|
|
|
| |
Internacional-Noticias
Por José Manuel Moreno
|
| |
|
Si existe una cosa que se juega a nivel internacional y mundial son los torneos de poker online. Otros juegos como la ruleta online también son muy conocidos y divertidos, pero ninguno que supere al primero por ahora. ¿Quiere saber de qué va?
SERGIO MARTÍNEZ, DESPOSEÍDO POR LA WBO
El pasado día 11 de mayo, el campeón del peso medio de la WBO, Sergio “Maravilla” Martínez viajaba a Puerto Rico, para recibir por parte del presidente de ese organismo, “Paquito” Valcárcel el cetro ganado el pasado 17 de abril a Kelly Pavlik. La pasada semana, saltaba la noticia desde el propio organismo: le daban 48 horas de plazo a Martínez para que se decidiera por el cetro del peso medio, que comparte con el WBC, o con el del peso superwelter de este último organismo. Pues bien, no fue a las 48 horas, pero sí a la semana siguiente, cuando el cuarto organismo a nivel internacional por antigüedad ha cumplido su amenaza y ha desposeído de la corona al argentino residente en España. La excusa, que la WBO no permite compartir cinturón con otro de otra división. Las declaraciones no se han hecho esperar, y el siempre ponderado Sergio ha dicho que "Hace tiempo me enteré de que estas organizaciones no te dan un cinturón, te lo prestan. Y cuando deciden que lo quieren de vuelta, lo toman. Les agradezco que me hayan dado la oportunidad de ganarlo y tenerlo, pero no hay nada que yo pueda hacer al respecto si lo quieren de vuelta. Pueden enfrentar a quienes deseen debajo mío (por el título vacante), pero a mi modo de ver, el ganador no puede llamarse verdaderamente campeón". Por su parte, el promotor de “Maravilla” en Estados Unidos, Lou DiBella no se mordió la lengua; "Mi actitud es que se vayan a la m…. Él es el campeón de la gente en el peso medio, él es el campeón lineal y el único campeón legítimo". La norma presente en el artículo 15 de los estatutos de la WBO es una norma sobre la que generalmente se hacen excepciones cuando un peleador lo solicita a fin de tener más tiempo para decidir qué título quiere mantener, cosa que esta vez no han hecho con Martínez. Sampson Lewkowicz, asesor de Martínez, también puso el dedo en la llaga: "Mira sus ratings e intenta razonar su comportamiento. Todo lo que puedes hacer es concluir que ésta es otra organización de ratings a la que le importa una m… el boxeo y se dispara a sí misma en el pie". Más claro, agua. Y en cuanto a la decisión final de con qué corona del WBC se quedará Sergio, dependerá de la HBO, y del combate que a esta cadena de TV le interese, y que en definitiva sea más lucrativo para el argentino. Concluimos con la reflexión de que el 1 de mayo, dos de los mejores boxeadores del mundo, Floyd Mayweather y Shane Mosley, desafiaron a la WBA y boxearon sin corona en juego. El resultado, que el organismo de los Mendoza ha desposeído de la corona a Mosley. Parafraseando a DiBella y a Lewkowicz, a los boxeadores los grandes organismos les empieza a importar una m…con perdón.
UN COMBATE QUE SOBRÓ
Qué pena de trilogía. Una de las más gloriosas del boxeo de todos los tiempos. La de dos guerreros con clase como Israel Vázquez y Rafael Márquez. Los dos emocionaron al mundo con tres asombrosas batallas entre 2007 y 2008. A qué demonios venía una cuarta entrega de esta rivalidad entre mexicanos, después de unas operaciones muy delicadas en la retina del “Magnífico” Vázquez. La cara de Israel cuando salía al ring del Staples Center de Los Angeles, lo decía todo. El rostro confiado de otras ocasiones, era un rostro triste y preocupado. Márquez, por el contrario, aunque tres años mayor, 35 por 32 años, estaba con la mirada del que se sabía seguro ganador, para empatar la serie. El combate tuvo poca historia, los cuatro minutos hasta que un gancho de derecha de Márquez le abría el párpado izquierdo a Vázquez, que siempre ha tenido en sus cejas y párpados enemigos más grandes que sus propios oponentes. Para colmo de males, un choque brutal de cabezas en el tercer asalto, dejó al “Magnífico” sin ver la cantidad brutal de golpes que le enviaba su “querido” enemigo. Raúl Caíz Jr., tras una primera caída, paró el simulacro de pelea, que dejó con mal sabor de boca a los 9.000 asistentes y a los buenos aficionados. ¿Valen la pena los 800.000 $ que ganó Vázquez para poner en riesgo su vista y su vida? Frank Espinoza, su manager, ya ha dicho que no, que el que piense en una horrible quinta pelea, se dedique a pensar en otras cosas menos perniciosas. Esta es la historia de un combate que sobró en la historia del boxeo.
KHAN LE DA UN REPASO A MALIGNAGGI
El “Príncipe” zurdo Naseem Hamed llevaba ya nueve campeonatos del mundo del peso pluma en sus alforjas, todos conseguidos en torno a su tierra natal de Sheffield, cuando por fin saltó el “charco” y revalidó sus excelencias en La Meca, léase Estados Unidos, en diciembre de 1997, noqueando en cuatro asaltos a Kevin Kelley. “The Prince” se retiró a la temprana edad de 28 años, tras ganar a nuestro compatriota Manolo Calvo hijo, con una sola derrota, ante el monstruo azteca Marco Antonio Barrera.
Joe Calzaghe es, tras la “era Lennox Lewis”, el último gran campeón británico, momentáneamente retirado. El “Orgullo de Gales” debutó en el boxeo profesional en 1993, fue campeón mundial ya en 1998, pero siempre amparado por sus miles de incondicionales fans de todo el Reino Unido. No fue hasta sus dos últimos combates hasta la fecha cuando traspasó el Atlántico, para demostrar a sus 36 años, ser mucho mejor que dos viejas glorias estadounidenses como Bernard Hopkins y Roy Jones Jr.
El caso de Amir Khan, nacido en Bolton en diciembre de 1986, aunque de origen pakistaní, ha sido bien distinto. Tras ponerle los “cuernos” al todopoderoso Frank Warren e irse con Golden Boy Promotions y el afamado Freddie Roach de entrenador, se mostró dispuesto a pasar el examen norteamericano, peleando en Nueva York, ante un nativo de la capital del mundo, el ex campeón mundial, el estrafalario Paulie Malignaggi. Ambos se dijeron de todo en las vísperas, pero en el “Teather” del Madison Square Garden solo habló uno: Amir Khan, dándole un repaso al defensivo y marrullero Malignaggi en toda regla. Once asaltos de dominio a placer del británico, con estilo y poder en sus puños. Al terminar el décimo asalto, el neoyorquino rogó al árbitro Steve Smoger que no detuviera la pelea, en un desesperado intento por hacer posible lo imposible. A los 1:25 de ese penúltimo asalto, Smoger paraba la escabechina, proclamando nuevo rey de Nueva York al astro británico. No hace falta llegar a viejo, para demostrar ser un grande en Estados Unidos. Ahora, el peso superligero le hace sombra al peso “estrella” del welter, con tres figuras jóvenes y de espléndido futuro como Devon Alexander, el nuevo Mayweather, Timothy Bradley, el más sólido de los tres y este Khan, que superada la sorpresa del nocaut ante Breidis Prescott, parece destinado a las mayores empresas. Vaya combatazos a la vista.
