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Si existe una cosa que se juega a nivel internacional y mundial son los torneos de poker online. Otros juegos como la ruleta online también son muy conocidos y divertidos, pero ninguno que supere al primero por ahora. ¿Quiere saber de qué va?
DEVON ALEXANDER, HA NACIDO UNA ESTRELLA
Devon Alexander, 23 años y natural de Saint Louis, Missouri, expuso sus credenciales de colosal boxeador al derrotar por nocaut técnico en el 8º asalto al campeón colombiano Juan Urango, de 29 años. En pelea que servía para unificar las coronas del WBC y de la IBF del peso superligero, “The Great” Alexander, cuyo promotor es el polémico Don King, demostró a los miles de seguidores que acudieron al Mohegan Sun de Uncasville, Connecticut, que es una de las más firmes promesas del boxeo estadounidense. Urango, que bajaba del peso welter, tras su intento fallido ante Andre Berto, se vio ampliamente superado en los cinco primeros asaltos por un Alexander centelleante de manos y pies, y que sacaba constantemente su jab de derecha, en una lucha de zurdos. En los asaltos sexto y séptimo, Juan Urango se vino arriba, conectando más golpes que su rival, aunque con mucha menos precisión. Pero a los 40 segundos del octavo round, un tremendo uppercut de derecha de Alexander enviaba a la lona al colombiano, que se levantaría a la cuenta de seis. Estaba tan aturdido Urango, que de nuevo, unos segundos después, se “tragó” un gancho seguido de un nuevo uppercut, los dos de derecha, que lo envió otra vez a la lona. A pesar de que se levantó a la cuenta, de ocho, el árbitro Benjy Esteves, con buen criterio, detuvo la pelea, evitando una golpiza mayor. Alexander, que aumenta su palmarés a 20-0 (13 KO) demostró que está para medirse a cualquiera de su división. Dos anécdotas: Alexander emite un sonido onomatopéyico cada vez que golpea, al estilo de los tenistas, y por otra parte, cuando era entrevistado por Max Kellerman para HBO, irrumpió el ex campeón Zab Judah en el ring, pidiendo una oportunidad para medirse al ahora campeón unificado del peso superligero. Alexander es toda una estrella en potencia. Lástima que de la mano de Don King, boxee en tan pocas ocasiones. No lo hacía desde el 1 de agosto pasado, cuando se proclamó campeón, venciendo al británico Junior Witter, también en el octavo asalto.Desde luego, un combate ante Timothy Bradley, titular de la WBO, sería de lo más atractivo y dejaría un solo campeón en la división, aparte Amir Khan, campeón de la impresentable WBA.
Por otra parte, la Comisión Atlética de Nevada otorgó la licencia para pelear de nuevo a Evander Holyfield, previo rutinario examen médico. Su combate ante François Botha, el próximo 10 de abril, en el Thomas & Mack Center de Las Vegas, por tanto, tiene vía libre.
OFICIAL: MOSLEY-MAYWEATHER, EL 1 DE MAYO
Ya es oficial. Después que la firma de “Sugar” Shane Mosley (46-5, KO 39)
tuviera lugar el pasado viernes, este miércoles, se concretó la del invicto Floyd Mayweather (40-0, KO 25), para la súper pelea del próximo 1 de mayo, en el escenario del MGM Grand Arena de Las Vegas, retransmitido por la HBO en la modalidad de PPV. Había cierta premura en la empresa promotora del evento, Golden Boy Promotions, por cerrar de forma definitiva el acuerdo, pues se quiere comenzar la promoción del combate, el próximo 7 de febrero, con motivo de la celebración de la Superbowl de la NFl , en el Sun Life Stadium, de Miami, Florida. “Money” Mayweather ha manifestado, tras la firma del contrato, “yo he dicho desde que regresé al boxeo que sólo quería pelear contra los mejores. Creo que Shane es uno de los mejores, pero el 1 de mayo, no será lo suficientemente grande como para vencerme”. Por su parte, el veterano de 38 años, y campeón del mundo del peso welter de la WBA , Shane Mosley ha manifestado que “siempre quise pelear con Floyd y ahora finalmente se ha hecho realidad", dijo Mosley, quien añadió que “ya estoy en gran forma y dispuesto a mostrar a todos el 1 de mayo que soy más fuerte, más rápido y mejor que él. Yo no tendré ningún problema en vencerle”. Ambos pugilistas se aseguran una bolsa aproximada de $15 millones, aparte del porcentaje de ventas de PPV, cuyo récord está en 2,44 millones con motivo de la pelea entre Óscar de la Hoya y Floyd Mayweather. Al contrario que en la frustrada pelea Pacquiao vs. Mayweather, los dos boxeadores han estado de acuerdo en someterse a los controles de sangre al azar, como en los deportes olímpicos.
¿A QUÉ ESPERA MAYWEATHER?
Hay enfado y preocupación en Golden Boy Promotions, y su gerente, Richard Schaefer, por la tardanza en firmar el contrato para la pelea del 1 de mayo, por parte de Floyd Mayweather. Mientras Shane Mosley firmó hace una semana, y el manager de Mayweather, Leonard Ellerbe, declaró estar de acuerdo en todos los términos del contrato, lo cierto es que pasan los días y "Money" no se decide a estampar la firma en el contrato del que puede ser el combate del año. Esperemos que Floyd Jr. no se baje del combate, porque su prestigio quedaría por los suelos, luego de afirmar que se iba a dedicar a "barrer" la división del peso wélter. De paso, alimentaría la impresión de los detractores que piensan que solo se enfrenta a rivales más pequeños (Márquez) o en plena decadencia (De la Hoya).
