adjudicarse el combate y los dos cinturones en juego, porque la cara de Hopkins era exultante tras la pelea, y la de Pascal, era todo un poema. O creía que había perdido, o es mas serio que El Viti. Expectación, incertidumbre a la hora de escuchar de labios de Jimmy Lennon Jr. el veredicto, que comenzó con la ventaja del veterano pugilista por 114-112 por parte de su compatriota Steve Morrow y prosiguió con el empate de Claude Paquette (113-113) y de Daniel Van de Wiele (114-114). Curiosamente, ninguno de los tres vio ganador al boxeador de casa, lo que equivale en boxeo a pensar que, efectivamente, y como clamó el “abuelo” Bernard después del combate, le hurtaron un triunfo que hubiera sido auténticamente histórico. Jean Pascal se puso, cariacontecido, los cinturones, pero con el rostro del que se sabe inferior a una leyenda llamada “don” Bernard Hopkins. ¿Revancha? á Así debería ser, aunque Chad Dawson tendrá mucho que decir.
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