MOSLEY-MAYWEATHER: 1,4 MILLONES DE VENTAS
Finalmente, la cifra de ventas de PPV (Pagar por Ver) de la megapelea del pasado 1 de mayo entre Shane Mosley Floyd Mayweather Jr. ha arrojado una gran cifra de 1,4 millones. El récord de la historia, también con Mayweather en escena, fue en su pelea de mayo de 2007 ante Óscar de la Hoya, con 2,4 millones de “pinchazos”. Un gran éxito para el boxeador residente en Las Vegas, para la HBO, organizadora de la velada y para el propio boxeo. La cadena norteamericana se frota las manos ante un eventual Pacquiao-Mayweather, que después de la elección del filipino al Congreso de su país, podría celebrarse en el mes de noviembre, según su preparador, Freddy Roach.
PAVLIK DECLINA LA REVANCHA CON MARTÍNEZ
Hasta el próximo día 17 de mayo, tenía de plazo Kelly Pavlik para aceptar o declinar la cláusula de revancha ante el argentino Sergio Martínez por el campeonato mundial del peso medio WBC-WBO. Este martes día 11, Cameron Dunkin, representante del ex campeón, ha enviado una misiva a Top Rank, para informar que no harán uso de dicha cláusula. Pavlik, campeón mundial desde septiembre de 2007, venciendo a Jermain Taylor, hizo algunas incursiones en el peso semipesado, como en su pelea ante Bernard Hopkins en octubre de 2008. Al parecer, Pavlik, de 1,89 metros, tuvo que perder cerca de seis kilos en los dos días previos a la pelea ante “Maravilla” Martínez. La decisión de subir al peso supermedio o semipesado, fue tomada el pasado lunes, en una reunión entre el propio pugilista, su entrenador, Jack Loew y el mencionado Cameron Dunkin. Kelly Pavlik llevaba una carrera imparable en el peso medio y en el top-ten de los mejores boxeadores libra por libra del mundo. Un punto de inflexión fue cuando ganó inmerecidamente en la revancha contra Taylor, y empezó a tener serios problemas para alcanzar el tope de los 72,5 kilos de la categoría del peso medio. Según Loew, una pelea interesante sería contra el ex campeón semipesado Chad Dawson, y no descartó la presencia de Pavlik en el ringside de la pelea Dawson vs. Jean Pascal en Montreal el próximo 14 de agosto, aunque tampoco verían con malos ojos un combate contra Lucian Bute en la división del supermedio. Por tanto, descartada la revancha Pavlik-Martínez, lo próximo para el bonaerense-madrileño parece ser, bien una revancha ante Paul Williams, con el que perdió en decisión ajustada el pasado 5 de diciembre, o la pelea que más desea Martínez, una también revancha contra Antonio Margarito, ahora que ha vuelto a los cuadriláteros. El problema principal sería que al mexicano le sea concedida licencia para boxear en Estados Unidos.
CINTRÓN POR LOS AIRES, MARGARITO EN LOOR DE MULTITUDES
Una semana después del combate Mosley-Mayweather, se demostró que hay vida después de esa megapelea. El sábado, en el Home Depot Center de Carson, California, tuvo lugar un interesante a priori combate del peso superwelter entre el “hombre completo” Paul Williams, el único que pelea desde la categoría welter hasta el peso medio, y Kermit Cintrón. El primer asalto se lo adjudicó Cintrón, mucho más preciso que su rival, un tanto atolondrado en su afán de soltar gran cantidad de golpes. Williams recuperó el dominio de la pelea en los asaltos segundo y tercero, aunque en este último, se oyeron abucheos del público, nada contento con el desarrollo de la pelea. Pero el gag o “sketch” del año estaba por llegar. Al medio minuto de comenzar el cuarto asalto, quedaron enredados ambos boxeadores, cayendo Williams al piso, y arrojándose Cintrón entre las cuerdas, como el que se arroja desde un cuarto piso. En ningún momento pareció que el incidente tuviera la fuerza para que saliera despedido el boricua de esa guisa. Después de rebotar en una de las mesas del ringside, fue a parar al suelo, en el que estuvo más de diez minutos sin moverse, siendo posteriormente inmovilizado de forma un tanto patética, a pesar de que el ex campeón del mundo, al parecer, expresaba su intención de continuar el combate. Mientras era trasladado a la ambulancia, escuchaba el dictamen de los jueces, que fueron a las cartulinas, a pesar de no completarse cuatro asaltos, por lo que en cualquier parte del mundo hubiera sido un combate sin decisión. Haciendo caso de la anticuada reglamentación del Estado de California, se fue a las cartulinas, que para más inri, otorgaron una decisión dividida a favor de Williams, porque se conoce que cada juez estaba viendo una pelea distinta: 40-36, 39-37 y 36-40. En fin, después de lo sucedido en el Cintrón-Martínez, creíamos haberlo visto todo, pero está visto que en todas las peleas del boricua, está garantizado el “espectáculo”.
Casi a la misma hora, Antonio Margarito, 16 meses después de su recordada pelea ante Shane Mosley, reaparecía en una abarrotada Plaza de Toros Monumental de Aguascalientes (17.000 espectadores), demostrando una tremenda capacidad de convocatoria. Por cierto, mal comportamiento del público hacia el himno de Estados Unidos, pero qué podemos decir los españoles, cuando nosotros mismos abucheamos a nuestro propio himno. Margarito salió como un tiro desde el primer asalto, queriendo demostrar que es el mismo de antes de la sanción de un año impuesta por la Comisión Atlética de California, que le sigue impidiendo boxear en EE.UU. Una potente combinación del “Tornado de Tijuana” mandó a la lona a su compatriota Roberto “La Amenaza” García, que contó en todo momento con la animadversión del público. Se recuperó bien García, residente en Texas, y aguantó el chaparrón de golpes en los asaltos siguientes, incluso con un pelo de provocación en sus gestos, lo que irritaba más a Margarito y sus seguidores. No parecía que el combate fuera a acabar en los diez asaltos pactados, pero o Margarito ha perdido estamina, o García, quien nunca fue noqueado, es un gran fajador. En el octavo y décimo asaltos, le fueron descontados puntos al “visitante” por un cabezazo y un golpe bajo, respectivamente. Es la única pega al desempeño de “Tony”, la posible falta de pegada, porque en lo demás, fue el peleador dominante de siempre, ofreciendo una buena imagen, y postulándose para grandes peleas en el futuro, a sus 32 años, sobre todo, si obtiene el permiso de alguna Comisión Atlética de Estados Unidos para boxear, después de la sanción.
MAYWEATHER VENCE CON AUTORIDAD A MOSLEY
Floyd Mayweather venció com amplitud a "Sugar" Shane Mosley por decisión unánime: 110-109-, 118-110 y 119-109. Salvo un espléndido segundo asalto de Mosley, el resto de la pelea fue una lección de dominio y precisión de "Money" Mayweather, a quien solo le faltó algo más de agresividad para cerrar la pelea con un nocaut. En el referido segundo asalto, la gente, en su mayoría favorable a Mosley, saltó de sus asientos cuando este conectó una derecha espectacular en el mentón de Mayweather. Pero fue un espejismo. A partir del tercer asalto, Mayweather llegó en todos y cada uno de los asaltos con varias derechas claras sobre su rival, que se mostró impotente para poner siquiera en apuros al "invicto" Mayweather. Por cierto, estuvo presente en ring side, atiborrado de famosos, el "Más Grande" Muhammad Ali, quien tuvo oportunidad de ver un situ al actual rey del boxeo. Solo Pacquiao podría poner en tela de juicio este reinado. ¿Se le pasará su alergia a los controles de sangre? Es la pelea que todo el mundo quiere, y la pelota está en su tejado. Hasta ese momento, Mayweather puede seguir presumiendo del "0" que luce en su palmarés, a sus 33 años.