REVISTA DE PRENSA DEL CAMPILLO-SHUMENOV
“¿Qué es ese olor apestoso? Sí, adivinaron: es el olor que deja la decisión de esta pelea. Estamos apenas comenzando el 2010 pero ya tenemos una candidata a la peor decisión del año, porque Shumenov recibió un regalo en esta revancha con el español Campillo.” Este comentario pertenece al comentarista de referencia en la actualidad en el boxeo en Estados Unidos, Dan Rafael, cuyas crónicas y artículos los ofrece en ESPN, tanto en inglés, como en español. Rafael continúa su devastador artículo sobre la pelea entre Campillo y Shumenov, en los siguientes términos: “El juez Levi Martínez estuvo justo con su tarjeta de 117-111 para Campillo. Los jueces Patricia Morse Jarman (117-111) y Jerry Roth (115-113) tienen mucho que explicar. Es difícil pensar por qué se le puede dar la pelea a Shumenov, y mucho menos por seis puntos. Shumenov, de 26 años, vive en Las Vegas pero es oriundo de Kazajistán, país al que representó en las Olimpíadas del 2004. Él se hizo profesional en el 2007 y subió muy, muy rápidamente, llevando a Campillo, de 31 años, a Kazajistán para desafiarlo por su titulo en agosto en apenas el noveno combate profesional de Shumenov. Campillo retuvo el título por decisión mayoritaria. Una controversia sobre la falta de pruebas de drogas posteriores al combate y la confiscación de la bolsa de Campillo llevó a un acuerdo que incluyó una revancha inmediata en Las Vegas. Shumenov comenzó bien y controló los primeros asaltos, llegando a cortar a Campillo sobre el ojo izquierdo. Pero Campillo retomó el control y sacudió a Shumenov varias veces, cortándolo y casi derribándolo. Él anotó claramente los golpes más certeros ante un indisciplinado y desprolijo Shumenov. Campillo también tuvo una defensa superior al evitar la mayor parte de los golpes de Shumenov. Luego en esa misma pelea, Campillo abrió un corte sobre la nariz de Shumenov, y pareció estar al borde de un nocaut en el noveno asalto. Cuando la pelea terminó, la actitud de Shumenov indicaba que él ya se sentía perdedor, mientras que Campillo parecía estar confiado en su victoria. Eso duró hasta que la decisión fue anunciada. Eso fue realmente malo. El grupo de trabajo de Campillo intentará hacer una protesta formal, pero esas cosas rara vez van a parar a alguna parte.” Contundente, sin duda, todo lo relatado por el cronista de ESPN.
Pero no ahí no quedan los rescoldos sobre el expolio a nuestro compatriota. La página web BoxingScene.com, una de las mejor informadas, titula: “Shumenov vence a Campillo en un horrible robo”. Y en la crónica, firmada por Ryan Burton y Mark DeSisto, dice cosas como “Campillo fue robado tras doce asaltos. La pelea no fue ni siquiera ajustada. Al final del noveno asalto, la cara de Shumenov era un caos sangriento”. Lyle Fitzsimmons, en la misma página web, afirma que su puntuación fue de 118-110, otorgándole solo el 1º y el 10º asalto al kazajo. Incluso, el preparador neozelandés del kazajo, Kevin Barry, confiesa que “creo que Shumenov ganó los tres primeros asaltos, posiblemente el quinto, terminó bien el 10º y 11º y posiblemente, el 12º”. Para terminar afirmando que sabían que estaban cerca de la puntuación de Campillo, pero que no podían esperar más de su pupilo, con tan “solo” dos meses de preparación”. Berry considera “normal que ellos piensen han ganado” y que su pupilo defenderá su corona el 29 de mayo, ante el ucraniano Vyacheslav Uzelkov, antes de concederle, probablemente, un combate de revancha a Gabriel Campillo. Significativo. El no menos reconocido portal Fightnews.com habla de “una controvertida decisión. Campillo fue más rápido y preciso y aterrizó golpes más limpios contra un retador de estilo más salvaje. Campillo fue cortado sobre el ojo izquierdo por un golpe en el 5º roound, mientras que Shumenov estuvo a punto de ser detenido en el noveno, por una acumulación de golpes, pero su falta de poder en sus golpes”. Fightnews.com anotó 116-112 para Campillo. Podríamos seguir hasta casi el infinito, pero está claro que la crítica estadounidense es unánime al hablar de “robo” o decisión claramente injusta la sufrida por Gabriel Campillo en Las Vegas, el pasado viernes día 29 de enero.
PROBABLE PAVLIK-MARTÍNEZ
Cada vez está más cerca de concretarse el combate entre el norteamericano Kelly Pavlik, actual campeón del peso medio WBC y WBO y el campeón del peso superwelter WBC, el argentino residente en España, Sergio “Maravilla” Martínez. El propio boxeador ha declarado al diario argentino “Clarín” que “Lo más probable es que yo deje vacante el título para pelear en los pesos medios.” Al parecer, según la misma información, el WBC estaría imponiendo una defensa ante Julio César Chávez Jr. rival al que no está dispuesto a medirse el argentino. “No tiene la categoría para ser número uno. Por eso, sé que con él no voy a combatir nunca. Lo más probable es que yo deje vacante el título para pelear en los medios.”, declaró a sus compatriotas. Sergio afirma que está muy cercana la firma para cerrar el acuerdo de la pelea ante Pavlik, el próximo 17 de abril, probablemente en Atlantic City. “Maravilla” va más lejos, y piensa que después, a finales de año, se medirá en combate de revancha ante Paul Williams. Por otra parte, se confirmó que será el estadounidense de 30 años, Allan Green, (29-1, KO 20) quien sustituya a su compatriota Jermain Taylor en el Torneo “Super Six” comenzando su participación el mismo 17 de abril, con el título mundial WBA en juego, en Oakland, California, ante Andre Ward.
LYELL EL SUSTITUTO
Billy Lyell, el estadounidense de 25 años, con un palmarés de 21 victorias (KO 4) y 7 derrotas (KO 3) será quien sustituya al español Pablo Navascués, tras el positivo de este, indicó la empresa Sauerland Event, para el Campeonato del Mundo IBF del peso medio, a celebrar el próximo dia 30, en Neobrandenburgo, Alemania.
JERMAIN TAYLOR SE RETIRA DEL TORNEO SUPERSIX
Como habíamos avanzado hace semanas en el espacio radiofónico “El Boxeo tiene Música”, el ex campeón mundial del peso medio, el estadounidense Jermain Taylor, se ha retirado del exitoso Torneo “Super Six”, organizado por la cadena de televisión Showtime.
Taylor, ha perdido cuatro de sus últimas cinco peleas, incluyendo tres por nocauts, y se iba a enfrentar al campeón actual de la WBA, Andre Ward en la segunda ronda del torneo el 17 de abril.
"Voy a tomarme un tiempo libre de este deporte y voy a retirarme del torneo Super Six World Boxing Classic de Showtime", dijo Taylor en un comunicado. "Es importante que le de a mi cuerpo y a mi mente el tiempo que necesitan, porque he estado peleando casi 20 años. Espero mantenerme en buena forma física para regresar al deporte en el futuro".
Taylor peleó dos veces en el 2009, pero fue brutalmente noqueado en ambas oportunidades en los segundos finales de las dos contiendas. En abril, Taylor desafió a Carl Froch por el título supermedio del WBC y perdió la pelea, cuando faltaban 14 segundos para terminar, la cual estaba liderando por puntos.
Más tarde, en la primera ronda del torneo Super Six en Alemania el 17 de octubre, el ex campeón Arthur Abraham venció con un tremendo nocaut a Taylor faltando sólo 6 segundos. Ese severo nocaut dejó a Taylor hospitalizado con una conmoción cerebral y pérdida temporal de memoria.
Hace unas semanas, Lou DiBella, el promotor de Taylor, renunció a su posición debido a la preocupación por la salud del boxeador.
"Esta no fue una decisión fácil para mi, lo discutí con mi familia, entrenador (Ozell Nelson), amigos y my consejero, Al Haymon, porque soy una persona muy competitiva. Pero se que este es el camino más inteligente para mi", dijo Taylor. "Quiero agradecer a Showtime Sports por todo y le deseo lo mejor a los otros cinco peleadores que continuarán en el torneo Super Six. Y más importante, quiero agradecer a mis fans por su continuo apoyo".
El torneo Super Six incluye a Ward, Abraham, Froch, Kessler y Dirrell.
El reemplazo de Taylor es posible que salga del vencedor de una pelea entre Sakio Bika (28-3-2, 19 KOs) y Allan Green (29-1, 20 KOs).
Si la pelea Bika-Green termina en empate, DiBella dijo que se usará una moneda para elegir al peleador alternativo, y si hay alguna lesión que haga cancelar dicho combate, el peleador no lesionado será el que consiga el lugar en el Super Six.
MAYWEATHER-PACQUIAO CANCELADO
Finalmente, no habrá pelea entre los dos mejores boxeadores en la actualidad, Manny Pacquiao y Floyd Mayweather. La intercesión del jubilado juez federal Daniel Weinstein no obró el milagro, y según Bob Arum: "La pelea no va", dijo el promotor que representa a Pacquiao, a varios medios. “Pacquiao aceptó lo que estaba en la mesa y Mayweather lo rechazó. Trataron de convencer a Mayweather el martes por la noche y todo el miércoles, pero no quiso aceptar. Él no quería la pelea, siempre lo supe. Siempre supe que la pelea no ocurriría.” Esta es la versión interesada de una de las partes, claro, porque hasta el momento, no se sabe la versión del equipo de Mayweather y de Golden Boy Promotions, la promotora que le ha representado en toda la negociación. Lo sustancial, para todos los aficionados, es que la “Megapelea del siglo XXI” se va a hacer gárgaras, y que todo lo que tenía de bueno para el renacimiento del boxeo, la celebración de un evento de estas características, con dos púgiles aún jóvenes y en pleno apogeo de sus carreras, que hubiera paralizado a medio planeta, se convierte en una nefasta noticia, que se desconocen las consecuencias que puediera tener en el futuro. Por supuesto que el boxeo no se acaba con esta pelea, ahora suspendida, pero, ¿a quién le interesa una pelea Pacquiao vs. Yuri Foreman o una entre Mayweather y Malignaggi? La respuesta, para los lectores de Espabox. Lo cierto es que, por culpa de unas exageradas pretensiones en las pruebas del control antidoping por parte de Mayweather, o por la negativa de Pacquiao a hacérselas, ante el estupor general, se han “cargado” un combate que nos hacía a todos los seguidores de este deporte, esperar con auténtico anhelo el 13 de marzo, fecha que estaba prevista para la velada. Pacquiao vs. Mayweather. Descanse en paz. ¿Para siempre?
¿INTELIGENTES O LISTILLOS? TRANSPARENCIA POR FAVOR
"Bob Arum es una de las diez personas más inteligentes que he conocido, y no me refiero exclusivamente al mundo del boxeo", comentó el pasado mes de noviembre, el ejecutivo de la televisión estadounidense HBO, Seth Abraham, añadiendo de su amigo que "combina la inteligencia de los libros con la inteligencia de la calle, sentido común y experiencia, lo que es algo extraordinario". Pues bien, desconozco, si pasados apenas cincuenta días, seguirá teniendo la misma opinión. Y es que Bob Arum será todo lo listo que quiera, dominará el mundo del boxeo casi a su antojo, con la única sombra de su “íntimo enemigo” Óscar de la Hoya, pero en el tema de las negociaciones de la megapelea del siglo, entre Manny Pacquiao y Floyd Mayweather, no se puede ser más torpe, aunque, al final, supuestamente, “se salga con la suya”. El señor Arum debería saber, a sus 78 años, que el mundo del boxeo en el futuro no será, ni lo puede ser, como el que él ha conocido o mangoneado, junto a los Don King y demás superpromotores. Que el boxeo es un deporte especial, no lo duda nadie: ni los que lo siguen de toda la vida, ni los que dejaron tal afición por la cantidad de golpes al sentido común y la honradez que le han propinado al denominado Arte de Fistiana, a lo largo de toda su historia. ¿Se imaginan otro deporte sin una Federación Internacional, que sancione y reglamente de forma uniforme? ¿Piensan que sería posible que una figura en otro deporte reconozca que ha tomado esteroides en uno de sus más importantes eventos, y no solo no le hayan sancionado, sino que luzca como estrella poco menos que inmaculada? Sí, me refiero a “Sugar” Shane Mosley, confeso de lo anteriormente citado, tras uno de sus combates ante De la Hoya. ¿De verdad alguien, en su sano juicio, puede salir a la palestra, con lo que está “cayendo” en el asunto del dopaje, a decir que no está dispuesto a seguir los parámetros de las organizaciones competentes? Sigamos pensando, que no cuesta dinero: ¿Michael Phelps, Usain Bolt o Roger Federer se negarían a pasar controles por sorpresa? ¿Qué pensaría de eso, la opinión pública y la opinión publicada? Yo no sé si Mayweather o Pacquiao no quieren que se lleve a la práctica la llamada “pelea del siglo XXI”, pero es de una torpeza infinita y de una falta supina de saber estar y deportividad, todo lo dicho y hecho por el filipino Pacquiao y el mencionado Bob Arum, en las dos últimas semanas. Tantas prisas por armar la pelea, seguro que la más lucrativa de la historia, y van a enquistarse y a discutir en lo único que no se puede poner en tela de juicio: la honestidad de quienes van a ganar decenas de millones de dólares durante una sola noche, empezando por el promotor. Si en las condiciones intercambiadas de ambos pugilistas, Mayweather aceptó una especialmente dura, pero justa y rigurosa, como es abonar 10 millones de dólares por libra que se exceda de las 147 del peso welter (66,678 Kgs.), que diera en la báscula, durante el pesaje oficial, es del todo razonable y lícito plantear que un combate de estas dimensiones, sobre el que van a recaer no solo los millones de ojos que lo siguen habitualmente, sino otros muchos millones de todo el mundo que lo van a escrutar, como auténtico fenómeno de masas. En fin, escuchar sandeces como el “temor a sacarse sangre” y bagatelas parecidas, me parecen, como decimos en España, un “cachondeo”. Ya saben aquello tan conocido de que la “mujer del César no solo debe ser honrada, sino parecerlo”, y a quien esto suscribe y a muchos cientos de miles de seguidores de este viejo deporte, no nos parecen de recibo las condiciones que quieren imponer el filipino y quienes le defienden. Señor Pacquiao, señor Arum: en el boxeo, como en cualquier deporte, como, en suma, en la vida, no solo basta llegar a lo más alto y recaudar mucho dinero, sino en demostrar grandeza de espíritu y transparencia en todos tus actos, y eso, pase lo que pase, siempre se lo reprocharé al mejor boxeador del momento y al promotor más rico del planeta.