|
ADAMEK VENCE A ARREOLA Y ESPERA A LOS KLITSCHKO
En su tercera incursión en el peso pesado, el polaco Tomasz Adamek, ex campeón mundial de los pesos semipesado y crucero, derrotó a los puntos al estadounidense de origen mexicano Chris Arreola. Fue una buena pelea, para el nivel del peso completo en la actualidad. A pesar de los 6 centímetros y los 15 kilos de diferencia a favor del californiano, peso pesado natural, desde el principio de la pelea, celebrada en Ontario, California, se puso de manifiesto que el polaco tenía una estrategia bien definida: moverse por todo el ring y golpear con la precisión y la contundencia que le caracterizan. El plan de Arreola, y lo dijo en la previa, era acortar el ring como fuese y llevar al polaco residente en New Jersey a su distancia. Fueron en su mayoría asaltos muy igualados. El primero, aunque fuera por su mayor agresividad, se lo adjudicó el californiano. Ahí empezó el magisterio de Adamek, dando un curso de golpear y salir, poniendo al descubierto las carencias técnicas de Arreola. Los asaltos cuarto al sexto fueron de Arreola, que tuvo sus mejores momentos de la pelea, aunque nunca se vio seriamente la posibilidad del nocaut. De nuevo, sobrepasado el ecuador del combate, volvió a evidenciar su superioridad de clase y precisión el polaco, aupado por miles de compatriotas, como en cada una de sus peleas, y no fue hasta el décimo asalto, cuando Arreola salió decididamente por el nocaut. Los tres últimos asaltos fueron magníficos, demostrando el mexicano-americano que estaba en una buena condición física, más allá de su apariencia, opuesta radicalmente a la de un atleta longilíneo. Acabó la pelea de forma vibrante, y no había más que mirar la cara de ambos contendientes para saber quién había sufrido mayor castigo. La cara de Arreola estaba completamente entumecida, contrastando con el aspecto del polaco, que no daba la impresión de haberse medido a un auténtico peso pesado, que dio 113,5 Kg. en la báscula. Al final, un juez, Tony Crebs, vio empate a 114, y los otros dos, Joseph Pasquale y Barry Druxman , 117-111 y 115-113 para Adamek, que ganó, a nuestro juicio, con plena justicia. Segunda derrota en sus tres últimos duelos de Arreola, que tiene un incierto futuro, y vía libre para el campeón polaco de 33 años, quien solo perdió, en su sólida carrera, con Chad Dawson en 2007, para medirse a cualquiera de los actuales campeones mundiales. Tiene madera de campeón, incluso en el peso pesado. Otra cosa es que tenga pegada para derribar a los hermanos Klitschko. Será interesante comprobarlo.
EDWIN VALERO SE SUICIDA
Todo en la vida del mejor noqueador del momento del boxeo mundial fue excesivo. Desde que nació el 3 de diciembre de 1981 en Mérida, Venezuela, su vida no resultó fácil, precisamente. Cuanto tenía solo 7 años, su padre, Antonio, abandonó el hogar. A los doce, fue él, quien dijo adiós a doña Eloiza, su madre, para marcharse al gimnasio de Óscar Ortega. Muchas veces contó Valero que la mayoría de sus amigos de la infancia, murieron asesinados. En 2001 sufrió un serio accidente de moto, agravado por no llevar casco. En 2002, después de 92 peleas como amateur, debutó en el campo profesional. Fue en el Parque Naciones Unidas de Caracas, y su rival, Eduardo Hernández apenas le duró dos minutos en pie. Nada menos que 18 triunfos consecutivos en el primer asalto, peleando en países tan diversos como Panamá, Japón, Francia y Estados Unidos. En enero de 2004, debido a una resonancia magnética en el cerebro se le descubrieron irregularidades y, por tanto, no se le permitió la pelea que tenía programada en los Estados Unidos. El 5 de agosto de 2006 ante Vicente “El Loco” Mosquera se coronó por primera vez campeón mundial del peso superpluma de la W.B.A. al ganarle por KOT. en 10 asaltos. Cuatro defensas, todas antes del límite, antes de acceder al título vacante del peso ligero el 4 de abril de 2009, ante el colombiano Antonio Pitalúa en Austin, Texas, el único estado norteamericano que le permitía boxear, aunque nunca le concedieran la Visa. Dos asaltos le duró el colombiano. Retuvo la corona ante Héctor Velázquez y Antonio DeMarco, este último el seis de febrero último. A partir de ahí, la locura. El 25 de marzo es arrestado por golpear a su joven esposa Jenifer Carolina Viera, a la que asesina el pasado 18 de abril, quitándose la vida un día después. Todo excesivo. Ya no tendrá más la ilusión de boxear contra Manny Pacquiao, pero dejó la estela de ser imbatible: 27 nocauts en 27 peleas, con solo 67 rounds disputados. Después de los casos de Alexis Argüello, Arturo Gatti y Vernon Forrest, lo que le faltaba al boxeo y su manida leyenda negra. Descanse en paz el “Inca” Valero.
MARAVILLA SE ENTRONIZA COMO REY DEL BOXEO
Sergio “Maravilla” Martínez se convirtió el pasado sábado en el Boardwalk Hall de New Jersey, en el deportista más laureado de Argentina, junto al futbolista Lionel Messi, también criado deportivamente en España, y el tenista Juan Martín Del Potro. El “madrileño” de Quilmes tenía un plan para, al fin, obtener el triunfo en un combate de máximo nivel, o mejor dicho, para que los jueces le dieran el triunfo, y que no volviera a suceder lo del “doble robo” ante Kermit Cintrón y el menos descarado ante Paul Williams. Y ese plan pasaba por hacer más que el boxeador local, reconociendo su condición de “visitante”. Claro que el rival, Kelly Pavlik, no ha vuelto a ser el todopoderoso pegador de sus peleas ante Zertuche, Miranda o la primera ante Jermain Taylor (la otra se la regalaron). Desde la lección de Bernard Hopkins, en octubre de 2008, no ha vuelto a ser el de antes. Pero Sergio Martínez se hizo acreedor a la victoria, con un noveno asalto que pasará a los anales de su carrera, y que será aspirante a mejor asalto del año 2010. Martínez ganó claramente en los primeros cuatro asaltos, mucho más vivo en el cuadrilátero, con movimientos rápidos que eran imposibles para el de Youngstown, Ohio. Guardia baja, jab de derecha propio del zurdo más difícil del mundo y ese atrevimiento que solo poseen los grandes de verdad. Pero la casta, que no su antigua calidad, del estadounidense, salió a la palestra en el quinto asalto, con un gancho de izquierda que hizo trastabillarse al argentino y que le dio la vuelta a la pelea. De repente, Martínez dejó de soltar golpes y a acusar una alarmante pasividad. Esto lo aprovechó Pavlik para tirar a la lona al quilmeño faltando un minuto y veinte segundos para terminar el séptimo round, en un uno-dos que más pareció doble empujón que una combinación ortodoxa. Pero el árbitro David Fields lo contabilizó como caída y la pelea se empezó a complicar. El fantasma de una nueva decisión “controvertida” se empezó a pasear por el mítico recinto del río Hudson. Pero tras un octavo asalto igualado, aunque con una izquierda extraordinaria de Pavlik, emergió la raza y la calidad de un boxeador a la antigua usanza, que se sale de los cánones del boxeo uniforme y monótono que padecemos en la actualidad. Ese noveno asalto no solo “maravilló” al público y a los comentaristas, sino que dejó inservibles las dos cejas del americano, que empezó a manar sangre, sobre todo, de la derecha, de forma alarmante. Ahí remató la pelea Martínez. En los tres asaltos que restaban, fue sin contemplaciones a por el rostro de Pavlik, que, casi ciego, ya no era rival para el argentino, que lanzaba e impactaba el triple de golpes que el boxeador local, en unos interminables tres asaltos para el que ostentaba la doble corona del peso medio hasta el sábado. Cuando restaban apenas veinte segundos para finalizar la pelea, y sintiéndose ganador, “Maravilla” se dirigía a los seguidores españoles que habían peregrinado a La Meca del boxeo, para verle entronizarse como el actual rey del boxeo. Las cartulinas esta vez impartieron justicia: 115-112, 115-111 y 116-111 para Sergio. Esta vez no había dudas: le dieron la victoria a un peleador de 35 años que parece que tiene, por su físico, 25 y que como decía el gran comentarista de la HBO, Larry Merchant, se había convertido en el campeón unificado de la categoría reina del boxeo. Hace un año, alguien decía que sobrevalorábamos a “Maravilla”, ese peleador enamorado de Madrid. Un año más tarde, tiene tres coronas en dos pesos distintos, y se lo rifan para revanchas contra Williams, Pavlik o Margarito. Y es que no costaba tanto trabajo ver que estábamos ante lo que los italianos denominan “fuori serie”. Y, ojo, aún lo puede hacer mejor.