LA MEGAPELEA DEL SIGLO SE PUEDE IR AL TRASTE
Cuando todo parecía acordado para la megapelea entre los dos mejores pugilistas libra por libra del mundo, el filipino Manny Pacquiao y el estadounidense Floyd Mayweather Jr., incluido el escenario del MGM de Las Vegas, todo ha quedado en el aire este miércoles día 23 de diciembre. La petición de Golden Boy Promotions, representantes de Mayweather en esta negociación de llevar a cabo el mismo tipo de control antidoping que se realiza a cualquier atleta olímpico, supervisado por la USADA, organismo de la lucha contra el dopaje en los Estados Unidos, incluidos controles sanguíneos por sorpresa, han sembrado la discordia en Bob Arum, promotor de Pacquiao, y en el equipo de este, que solo aceptarian un control en el momento de la presentación del combate, previsto para los primeros días de enero de 2010, y otro, posterior a la pelea, prevista para el 13 de marzo. Bob Arum se ha descolgado con unas declaraciones a un diario de Grand Rapids, patria chica de Mayweather, de la siguiente manera: "Yo creo que Floyd nunca quiso hacer esta pelea y lo que está haciendo es acosar a Pacquiao", dijo el veterano promotor, probablemente para forzar la situación ante el estado de los acontecimientos, añadiendo que "Para mí, Floyd es un cobarde y siempre ha sido un cobarde", matizando después que "No un cobarde físico, pero sí un cobarde porque tiene miedo de enfrentar a alguien que lo pueda vencer. Y créanme, Manny Pacquiao lo puede vencer. Así que él irá por su camino, nosotros por el nuestro, y todo estará bien". Por tanto, la megapelea se puede quedar en megadecepción para los aficionados de todo el mundo, que se frotaban las manos ante semejante combate. La pregunta que subyace en el ambiente es:¿Por qué el temor de “Pacman” a los controles por sorpresa, como realizan los atletas, nadadores o ciclistas? ¿Tiene algo que temer el filipino? Unas preguntas que tendrán cumplida respuesta en los próximos días.
GANÓ EL MGM DE LAS VEGAS
Según noticias de última hora que llegan de Estados Unidos, la megapelea del próximo 13 de marzo entre los dos mejores boxeadores del mundo, Manny Pacquiao y Floyd Mayweather Jr. será definitivamente en el escenario habitual de los grandes combates de los últimos años: el Casino MGM Grand Arena de Las Vegas, con una capacidad aproximada de 16.000 espectadores. Hasta el último momento, Dallas y el estadio de los Cowboys han luchado para hacerse con este evento, pero al final, ha podido más el epicentro actual del boxeo mundial: Las Vegas. La suerte está echada.
DALLAS O LAS VEGAS PARA LA PELEA DEL SIGLO XXI
Hacía muchos, pero muchos años, que no se hablaba tanto de un combate aún antes de firmarse los contratos. La pelea entre los dos mejores púgiles de la actualidad, el filipino Manny Pacquiao y el estadounidense Floyd Mayweather ha suscitado una expectación inusitada, solo comparable a los enfrentamientos entre Mike Tyson y Evander Holyfield en la década de los 90, o cualquiera de las peleas entre Hagler, Hearns, Durán y Leonard en los años 80. Tan pronto se terminó la exhibición de Pacman contra Cotto, se empezó a gestar, sin tiempo que perder, un combate que batirá, con toda probabilidad, todos los récords de taquilla y de ventas por el sistema de pago por visión. Bob Arum, un veterano con 78 años de experiencia a sus espaldas, está atando cabos, y, de momento, lo tiene todo, menos el escenario. Solo en Estados Unidos, han existido propuestas de Los Angeles, Nueva York, Nueva Orleans, Texas y Las Vegas. Al final, como si fuera un concurso, todo queda en una finalísima entre dos escenarios sensacionales. De una parte, el clásico de los últimos años: el MGM Grand de Las Vegas, con capacidad para unos 17.000 espectadores. La ciudad del juego es, además, la residencia de Mayweather y él y su equipo están haciendo fuerza para que la pelea se celebre allí. Pero Arum tiene en su poder una oferta casi irrenunciable del multimillonario Jerry Jones, dueño de los Dallas Cowboys, cuyo estadio, que costó la friolera de 1.200 millones de dólares, quiere albergar un evento de esta envergadura. Su propuesta de 25 millones de dólares es lo suficientemente importante, como para hacer dudar a todos, incluidos los partidarios de Las Vegas. Una pelea ante más de 100.000 personas, nos traería a la memoria el Chávez vs. Haugen del 20 de febrero de 1993, con los míticos 132,247 que colmaron el grandioso estadio Azteca, de México D.F. o los más viejos y legendarios combates celebrados en el Yankee Stadium, como, por ejemplo, el Joe Louis vs. Max Schmeling, de junio de 1936. Desde luego, sería un espectáculo en sí mismo, aparte el desarrollo y el resultado de la pelea. En definitiva, que estamos impacientes por la fumata blanca de esta megapelea del 13 de marzo, tras la que tendremos un ¿nuevo? número 1 libra por libra del mundo. Como para perdérselo.