BERTO SE CONSAGRA ANTE QUINTANA
El estadounidense de origen haitiano André Berto retuvo la corona del peso wélter del W.B.C. al vencer por K.O.T. en el octavo asalto al ex campeón mundial, el puertorriqueño Carlos "Indio" Quintanam en pelea celebrada en Sunrise, Florida. Los dos primeros asaltos resultaron igualados. Incluso, en el primero, una caída de Berto que el árbirtro Tommy Kimmons interpretó como resbalón, pudo ser perfectamente producto de un gancho de izquierda de Quintana. El segundo asalto fue favorable al aspirante, de 33 años, pero a partir del tercero, el campeón se mostró mucho más ambicioso y agresivo, intensificando el ritmo y pasando a dominar claramente el combate. En el tercer round, Kimmons descontó un punto a Quintana por propinar un golpe en la nunca a su rival. Berto, de 26 años, ya no se limitaba a sacar una y otra vez su jab, sino que también combinaba golpes que llevaban contra las cuerdas a su oponente, quien echaba mano de su oficio y, por qué no decirlo, de algunas marrullerías para seguir en la pelea. Pero en el octavo asalto, Berto salió a liquidar a Quintana, infligiéndole una gran cantidad de golpes, que solo con bravura no se traducían en caídas de Quintana. El árbitro dudaba entre detener o dejar seguir la pelea, pero un directo de derecha espectacular que se estrelló en el rostro de Quintana, hizo que Kimmons detuviera la contienda a falta de 42'' para finalizar el octavo round. El alarido que dió Berto cuando terminó la pelea, se escuchó hasta en Haití, la patria de sus padres, país en el que perdió ocho familiares en la catástrofe de enero, y que sin duda, le sirvió de acicate para hacer uno de sus mejores combates como profesional. Berto amplía de esta forma su palmarés de invicto a 26-0 (KO 20), reteniendo por cuarta vez su cetro, mientras Quintana se queda en 27-3 (KO 21). Berto, sin duda, parece preparado para medirse a los Mayweather, Mosley, Pacquiao, Cotto y demás estrellas del peso wélter. Aunque ahora tendrá un descanso forzoso, al confirmarse una lesión en el bíceps izquierdo, que se hizo en los primeros asaltos.
HOPKINS Y HAYE ENVÍAN AL RETIRO A JONES Y RUIZ
16 años, 10 meses y 13 días más tarde, el “Verdugo” Bernard Hopkins, de 45 años y un palmarés impresionante de 51 victorias (32 por nocaut), 5 derrotas y un combate nulo, se tomó el desquite con su viejo rival por la supremacía del peso medio y del boxeo en general, Roy Jones Jr., grande entre los grandes durante más de una década. En realidad, el combate de la noche del sábado pasado en el Mandalay Bay de Las Vegas confirmó que esta pelea estaba pasada de fecha, y que se tendría que haber llevado a cabo hace muchos años. Más que una pelea entre dos grandes, fue una reyerta, con golpes bajos, en la nuca, agarrones y todo tipo de marrullerías, casi todas efectuadas por el devaluado Roy Jones, el hombre de Pensacola. Desde el inicio se vio a un agresivo Hopkins, en mucha mejor forma que su rival, y con ganas de revancha. Jones se mostraba impotente para frenar a su “odiado” adversario, y sobrepasó todos los límites, golpeando una y otra vez a su rival debajo de la cintura y en la nuca, lo que provocó continuas detenciones, el descuento de un punto por parte del árbitro de la pelea, y los continuos abucheos del público. Fueron doce asaltos de dominio apabullante de Hopkins, un prodigio de la naturaleza, y lo milagroso fue que Jones acabara la pelea. Después de cada golpe ilegal de su contrario, Hopkins se revolvía con una fiereza desmedida, hasta el punto de tener que acceder en varias ocasiones miembros de la organización encima del ring y algún que otro “espontáneo” para darle aún más morbo al combate. La victoria del de Philadelphia nunca estuvo en peligro, y según las puntuaciones de los jueces, ganó de forma unánime por 118-109, 117-110 y 117-110. Jones volvió a evidenciar que tiene que dejar los cuadriláteros mientras que Hopkins puede aún marcarse retos, como por ejemplo, emular a Jones y ser campeón del peso pesado. A David Haye, desde luego, no tendría que temerle. Más bien al contrario. Y es que la pelea también celebrada el pasado sábado, en el M.E.N. Arena de Manchester, entre el actual titular del peso completo de la W.B.A., el inglés David Haye y el dos veces campeón del mundo, el estadounidense de origen boricua, John Ruiz, dejó a las claras la diferencia que hay entre uno que llega, y otro que hace tiempo que se tendría que haber retirado. Cuatro veces cayó a la lona el americano, la primera a los 23 segundos de pelea, antes que desde el árbitro de la desigual pelea, detuviera la misma a falta de 58 segundos para acabar el noveno asalto. Ruiz, cada vez que caía al tapiz, acusaba el exceso de peso, 104,700 dio en la báscula, uno de sus pesos, no obstante, más bajos en los últimos tiempos, y sobre todo, unas carencias físicas que le deben enviar urgentemente a la retirada. Bien es cierto que Haye mostró también bastantes marrullerías y golpes fuera de lugar, mostrando una agresividad mal entendida e innecesaria dada la distancia que tenía con su vial. Lo cierto es que de la noche del sábado, dos boxeadores, uno de 41 años, Roy Jones Jr., en su día el más grande, y otro de 38 años, uno de los campeones más mediocres de la historia del peso pesado, posiblemente se subieron por última vez a un cuadrilátero. Y en cuanto a Bernard Hopkins y David Haye, a pesar de los 16 años de diferencia, podrían aportar una más que interesante pelea, sin un favorito claro de antemano.
ABRAHAM DESCALIFICADO
En un combate que iba dominando claramente a los puntos el joven norteamericano Andre Dirrell (19-1, KO 13), casi al final, a los 1:13 minutos del 11º asalto, su rival, el antiguo campeón del peso medio, e invicto hasta el pasado sábado, el alemán de origen armenio Arthur Abraham (31-1, KO 25) fue descalificado por propinar un golpe ilegal a Dirrell. Las puntuaciones, a falta de los dos últimos asaltos, eran favorables para el estadounidense de 26 años por 97-92, 98-91 y 97-92. Cuando el combate estaba claramente decantado a favor del estadounidense, que ganó todos los asaltos, en nuestra opinión, con la excepción del 10º, un resbalón junto a una esquina, propició un golpe ilegal del alemán, ante el que permaneció desvanecido el boxeador local, durante varios minutos. ¿Justa la descalificación? Sin duda. Abraham se mostraba impotente por primera vez en su carrera de invicto, pero dio la impresión que Dirrell podría haber aguantado los cuatro escasos minutos que faltaban de pelea. Bien es cierto que originario de Armenia ha vencido en multitud de combates en el último asalto, y que el norteamericano pensaría que "más vale victoria segura que triunfo volando". Dirrell venía de perder en una apretada decisión ante Carl Froch en este fenomenal Torneo auspiciado por la cadena de TV Showtime, y consigue una victoria de prestigio y sus dos primeros puntos en la clasificación. La próxima pelea de esta segunda ronda será la pelea Froch vs. Kessler el próximo día 24 de abril, para terminar la misma con la pelea del 19 de junio, en Oakland, entre Andre Ward y Allan Green, quien reemplazó a Jermaine Taylor en el torneo. Así queda momentáneamente la clasificación del Torneo Super Six:
1º ARTHUR ABRAHAM 3 PUNTOS. 2º ANDRE DIRRELL 2 PUNTOS. - CARL FROCH 2 PUNTOS. - ANDRE WARD 2 PUNTOS. 5º MIKKEL KESSLER 0 PUNTOS. - ALLAN GREEN 0 PUNTOS (AÚN NO ACTUÓ). |
700.000 VENTAS EN EL PACQUIAO-CLOTTEY
Según fuentes estadounidenses, la pelea Pacquiao vs. Clottey del pasado 13 de marzo, ha conseguido 700.000 ventas de PPV. Ross Greenburg, Presidente de HBO Sports expresó su satisfacción por la cifra, ya que no esperaba más de 600.000. La recaudación por este concepto es de $35,3 millones. Hay que recordar que al combate en directo en el Cowboys Stadium de Arlington, Texas, acudieron 51.000 personas. Pacquiao muestra, ante un rival de menor fama, su enorme tirón en el público. ¿Cuántos pichazos de PPV conseguiría un Mayweather vs. Pacquiao? Quizás nunca lo sepamos, vista las repentinas ganas de retirarse del filipino, más preocupado en las elecciones en su país, en las que repite como candidato.
CUNNINGHAM-GODFREY CANCELADO
El boxeo nos sigue dando malas noticias en este año 2010. Esta semana teníamos un interesante combate por el cetro vacante de la IBF del peso crucero, entre los estadounidenses Steve Cunningham (22-2 KO11), ex campeón, y Matt Godfrey. Pues bien, no habrá combate. Primero fueron los problemas contractuales de Cunningham con su promotor Don King, con el que finaliza contrato, precisamente, este próximo domingo. Y, después, cuando las negociaciones se habían reanudado, tomando el mando de la pelea Kathy Duva, de la promotora "Main Events", que quedó segundo en la subasta del combate, con una puja de $53.200 y ya yabía llegado a un acuerdo para mantener la fecha, viernes día 26 de marzo, cambiando el escenario de Las Vegas por el de Chicago, y retransmitirlo en los "Viernes de combates" de ESPN, ahora ha sido Matt Godfrey y su preparador John Scully, los que argumentando que han perdido dos días de entrenamiento, cuando creyeron que la pelea estaba cancelada, los que han renunciado al combate, en el día de hoy. La presidenta de la IBF, Marian Muhammad, el organismo más serio en la actualidad del boxeo mundial, ya ha declarado que Godfrey pierde sus derechos por el campeonato, y que bajará en el ranking de su organismo. El siguiente en las listas del peso crucero de la IBF, el canadiense nacido en Guyana, Troy Ross (23-2, KO16), por tanto, se erige como nuevo rival para Cunningham, siempre que acepte la pelea, porque como ha demostrado Godfrey, hoy día, boxear por un título mundial, parece haber perdido todo el valor que siempre tuvo. Una desgracia más para nuestro deporte.
SIGUE LA TIRANÍA DE LOS KLITSCHKO
Sigue la tiranía de los Klistchko y amenaza con seguir un lustro más, por lo menos. A Eddie Chambers, probablemente el mejor peso pesado de EE.UU. se le llenó la boca en los días previos en decir que la corona volvería a su país, otrora hegemónico en el peso pesado. Pero "Fast" Eddie no hizo nada diferente a lo que hicieron en su momento compatriotas como McCline, Arreola o Austin, intentar sobrevivir al tremendo jab del ucraniano, taparse la cara con la guardia altísima, como si no quisiera ni ver al contrario...y poco más. Algún jab al cuerpo de Wladimir, que no le hacía ni cosquillas, y este que estuvo a punto de tirar a la lona al nortemaricano en el séptimo asalto. Cuando parecía que Chambers estaba a punto de decir "Misión Cumplida, he llegado hasta el final", llegó un misil en forma de gancho de izquierda a falta de 14'' para el final que dejó al estadounidense semiinsconsciente durante varios minutos. Por tanto, déjà vu en el Esprit de Düsseldof, impotencia en los rivales de los hermanísimos, que no tienen rivales hoy por hoy, que ni tan siquiera les pongan en aprietos. Menos mal que siempre nos quedará John Ruiz.
EXHIBICIÓN DE PACQUIAO
Más ruido que nueces en la victoria por decisión unánime de Manny Pacquiao frente al ghanés Joshua Clottey ante una multitud de 51.000 espectadores el pasado sábado, en el Cowboys Stadium de Arlington, Texas. Es la tercera mejor entrada de público a un combate de boxeo, en un recinto cerrado, detrás del Ali vs. Leon Spinks de 1979 del Superdone de Nueva Orleans y el celebrado en 1993, entre Pernell Whitaker y Julio César Chávez en el Alamodome de San Antonio, Texas. Dos cosas han quedado meridianamente claras: el boxeo, en Estados Unidos, y en general, está vivo y coleando, y dos, Manny Pacquiao es un ídolo de masas en Norteamérica y buena parte del planeta. Posiblemente, solo pasaría desapercibido por las calles de nuestro país. En lo boxístico, el filipino salió más precavido y menos en tromba que en sus combates anteriores ante De la Hoya, Hatton y Cotto. Quizás temía defraudar a la multitud con una victoria demasiado rápida. Pero Clottey tenía un guión y lo siguió escrupulosamente toda la pelea: guardia arriba, y riesgos, los precisos, es decir, ninguno. De intercambios de golpes, ni hablar. Pacman lo tuvo que hacer todo, en una pelea monótona, que entretendría al novel seguidor ocasional, pero que aburrió al impenitente seguidor de este deporte. Doce asaltos clónicos. Uno que atacaba, con multitud de golpes, al cuerpo y al rostro, y un contrario, que retrocedía, que se echaba en las cuerdas y que rehuía la pelea. Clottey es un tipo difícil de noquear y más sin arriesgar lo más mínimo, demostrando una falta total de ambición. Pacquiao demostró que sigue siendo una máquina de golpear, aunque le faltara, según las estadísticas, la precisión de sus anteriores exhibiciones. Por cierto, ¿no fue lo del sábado más una exhibición del culto y la personalidad del filipino que un combate de campeonato del mundo en toda la regla? Tal cosa pareció. Y, ahora, tras la nueva y previsible aplastante victoria, a rezar Arum, Roach y Pacman que venza Shane Mosley, el próximo 1 de mayo, ante Mayweather. Ya saben, el miedo a las jeringuillas. Rarezas de los genios.