EXTRAORDINARIA PELEA ENTRE WILLIAMS Y MARTÍNEZ
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Lo primero que tenemos que reflejar en nuestra crónica del combate entre el estadounidense Paul Williams y el argentino residente en España, Sergio “Maravilla” Martínez, es el monumental error que comete Dan Goosen, el promotor de la velada, llevándose una pelea con semejantes estrellas del ring a una sala, la “Adrian Phillips Ballroom” del Boardwalk Hall, con apenas 3.000 espectadores de aforo. Este espléndido combate se merecía el neón y el clímax del monumental y mítico recinto de Atlantic City, New Jersey, no este sucedáneo. Ya en el aspecto deportivo, nuestro casi compatriota salió al cuadrilátero más fuerte y musculado que en toda su carrera, para eso era el combate más importante de su vida, y el primero que peleaba en el peso medio. De hecho, en el pesaje, dio en la báscula 900 gramos más que “The Punisher”, a pesar de los 9 centímetros a favor del americano, que cuenta con una envergadura de peso pesado, nada menos que 208 interminables centímetros. Vamos con la pelea. El rostro de confianza de Sergio ya invitaba al optimismo. El primer asalto puede ser clave, curiosamente, a la hora de valorar el resultado final. Al 1:04 de comenzar, cae Martínez en un aparente resbalón. Él admite la cuenta del árbitro, mientras guiña a su esquina, explicitando que no tenía ningún daño. El americano, es cierto que le suelta un golpe que más parecía una colleja, que le da a su rival entre el cuello y la espalda. Ya tenemos la primera polémica de la pelea. Sergio no se viene abajo en absoluto, y faltando cuatro segundos para el final del asalto, suelta una tremenda derecha a la cara de Williams, que lo envía a la lona, y casi directamente al Hospital. La campana nos priva de ver qué hubiera sucedido con algunos segundos por delante. El segundo y el tercer asalto definen el combate. Una vez más, la teoría de Martínez de que su guardia baja, es decir, inexistente, ahuyenta los golpes de los rivales, se ponía de manifiesto. Williams, a pesar del alcance de sus brazos, no atinaba a meter el jab, y de esta manera, el argentino evitaba las famosas y temidas combinaciones múltiples que han jalonado la carrera del americano, hasta el momento. El argentino, además, demuestra que es más listo que el hambre, y que ha preparado mejor la pelea, ya que, a la más mínima, busca el clinch, sabedor de que un combate en la corta y media distancia, le supone una clara ventaja para sus intereses. En el cuarto asalto, el pómulo izquierdo de Williams empieza a sangrar, lo que quizás motiva que en el quinto, salga en tromba, buscando el nocaut. Entonces, se produce un hermoso toma y daca entre el ataque del local y las contras mortíferas y certeras del de foráneo. Ambos terminan por los suelos, por la gran intensidad que están poniendo en la pelea. En el siguiente descanso, el preparador principal de Martínez, Juan León Díaz, le pide a su pupilo que acentúe los desplazamientos laterales, para evitar los intercambios de golpes con su rival, a la par que le indica que comience a atacar, faltando un minuto para acabar el asalto. En el séptimo episodio, llega con más frecuencia y acierto el jab de Williams, en los tres minutos menos activos del natural de Quilmes, en toda la noche. Sin embargo, el octavo asalto es un canto a la estética y la eficacia de las esquivas de Sergio, que incluso provocan una caída por resbalón del boxeador de raza negra. ¡Qué pocos boxeadores de élite esquivan como Sergio! El noveno asalto es, quizás, en el que cuesta más trabajo pronunciarse en quién se lo adjudicó, por falta de golpes nítidos. Mejor darlo nulo. El décimo es de los asaltos más claros para “Maravilla” ya que consigue impactar un gancho y un crochet, ambos con la mano izquierda, que hubieran tumbado a un búfalo, pero no al nacido hace 28 años, en Aiken,Carolina del Sur.
Con todo por decidir, llegan los dos últimos y decisivos asaltos. Comienza el undécimo, con una caída accidental de Sergio, en lo que podía ser una señal de cansancio, pero, pronto, cuando ambos protagonizan un intercambio de golpe por golpe, se comprueba que los únicos que llegan a su destino son los del quilmeño, por lo que se adjudica indiscutiblemente el round. Ricardo Sánchez Atocha, antes de los últimos tres minutos de batalla, le pide al residente en Alovera, Guadalajara, que le “ponga el alma” a ese último capítulo de esta fantástica pelea. Un nuevo resbalón para empezar, y los dos que deciden ir al frente para llevarse el decisivo asalto. Mucha bravura, buenos golpes, pero mayor desacierto en ambos, por el cansancio lógico del combate. Llega el final. ¡Qué combate! ¿El mejor del año? Ya es candidato para ello. Ambos boxeadores se abrazan y hasta intercambian unas frases. Habla más Sergio, para eso es argentino. El rostro de Williams, es un poema, totalmente entumecido, nunca, ni ante Carlos Quintana, recibió semejante castigo. En la cara de Martínez, también hay pruebas de la fiereza de la batalla que acaba de entablar, pero en mucha menos proporción que en la cara de su rival. Uno de los dos, sumará la segunda derrota en su carrera, o a lo mejor, se produce un nada injusto nulo, como el que marca la primera cartulina que lee Jimmy Lennon Jr. Empate a 114 para Julie Lederman. Coincide con nuestra puntuación. El estruendo y el tremendo abucheo llega cuando se anuncia que un juez miope o prevaricador, Pierre Benoist, ha visto ganar a uno de los dos (ya saben a quién) por 119-110. Si no fuera triste, parecería cómico. El tercer juez, Lynne Carter, ha visto un mucho más comedido 115-113. Cuando se descubre el ganador, decisión mayoritaria para el boxeador local, no se vislumbra ninguna cara, o lo que le quedaba de la misma, de satisfacción en Williams, mientras que Sergio sonríe irónicamente, con la misma clase con la que se desenvuelve por la vida y por los cuadriláteros. En una decisión tan cerrada, vayamos con las cifras, a ver si nos arrojan más luz. En el total de golpes, Williams lanzó un total de 978 golpes, aunque solo acertó en 299 ocasiones, un 31% de acierto. En cuanto a “Maravilla”, lanzó 638, impactando 254 golpes, para un total de un 40%. En cuanto a los jabs, Williams tuvo un 37% de acierto (93, de 347) por un superior, de nuevo, 37% del argentino, 71 de 192. Y, por último, y quizás definitivo para avalar la teoría de que ganó Sergio, en los golpes de poder se lleva la palma de nuevo el argentino, en cuanto a calidad, que no en cantidad. Williams llegó en 206 ocasiones de los 631 intentos (33%), por los 183 impactos, de 443 intentos, con un porcentaje del 41%, de Martínez. Eso dicen los fríos números.