DEVON ALEXANDER, HA NACIDO UNA ESTRELLA
Devon Alexander, 23 años y natural de Saint Louis, Missouri, expuso sus credenciales de colosal boxeador al derrotar por nocaut técnico en el 8º asalto al campeón colombiano Juan Urango, de 29 años. En pelea que servía para unificar las coronas del WBC y de la IBF del peso superligero, “The Great” Alexander, cuyo promotor es el polémico Don King, demostró a los miles de seguidores que acudieron al Mohegan Sun de Uncasville, Connecticut, que es una de las más firmes promesas del boxeo estadounidense. Urango, que bajaba del peso welter, tras su intento fallido ante Andre Berto, se vio ampliamente superado en los cinco primeros asaltos por un Alexander centelleante de manos y pies, y que sacaba constantemente su jab de derecha, en una lucha de zurdos. En los asaltos sexto y séptimo, Juan Urango se vino arriba, conectando más golpes que su rival, aunque con mucha menos precisión. Pero a los 40 segundos del octavo round, un tremendo uppercut de derecha de Alexander enviaba a la lona al colombiano, que se levantaría a la cuenta de seis. Estaba tan aturdido Urango, que de nuevo, unos segundos después, se “tragó” un gancho seguido de un nuevo uppercut, los dos de derecha, que lo envió otra vez a la lona. A pesar de que se levantó a la cuenta, de ocho, el árbitro Benjy Esteves, con buen criterio, detuvo la pelea, evitando una golpiza mayor. Alexander, que aumenta su palmarés a 20-0 (13 KO) demostró que está para medirse a cualquiera de su división. Dos anécdotas: Alexander emite un sonido onomatopéyico cada vez que golpea, al estilo de los tenistas, y por otra parte, cuando era entrevistado por Max Kellerman para HBO, irrumpió el ex campeón Zab Judah en el ring, pidiendo una oportunidad para medirse al ahora campeón unificado del peso superligero. Alexander es toda una estrella en potencia. Lástima que de la mano de Don King, boxee en tan pocas ocasiones. No lo hacía desde el 1 de agosto pasado, cuando se proclamó campeón, venciendo al británico Junior Witter, también en el octavo asalto.Desde luego, un combate ante Timothy Bradley, titular de la WBO, sería de lo más atractivo y dejaría un solo campeón en la división, aparte Amir Khan, campeón de la impresentable WBA.
Por otra parte, la Comisión Atlética de Nevada otorgó la licencia para pelear de nuevo a Evander Holyfield, previo rutinario examen médico. Su combate ante François Botha, el próximo 10 de abril, en el Thomas & Mack Center de Las Vegas, por tanto, tiene vía libre.
OFICIAL: MOSLEY-MAYWEATHER, EL 1 DE MAYO
Ya es oficial. Después que la firma de “Sugar” Shane Mosley (46-5, KO 39)
tuviera lugar el pasado viernes, este miércoles, se concretó la del invicto Floyd Mayweather (40-0, KO 25), para la súper pelea del próximo 1 de mayo, en el escenario del MGM Grand Arena de Las Vegas, retransmitido por la HBO en la modalidad de PPV. Había cierta premura en la empresa promotora del evento, Golden Boy Promotions, por cerrar de forma definitiva el acuerdo, pues se quiere comenzar la promoción del combate, el próximo 7 de febrero, con motivo de la celebración de la Superbowl de la NFl , en el Sun Life Stadium, de Miami, Florida. “Money” Mayweather ha manifestado, tras la firma del contrato, “yo he dicho desde que regresé al boxeo que sólo quería pelear contra los mejores. Creo que Shane es uno de los mejores, pero el 1 de mayo, no será lo suficientemente grande como para vencerme”. Por su parte, el veterano de 38 años, y campeón del mundo del peso welter de la WBA , Shane Mosley ha manifestado que “siempre quise pelear con Floyd y ahora finalmente se ha hecho realidad", dijo Mosley, quien añadió que “ya estoy en gran forma y dispuesto a mostrar a todos el 1 de mayo que soy más fuerte, más rápido y mejor que él. Yo no tendré ningún problema en vencerle”. Ambos pugilistas se aseguran una bolsa aproximada de $15 millones, aparte del porcentaje de ventas de PPV, cuyo récord está en 2,44 millones con motivo de la pelea entre Óscar de la Hoya y Floyd Mayweather. Al contrario que en la frustrada pelea Pacquiao vs. Mayweather, los dos boxeadores han estado de acuerdo en someterse a los controles de sangre al azar, como en los deportes olímpicos.
¿A QUÉ ESPERA MAYWEATHER?
Hay enfado y preocupación en Golden Boy Promotions, y su gerente, Richard Schaefer, por la tardanza en firmar el contrato para la pelea del 1 de mayo, por parte de Floyd Mayweather. Mientras Shane Mosley firmó hace una semana, y el manager de Mayweather, Leonard Ellerbe, declaró estar de acuerdo en todos los términos del contrato, lo cierto es que pasan los días y "Money" no se decide a estampar la firma en el contrato del que puede ser el combate del año. Esperemos que Floyd Jr. no se baje del combate, porque su prestigio quedaría por los suelos, luego de afirmar que se iba a dedicar a "barrer" la división del peso wélter. De paso, alimentaría la impresión de los detractores que piensan que solo se enfrenta a rivales más pequeños (Márquez) o en plena decadencia (De la Hoya).
REVISTA DE PRENSA DEL CAMPILLO-SHUMENOV
“¿Qué es ese olor apestoso? Sí, adivinaron: es el olor que deja la decisión de esta pelea. Estamos apenas comenzando el 2010 pero ya tenemos una candidata a la peor decisión del año, porque Shumenov recibió un regalo en esta revancha con el español Campillo.” Este comentario pertenece al comentarista de referencia en la actualidad en el boxeo en Estados Unidos, Dan Rafael, cuyas crónicas y artículos los ofrece en ESPN, tanto en inglés, como en español. Rafael continúa su devastador artículo sobre la pelea entre Campillo y Shumenov, en los siguientes términos: “El juez Levi Martínez estuvo justo con su tarjeta de 117-111 para Campillo. Los jueces Patricia Morse Jarman (117-111) y Jerry Roth (115-113) tienen mucho que explicar. Es difícil pensar por qué se le puede dar la pelea a Shumenov, y mucho menos por seis puntos. Shumenov, de 26 años, vive en Las Vegas pero es oriundo de Kazajistán, país al que representó en las Olimpíadas del 2004. Él se hizo profesional en el 2007 y subió muy, muy rápidamente, llevando a Campillo, de 31 años, a Kazajistán para desafiarlo por su titulo en agosto en apenas el noveno combate profesional de Shumenov. Campillo retuvo el título por decisión mayoritaria. Una controversia sobre la falta de pruebas de drogas posteriores al combate y la confiscación de la bolsa de Campillo llevó a un acuerdo que incluyó una revancha inmediata en Las Vegas. Shumenov comenzó bien y controló los primeros asaltos, llegando a cortar a Campillo sobre el ojo izquierdo. Pero Campillo retomó el control y sacudió a Shumenov varias veces, cortándolo y casi derribándolo. Él anotó claramente los golpes más certeros ante un indisciplinado y desprolijo Shumenov. Campillo también tuvo una defensa superior al evitar la mayor parte de los golpes de Shumenov. Luego en esa misma pelea, Campillo abrió un corte sobre la nariz de Shumenov, y pareció estar al borde de un nocaut en el noveno asalto. Cuando la pelea terminó, la actitud de Shumenov indicaba que él ya se sentía perdedor, mientras que Campillo parecía estar confiado en su victoria. Eso duró hasta que la decisión fue anunciada. Eso fue realmente malo. El grupo de trabajo de Campillo intentará hacer una protesta formal, pero esas cosas rara vez van a parar a alguna parte.” Contundente, sin duda, todo lo relatado por el cronista de ESPN.