Sergio Martínez, en sus declaraciones a HBO, fue certero y contundente: “Tuve la suerte de hacer un buen combate, y de tener enfrente al boxeador más temido, pero sin tenerle nada de miedo”. Añadió con gran entereza y hasta satisfacción en su rostro:”Cuando caí en el primer round, me dio cerca de la nuca, pisé mal, pero fue un golpe lícito”. “Es un boxeador que trabaja, pero en ningún me puso en aprietos, nunca estuve nocaut”. Cuando el locutor Max Kellerman le preguntó por el juez que dio nueve puntos de margen, Sergio, entre la indignación de los que le rodeaban, se limitó a decir que:”Prefiero que digan ustedes lo que fue ese fallo, pero eso fue un “fallo”. Y, para terminar, admitió con rapidez la posibilidad de una revancha. Por cierto, que ni los propios comentaristas americanos se pusieron de acuerdo: para HBO, 115-113 para Williams, y sin embargo, para ESPN, 114-113 para Martínez. En definitiva, dos boxeadores de clase A, extraordinaria pelea y, más allá de bizantinas discusiones sobre la injusticia o injusticia de la decisión de los jueces, lo que pedimos es que Lou DiBella y Dan Goosen pongan fecha y lugar a lo que puede ser la revancha más justa de la reciente historia. Pero, esta vez, un ruego, señor Goosen: la pelea, en el recinto para 20.000 espectadores, que ambos boxeadores son capaces de atraerlos.
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CASI HECHO EL PACQUIAO-MAYWEATHER
Aunque el acuerdo no se hará oficial, previsiblemente, hasta el próximo 8 de diciembre, fecha en la que Bob Arum cumplirá 78 años, se puede afirmar que el promotor estadounidense ha conseguido cerrar todos los “flecos” de la negociación, tanto con Floyd Mayweather Jr., rubricado desde hace días, como con Manny Pacquiao, el cual ha sido algo más proceloso por las ocupaciones políticas del rey del boxeo actual. Pero todo ha llegado, según fuentes del propio Bob Arum, a un final feliz, y el filipino ha dado el o.k. a la fecha del 13 de marzo, que en principio, no era la preferida por su entrenador Freddie Roach, quien, tras la fractura en el tímpano que sufrió su pupilo el pasado 14 de noviembre, ante Miguel Ángel Cotto, hubiera preferido más margen para el descanso y la completa recuperación. Pero los intereses son los intereses, y pocas veces, quizás desde el combate Lennox Lewis vs. Mike Tyson, en junio de 2002, ha habido tanta presión mediática y empresarial para acordar una pelea. La presentación de la candidatura de Pacquiao al Congreso de Filipinas, cuyas elecciones serán el 10 de mayo, hacía desaconsejable la fecha del 1 de mayo, por lo que “Pac Man” ha dado el visto bueno a la fecha definitiva del 13 de marzo. El acuerdo económico, como no podía ser de otra manera, ha sido al 50-50 para cada una de las partes, y no se duda que los dos contendientes ganarán, al menos, 20 millones de dólares, cada uno, como mínimo. La elección para el escenario del gran combate, que será televisado en el sistema PPV por la HBO, es la única asignatura pendiente para el veterano promotor, ya que al MGM Grand de Las Vegas, sede de las grandes peleas durante el último lustro, le ha salido un duro competidor en el Cowboys Stadium de Dallas, que podría albergar hasta 110.000 espectadores, y cuya cubierta retráctil actuaría en caso de lluvia. El dueño de los Dallas Cowboys, de la NFL, el multimillonario Jerry Jones, está empeñado en llevar a Texas este megacombate, y no a va a parar hasta conseguirlo. El Superdome de New Orleans, capaz para 70.000 espectadores, también posee alguna oportunidad de dar cobijo a esta espectacular lucha. Por tanto, salvo imponderables de última hora, la suerte está echada para el “Combate del Siglo XXI”.
GREEN FULMINA A JONES EN DOS MINUTOS
Al australiano de 36 años, Danny Green, le bastaron dos minutos y dos segundos del primer asalto, para derrotar por nocaut técnico al estadounidense Roy Jones Jr, em combate celebrado en el Acer Arena de Sydney, Australia. Una derecha el mentón del ex número 1 libra por libra del mundo, lo tiró espectacularmente a la lona. Una vez en pie, no pudo lanzar ni un solo golpe, ante la paliza que le estaba propinando el boxeador local, por lo que tuvo que intervenir el árbitro Howard John Foster, deteniendo la pelea. De esta manera, Green avanza con un palmarés de 28-3 (25 KO), quien además se hizo con el título menor de campeón del peso crucero de la O.I.B. y frena en seco la anunciada revancha entre Bernard Hopkins y el derrotado Roy Jones Jr., de 40 años, quien se queda con 54-6 (40 KO), en el que puede ser el último combate de su carrera.
EL EQUIPO DE ABRAHAM LO NIEGA
Ante la repercusión internacional de la noticia del posible aplazamiento del combate entre Arthur Abraham y Andre Dirrell, perteneciente al Torneo “Super Six”, en la categoría del peso supermedio, ha salido al paso para desmentirlo el Director General de Sauerland Event, Chris Meyer, quien lleva los asuntos del alemán de origen armenio. Según este, “no hay absolutamente nada de verdad en esta noticia”, añadiendo que el ex campeón mundial del peso medio “está al 100%”. “King” Arthur acudió el pasado sábado a un acto de caridad, celebrado en la ciudad alemana de Dortmund. Por tanto, en principio, la segunda ronda del Torneo auspiciado por la cadena de televisión estadounidense “Showtime” comenzará el próximo 23 de enero, en un escenario aún por elegir de los Estados Unidos. Precisamente, Abraham, de 29 años y con un palmarés de 31-0 (25 Kos) es el líder de la competición, por su victoria antes del límite, ante Jermain Taylor.
APLAZADA PELEA DEL SUPER SIX
Según ha podido saber "Espabox" de fuentes bien informadas, el próximo combate del Torneo "Super Six" del peso supermedio, que debían disputar el aleman Arthur Abraham y el estadounidense Andre Dirrell, el 23 enero, ha sido aplazado al 7 de marzo. Al parecer, el ex campeón mundial del peso medio sufre un severo proceso gripal. El promotor de Dirrell, Dan Goosen, no ha querido hacer comentarios.
ANDRE WARD SALVA EL ORGULLO YANQUI
El tercer episodio del Torneo “Super Six”del peso supermedio (76,2 Kg.) no defraudó a los 10.277 seguidores que lo vieron en directo en el Oracle Arena de Oakland, California. El campeón olímpico en Atenas 2004, Andre Ward, superó de forma incontestable al danés Mikkel Kessler, para muchos, el favorito para hacerse con la victoria en este fantástico Torneo. Ward, que boxeaba en casa, había apelado en los días previos a la pelea, en salvar el orgullo americano, tras las derrotas de sus compatriotas Taylor y Dirrell, en los dos primeros combates, celebrados en Europa. Por si fuera poco, ningún americano, desde que Jeff Lacy perdiera ante Joe Calzaghe en marzo de 2006, había sido el poseedor de título mundial alguno en esta división. Todo esto motivó que el patriotismo americano saliera a relucir, tanto en el propio Ward, quien salió al ring portando una banderita de las barras y estrellas, como en el propio público, que no cesó de animar a su paisano.
En lo deportivo, los dos primeros asaltos, fue un toma y daca, entre dos boxeadores muy diferentes en su concepción del boxeo y de cómo llegar a la victoria. A partir del tercer round, Ward metió una velocidad más a su boxeo, demostrando una gran agilidad, extraordinaria velocidad de manos y una magnífica precisión con ambas manos: el jab siempre por delante, y a la menor ocasión, combinación de tres golpes, arriba y abajo, ante lo que Kessler no oponía sino su creencia en acabar el combate con un solo golpe. En el quinto asalto, la ceja derecha del danés empezó a sangrar de forma abundante, mientras continuaba el recital de Ward, dueño y señor de la situación. En el octavo episodio, un cabezazo accidental, aunque evitable, de Ward sobre el danés, motivó un serio y peligroso corte en la ceja derecha. Más problemas para Kessler. Curiosamente, y aunque sin hacer gran daño, el noveno asalto fue el más claro de toda la pelea para el campeón mundial de la WBA. En el décimo asalto, Ward salió a castigar las zonas débiles de su rival, hasta lograr, que a falta de 1:18 minutos para el final del undécimo asalto, el árbitro de la pelea, tras consultar por segunda vez con el médico, decidieran al unísono, acabar con las hostilidades, decretando el final del combate. Equivocadamente, tanto Ward como su esquina, empezó a festejar el triunfo, hasta que el señor Jack Reiss les aclaró que había que ir a las cartulinas, al tratarse de una decisión técnica. Lo curioso del caso es que el motivo de la suspensión del combate, fue que sangraba abundantemente, la ceja derecha de Kessler, y ese estropicio fue obra de los puños de Ward y no por el cabezazo anteriormente aludido. En cualquier caso, los tres jueces, como era de esperar, dieron el triunfo al americano, con dos tarjetas 98-92 y una de 97-93. Andre Ward, el más joven de los seis participantes de este exitoso Torneo Super Six, que fuera campeón olímpico con 20 años, ya es campeón mundial con 25, y desde ya mismo, el principal favorito para ganar el Torneo, al ganar al que gozaba de ese favor. Estas son las próximas peleas, en la segunda ronda, de este Torneo, auspiciado por la cadena de televisión Showtime: 23 de enero en EE.UU.: Abraham-Dirrell Marzo en Europa: Froch-Kessler Primavera 2010 en EE.UU.: Ward-Taylor De momento, la clasificación está de la siguiente manera: 1º Arthur Abraham : 3 puntos. 2º Carl Froch y Andre Ward: 2 puntos. 4º, 5º y 6º puesto, ex aqueo: Jermain Taylor, Andre Dirrell y Mikkel Kessler, 0 puntos.
LA REALIDAD DE LOS TÍTULOS DE PACQUIAO
Pongamos negro sobre blanco en el asunto de los campeonatos mundiales en divisiones diferentes que ha conseguido el excepcional boxeador filipino Manny Pacquiao. Por mucho que lo pregonen el 90% de los medios de comunicación del mundo entero, incluida España, “Pac Man” ha logrado, hasta el momento, cinco títulos, en los pesos mosca, supergallo, superpluma, ligero y welter. Que no es poca cosa para quien empezó boxeando en los 48 kilos, cuando debutó el 22 de enero de 1995. Pero nunca, repito, nunca, y lo proclamamos con humildad pero también con firmeza, el filipino fue campeón en los pesos pluma y superligero, como se le viene atribuyendo, antes incluso de su última pelea ante Miguel Cotto.
Las fechas y los rivales de sus, repito, cinco coronas distintas, son las siguientes:
4-12-1998 Campeonato del Mundo Mosca WBC ante el tailandés Chatchai Sasakul.
23-6-2001 Campeonato del Mundo Supergallo IBF ante el sudafricano Chatchai Sasakul.
15-3-2008 Campeonato del Mundo Superpluma WBC ante el mexicano Juan Manuel Márquez.
28-6-2008 Campeonato del Mundo Ligero WBC ante el estadounidense David Díaz.
14-11-2009 Campeonato del Mundo Welter WBO ante el puertorriqueño Miguel Cotto.
Estos son los cinco hitos del palmarés que reúne 55 combates disputados, saldados con 50 victorias (38, antes del límite), 3 derrotas, ante su compatriota Rustico Torrecampo, contra el tailandés Medgoen Singsurat, y la última de ellas, frente al mexicano Erik “Terrible” Morales, en la primera pelea de la célebre trilogía entre ambos pugilistas.
Quede claro, por tanto, que esos, y no otros fueron sus logros con cinturones de los cuatro organismos reconocidos internacionalmente. En su pelea del 15 de noviembre de 2003, ante el azteca Marco Antonio Barrera, no había ningún título en juego. Por seguir aclarando, en su pelea contra Héctor Velázquez del 10-9-2005, solo había el título “Internacional” del WBC, es decir, un título regional, de la zona americana. Y contra Ricky Hatton, el pasado 2 de mayo del presente año, el único cinturón en juego, amén del simbólico de la revista “The Ring Magazine”, era de la IBO. Si metemos también a esta organización como referencia en el mundo del boxeo, como la IBA y otras, apaga y vámonos.
Por tanto, sin ánimo de pontificar ni nada parecido, sí considero que los informadores de boxeo estamos en la obligación ética y moral de aclarar este tipo de “errores”, aunque, curiosamente, la supuesta hazaña de Pacquiao, ha motivado que hablen de boxeo, quienes nunca lo hacen, por sistema. Pero, como dice el clásico, la verdad es la verdad, la diga Agamenón o su porquero. En definitiva, a Dios lo que es de Dios, y a “Pac Man” lo que es suyo.