Pero no ahí no quedan los rescoldos sobre el expolio a nuestro compatriota. La página web BoxingScene.com, una de las mejor informadas, titula: “Shumenov vence a Campillo en un horrible robo”. Y en la crónica, firmada por Ryan Burton y Mark DeSisto, dice cosas como “Campillo fue robado tras doce asaltos. La pelea no fue ni siquiera ajustada. Al final del noveno asalto, la cara de Shumenov era un caos sangriento”. Lyle Fitzsimmons, en la misma página web, afirma que su puntuación fue de 118-110, otorgándole solo el 1º y el 10º asalto al kazajo. Incluso, el preparador neozelandés del kazajo, Kevin Barry, confiesa que “creo que Shumenov ganó los tres primeros asaltos, posiblemente el quinto, terminó bien el 10º y 11º y posiblemente, el 12º”. Para terminar afirmando que sabían que estaban cerca de la puntuación de Campillo, pero que no podían esperar más de su pupilo, con tan “solo” dos meses de preparación”. Berry considera “normal que ellos piensen han ganado” y que su pupilo defenderá su corona el 29 de mayo, ante el ucraniano Vyacheslav Uzelkov, antes de concederle, probablemente, un combate de revancha a Gabriel Campillo. Significativo. El no menos reconocido portal Fightnews.com habla de “una controvertida decisión. Campillo fue más rápido y preciso y aterrizó golpes más limpios contra un retador de estilo más salvaje. Campillo fue cortado sobre el ojo izquierdo por un golpe en el 5º roound, mientras que Shumenov estuvo a punto de ser detenido en el noveno, por una acumulación de golpes, pero su falta de poder en sus golpes”. Fightnews.com anotó 116-112 para Campillo. Podríamos seguir hasta casi el infinito, pero está claro que la crítica estadounidense es unánime al hablar de “robo” o decisión claramente injusta la sufrida por Gabriel Campillo en Las Vegas, el pasado viernes día 29 de enero.
PROBABLE PAVLIK-MARTÍNEZ
Cada vez está más cerca de concretarse el combate entre el norteamericano Kelly Pavlik, actual campeón del peso medio WBC y WBO y el campeón del peso superwelter WBC, el argentino residente en España, Sergio “Maravilla” Martínez. El propio boxeador ha declarado al diario argentino “Clarín” que “Lo más probable es que yo deje vacante el título para pelear en los pesos medios.” Al parecer, según la misma información, el WBC estaría imponiendo una defensa ante Julio César Chávez Jr. rival al que no está dispuesto a medirse el argentino. “No tiene la categoría para ser número uno. Por eso, sé que con él no voy a combatir nunca. Lo más probable es que yo deje vacante el título para pelear en los medios.”, declaró a sus compatriotas. Sergio afirma que está muy cercana la firma para cerrar el acuerdo de la pelea ante Pavlik, el próximo 17 de abril, probablemente en Atlantic City. “Maravilla” va más lejos, y piensa que después, a finales de año, se medirá en combate de revancha ante Paul Williams. Por otra parte, se confirmó que será el estadounidense de 30 años, Allan Green, (29-1, KO 20) quien sustituya a su compatriota Jermain Taylor en el Torneo “Super Six” comenzando su participación el mismo 17 de abril, con el título mundial WBA en juego, en Oakland, California, ante Andre Ward.
LYELL EL SUSTITUTO
Billy Lyell, el estadounidense de 25 años, con un palmarés de 21 victorias (KO 4) y 7 derrotas (KO 3) será quien sustituya al español Pablo Navascués, tras el positivo de este, indicó la empresa Sauerland Event, para el Campeonato del Mundo IBF del peso medio, a celebrar el próximo dia 30, en Neobrandenburgo, Alemania.
JERMAIN TAYLOR SE RETIRA DEL TORNEO SUPERSIX
Como habíamos avanzado hace semanas en el espacio radiofónico “El Boxeo tiene Música”, el ex campeón mundial del peso medio, el estadounidense Jermain Taylor, se ha retirado del exitoso Torneo “Super Six”, organizado por la cadena de televisión Showtime.
Taylor, ha perdido cuatro de sus últimas cinco peleas, incluyendo tres por nocauts, y se iba a enfrentar al campeón actual de la WBA, Andre Ward en la segunda ronda del torneo el 17 de abril.
"Voy a tomarme un tiempo libre de este deporte y voy a retirarme del torneo Super Six World Boxing Classic de Showtime", dijo Taylor en un comunicado. "Es importante que le de a mi cuerpo y a mi mente el tiempo que necesitan, porque he estado peleando casi 20 años. Espero mantenerme en buena forma física para regresar al deporte en el futuro".
Taylor peleó dos veces en el 2009, pero fue brutalmente noqueado en ambas oportunidades en los segundos finales de las dos contiendas. En abril, Taylor desafió a Carl Froch por el título supermedio del WBC y perdió la pelea, cuando faltaban 14 segundos para terminar, la cual estaba liderando por puntos.
Más tarde, en la primera ronda del torneo Super Six en Alemania el 17 de octubre, el ex campeón Arthur Abraham venció con un tremendo nocaut a Taylor faltando sólo 6 segundos. Ese severo nocaut dejó a Taylor hospitalizado con una conmoción cerebral y pérdida temporal de memoria.
Hace unas semanas, Lou DiBella, el promotor de Taylor, renunció a su posición debido a la preocupación por la salud del boxeador.
"Esta no fue una decisión fácil para mi, lo discutí con mi familia, entrenador (Ozell Nelson), amigos y my consejero, Al Haymon, porque soy una persona muy competitiva. Pero se que este es el camino más inteligente para mi", dijo Taylor. "Quiero agradecer a Showtime Sports por todo y le deseo lo mejor a los otros cinco peleadores que continuarán en el torneo Super Six. Y más importante, quiero agradecer a mis fans por su continuo apoyo".
El torneo Super Six incluye a Ward, Abraham, Froch, Kessler y Dirrell.
El reemplazo de Taylor es posible que salga del vencedor de una pelea entre Sakio Bika (28-3-2, 19 KOs) y Allan Green (29-1, 20 KOs).
Si la pelea Bika-Green termina en empate, DiBella dijo que se usará una moneda para elegir al peleador alternativo, y si hay alguna lesión que haga cancelar dicho combate, el peleador no lesionado será el que consiga el lugar en el Super Six.
MAYWEATHER-PACQUIAO CANCELADO
Finalmente, no habrá pelea entre los dos mejores boxeadores en la actualidad, Manny Pacquiao y Floyd Mayweather. La intercesión del jubilado juez federal Daniel Weinstein no obró el milagro, y según Bob Arum: "La pelea no va", dijo el promotor que representa a Pacquiao, a varios medios. “Pacquiao aceptó lo que estaba en la mesa y Mayweather lo rechazó. Trataron de convencer a Mayweather el martes por la noche y todo el miércoles, pero no quiso aceptar. Él no quería la pelea, siempre lo supe. Siempre supe que la pelea no ocurriría.” Esta es la versión interesada de una de las partes, claro, porque hasta el momento, no se sabe la versión del equipo de Mayweather y de Golden Boy Promotions, la promotora que le ha representado en toda la negociación. Lo sustancial, para todos los aficionados, es que la “Megapelea del siglo XXI” se va a hacer gárgaras, y que todo lo que tenía de bueno para el renacimiento del boxeo, la celebración de un evento de estas características, con dos púgiles aún jóvenes y en pleno apogeo de sus carreras, que hubiera paralizado a medio planeta, se convierte en una nefasta noticia, que se desconocen las consecuencias que puediera tener en el futuro. Por supuesto que el boxeo no se acaba con esta pelea, ahora suspendida, pero, ¿a quién le interesa una pelea Pacquiao vs. Yuri Foreman o una entre Mayweather y Malignaggi? La respuesta, para los lectores de Espabox. Lo cierto es que, por culpa de unas exageradas pretensiones en las pruebas del control antidoping por parte de Mayweather, o por la negativa de Pacquiao a hacérselas, ante el estupor general, se han “cargado” un combate que nos hacía a todos los seguidores de este deporte, esperar con auténtico anhelo el 13 de marzo, fecha que estaba prevista para la velada. Pacquiao vs. Mayweather. Descanse en paz. ¿Para siempre?