EL INFIERNO DE PACQUIAO
Exhibición total de Manny Pacquiao, en la que, a priori, era la pelea más difícil de su carrera. Enfrente tenía a Miguel Cotto, un gran boxeador del peso welter, hasta la derrota ante Antonio Margarito, y un valiente en toda la regla. Los que esperaban un Pacquiao menos potente que ante De la Hoya y Hatton, se quedaron sencillamente bizcos. La intensidad, la presión, la velocidad a la hora de golpear, de moverse por el ring, del filipino, eran asfixiantes y apabullantes para Cotto, que no es un boxeador lento, pero que se mostraba incapaz de aguantar las embestidas del tornado asiático. Si Cotto atacaba, su rival era un martillo pilón en el boxeo a la contra. Si el boricua se dejaba querer, era inaguantable el chaparrón de golpes, por la cantidad y calidad de los golpes de este gigante, que comenzó boxeando en los 50 kilos. En el tercer asalto, llegó la primera caída de Cotto, en una combinación al cuerpo y al rostro, a una velocidad de vértigo. A pesar de este contratiempo, Cotto terminó bien el asalto, incluso propinando certeros golpes sobre el filipino. En el cuarto episodio, más de lo mismo, al más mínimo fallo de Cotto, llegaba la ley inexorable de Pacman: una izquierda a la contra, sobre la quijada de su oponente que no solo derribó al boricua, sino que por poco, acaba con la desigual pelea. Sin embargo, es probable que aleccionado por Freddie Roach, Pacquiao frenó en su ritmo en los dos siguientes asaltos, que fueron de dominio de Cotto, aunque sin lastimar casi nunca de forma seria a su rival. Todo esto, no hizo sino cansar más al puertorriqueño, lo que motivó que el resto de la pelea, fuera un calvario para el hombre que defendía el cinturón de la WBO. Asaltos trepidantes, con un Cotto valiente, y un Pacquiao sencillamente infernal. Así, se llegó al asalto final, cuando la cara del boricua era un poema, absolutamente tumefacta y ensangrentada. Kenny Bayless, excelente árbitro, a falta de 2 minutos y 5 segundos para el final, paraba justamente la pelea, evitando que lo que era una paliza, se convirtiera en un serio peligro para la integridad física y el futuro deportivo de Miguel Ángel Cotto. ¿Pacquiao es de otro mundo? El astro filipino parece un alienígena capaz de derribar todo lo que se le ponga enfrente. El probable combate ante Floyd Mayweather Jr., si este no se “raja” tras lo vivido en Las Vegas el sábado por la noche, puede ser el auténtico combate del siglo XXI. Pero, hoy por hoy, cualquiera que se mida a Pacquiao, tiene que aceptar su favoritismo. Hasta el orgulloso Mayweather.
HAYE ASALTA LA MONTAÑA RUSA
David Haye, de 29 años, se convirtió el pasado sábado, en Nuremberg, Alemania, en el sexto boxeador británico de la historia, en proclamarse campeón del mundo del peso pesado, tras la estela de algunos mitos y otros mediocres peleadores, como Lennox Lewis, Herbie Hide, Henry Akinwande, Frank Bruno y Bob Fitzsimmons. Nikolay Valuev exponía su título de la WBA, y el combate estelar de la Velada denominada “David vs. Goliat” respondió a lo previsto. Y lo previsto fue un combate tan aburrido como todos los del gigante ruso de 2,13 metros. Lo cierto es que los 22 centímetros y 45 kilogramos de diferencia entre Haye y Valuev son demasiados, y el ex campeón de peso crucero se limitó a realizar lo mismo que hizo el veteranísimo Evander Holyfield en diciembre de 2008. Pegar y correr, así durante todo el combate, para evitar el lentísimo jab del ruso. Si al igual que con los futbolistas, alguien hubiera medido los kilómetros recorridos por Haye sobre el cuadrilátero de la Arena de Nüremberg, serían tantos como los del más afamado carrilero. Entre la exasperante lentitud del campeón, y lo poco que arriesgó el aspirante, algunos asaltos se adjudicaban, como en las encuestas, por voto más simpatía. Es cierto que Haye, la “esperanza negra del peso pesado”, conectó más y mejores golpes, pero fueron tan escasos, que, al final, hubo algunos presentes, como el juez español Juan Manuel Garcia Reyes, vio combate nulo. Curiosamente, David Haye encontró el camino de la montaña rusa faltando de un minuto, cuando dos ganchos de izquierda consecutivos hicieron tambalear al de San Petesburgo. Lástima que no descubriera, o no se atreviera, a hacer desde el principio, lo que estuvo a punto de lograr al final: el primer nocaut en el palmarés de Valuev. Para nosotros, victoria justa y ajustada del británico, quien tendrá que mejorar mucho si quiere asaltar los tronos que ocupan los hermanos Vitali y Wladimir Klitschko.
EL TORNEO SUPER SIX
Comenzó el Torneo “Super Six”, organizado por la cadena de televisión estadounidense Showtime, y, nada más que ver los dos primeros combates, la verdad es que “amenaza” con ser el acontecimiento boxístico más interesante de las últimas décadas. En un deporte que abusa de los falsamente denominados combates del siglo, el contemplar, como novedad, un torneo de los seis mejores del peso supermedio del mundo, aunque alguno se haya quedado por el camino, es espectacular. Todos contra todos, con semifinales, final, en fin, la repera, para un deporte necesitado de ideas innovadoras como esta, que lo saque del marasmo actual. El ver los dos llenazos en los dos primeros combates del pasado fin de semana, tanto en Nottingham como en Berlín, indica bien a las claras, cómo ha acogido el público este acontecimiento. En lo puramente deportivo, el “troglodita” (como le llama mi amigo Emilio Marquiegui) Carl Froch le ganó por puntos al joven estadounidense Andre Dirrell. Si el combate hubiera sido en América, la victoria hubiera sido al contrario. Froch sigue siendo, con esta victoria, campeón del mundo para el WBC. Y en cuanto a Jermain Taylor, después de perder en los últimos 15” ante Froch, ser noqueado ahora por “King” Abraham a falta de seis segundos para el final de la pelea, puede ser su final deportivo. Habrá quien piense que el canadiense Lucian Bute hubiera dado más juego que él. Y, ahora, el favorito para el ex rey de este peso, Joe Calzaghe, que es el danés Mikkel Kessler, cruzará el charco para medirse, el 21 de noviembre, al ex campeón olímpico Andre Ward.Una maravilla de Torneo, sí, señor. A ver si lo repiten, por ejemplo, en el peso welter. Sería la leche.
Este es el resto de las peleas ya determinadas:
2ª ronda
Enero en EE.UU.: Abraham-Dirrell
Marzo en Europa: Froch-Kessler
Primavera 2010 en EE.UU.: Ward-Taylor
3ª ronda
Verano 2010 en EE.UU.: Ward-Dirrell
Verano 2010 en Europa: Froch-Abraham
Otoño 2010 en EE.UU.: Kessler-Taylor
Al final, y para no alargar en exceso el Torneo, no será un “todos contra todos”, sino que cada boxeador se medirá a tres rivales. La puntuación de este sistema de liguilla es de tres puntos por triunfo antes del límite, dos puntos por victoria a la distancia y un punto por combate nulo. No hay puntos por derrota. De momento, 3 puntos para Arthur Abraham, 2 puntos para Carl Froch y 0 puntos para los dos estadounidenses, Andre Dirrell y Jermain Taylor.
Los cuatro primeros avanzan a las semifinales. Estas están programadas en un principio para enero de 2011 en Estados Unidos, con la final a celebrarse en mayo o junio de 2011, también en suelo americano.
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