¿INTELIGENTES O LISTILLOS? TRANSPARENCIA POR FAVOR
"Bob Arum es una de las diez personas más inteligentes que he conocido, y no me refiero exclusivamente al mundo del boxeo", comentó el pasado mes de noviembre, el ejecutivo de la televisión estadounidense HBO, Seth Abraham, añadiendo de su amigo que "combina la inteligencia de los libros con la inteligencia de la calle, sentido común y experiencia, lo que es algo extraordinario". Pues bien, desconozco, si pasados apenas cincuenta días, seguirá teniendo la misma opinión. Y es que Bob Arum será todo lo listo que quiera, dominará el mundo del boxeo casi a su antojo, con la única sombra de su “íntimo enemigo” Óscar de la Hoya, pero en el tema de las negociaciones de la megapelea del siglo, entre Manny Pacquiao y Floyd Mayweather, no se puede ser más torpe, aunque, al final, supuestamente, “se salga con la suya”. El señor Arum debería saber, a sus 78 años, que el mundo del boxeo en el futuro no será, ni lo puede ser, como el que él ha conocido o mangoneado, junto a los Don King y demás superpromotores. Que el boxeo es un deporte especial, no lo duda nadie: ni los que lo siguen de toda la vida, ni los que dejaron tal afición por la cantidad de golpes al sentido común y la honradez que le han propinado al denominado Arte de Fistiana, a lo largo de toda su historia. ¿Se imaginan otro deporte sin una Federación Internacional, que sancione y reglamente de forma uniforme? ¿Piensan que sería posible que una figura en otro deporte reconozca que ha tomado esteroides en uno de sus más importantes eventos, y no solo no le hayan sancionado, sino que luzca como estrella poco menos que inmaculada? Sí, me refiero a “Sugar” Shane Mosley, confeso de lo anteriormente citado, tras uno de sus combates ante De la Hoya. ¿De verdad alguien, en su sano juicio, puede salir a la palestra, con lo que está “cayendo” en el asunto del dopaje, a decir que no está dispuesto a seguir los parámetros de las organizaciones competentes? Sigamos pensando, que no cuesta dinero: ¿Michael Phelps, Usain Bolt o Roger Federer se negarían a pasar controles por sorpresa? ¿Qué pensaría de eso, la opinión pública y la opinión publicada? Yo no sé si Mayweather o Pacquiao no quieren que se lleve a la práctica la llamada “pelea del siglo XXI”, pero es de una torpeza infinita y de una falta supina de saber estar y deportividad, todo lo dicho y hecho por el filipino Pacquiao y el mencionado Bob Arum, en las dos últimas semanas. Tantas prisas por armar la pelea, seguro que la más lucrativa de la historia, y van a enquistarse y a discutir en lo único que no se puede poner en tela de juicio: la honestidad de quienes van a ganar decenas de millones de dólares durante una sola noche, empezando por el promotor. Si en las condiciones intercambiadas de ambos pugilistas, Mayweather aceptó una especialmente dura, pero justa y rigurosa, como es abonar 10 millones de dólares por libra que se exceda de las 147 del peso welter (66,678 Kgs.), que diera en la báscula, durante el pesaje oficial, es del todo razonable y lícito plantear que un combate de estas dimensiones, sobre el que van a recaer no solo los millones de ojos que lo siguen habitualmente, sino otros muchos millones de todo el mundo que lo van a escrutar, como auténtico fenómeno de masas. En fin, escuchar sandeces como el “temor a sacarse sangre” y bagatelas parecidas, me parecen, como decimos en España, un “cachondeo”. Ya saben aquello tan conocido de que la “mujer del César no solo debe ser honrada, sino parecerlo”, y a quien esto suscribe y a muchos cientos de miles de seguidores de este viejo deporte, no nos parecen de recibo las condiciones que quieren imponer el filipino y quienes le defienden. Señor Pacquiao, señor Arum: en el boxeo, como en cualquier deporte, como, en suma, en la vida, no solo basta llegar a lo más alto y recaudar mucho dinero, sino en demostrar grandeza de espíritu y transparencia en todos tus actos, y eso, pase lo que pase, siempre se lo reprocharé al mejor boxeador del momento y al promotor más rico del planeta.
 SERGIO MARTÍNEZ, DESPOSEÍDO POR LA WBO
El pasado día 11 de mayo, el campeón del peso medio de la WBO, Sergio  “Maravilla” Martínez viajaba a Puerto Rico, para recibir por parte del presidente de ese organismo, “Paquito” Valcárcel el cetro ganado el pasado 17 de abril a Kelly Pavlik. La pasada semana, saltaba la noticia desde el propio organismo: le daban 48 horas de plazo a Martínez para que se decidiera por el cetro del peso medio, que comparte con el WBC, o con el del peso superwelter de este último organismo. Pues bien, no fue a las 48 horas, pero sí a la semana siguiente, cuando el cuarto organismo a nivel internacional por antigüedad ha cumplido su amenaza y ha desposeído de la corona al argentino residente en España. La excusa, que la WBO no permite compartir cinturón con otro de otra división. Las declaraciones no se han hecho esperar, y el siempre ponderado Sergio ha dicho que "Hace tiempo me enteré de que estas organizaciones no te dan un cinturón, te lo prestan. Y cuando deciden que lo quieren de vuelta, lo toman. Les agradezco que me hayan dado la oportunidad de ganarlo y tenerlo, pero no hay nada que yo pueda hacer al respecto si lo quieren de vuelta. Pueden enfrentar a quienes deseen debajo mío (por el título vacante), pero a mi modo de ver, el ganador no puede llamarse verdaderamente campeón" . Por su parte, el promotor de “Maravilla” en Estados Unidos, Lou DiBella no se mordió la lengua; "Mi actitud es que se vayan a la m…. Él es el campeón de la gente en el peso medio, él es el campeón lineal y el único campeón legítimo".
La norma presente en el artículo 15 de los estatutos de la WBO es una norma sobre la que generalmente se hacen excepciones cuando un peleador lo solicita a fin de tener más tiempo para decidir qué título quiere mantener, cosa que esta vez no han hecho con Martínez. Sampson Lewkowicz, asesor de Martínez, también puso el dedo en la llaga:
"Mira sus ratings e intenta razonar su comportamiento. Todo lo que puedes hacer es concluir que ésta es otra organización de ratings a la que le importa una m… el boxeo y se dispara a sí misma en el pie". Más claro, agua.
Y en cuanto a la decisión final de con qué corona del WBC se quedará Sergio, dependerá de la HBO, y del combate que a esta cadena de TV le interese, y que en definitiva sea más lucrativo para el argentino. Concluimos con la reflexión de que el 1 de mayo, dos de los mejores boxeadores del mundo, Floyd Mayweather y Shane Mosley, desafiaron a la WBA y boxearon sin corona en juego. El resultado, que el organismo de los Mendoza ha desposeído de la corona a Mosley. Parafraseando a DiBella y a Lewkowicz, a los boxeadores los grandes organismos les empieza a importar una m…con perdón.
 UN COMBATE QUE SOBRÓ
 Qué pena de trilogía. Una de las más gloriosas del boxeo de todos los tiempos. La de dos guerreros con clase como Israel Vázquez y Rafael Márquez. Los dos emocionaron al mundo con tres asombrosas batallas entre 2007 y 2008. A qué demonios venía una cuarta entrega de esta rivalidad entre mexicanos, después de unas operaciones muy delicadas en la retina del “Magnífico” Vázquez. La cara de Israel cuando salía al ring del Staples Center de Los Angeles, lo decía todo. El rostro confiado de otras ocasiones, era un rostro triste y preocupado. Márquez, por el contrario, aunque tres años mayor, 35 por 32 años, estaba con la mirada del que se sabía seguro ganador, para empatar la serie. El combate tuvo poca historia, los cuatro minutos hasta que un gancho de derecha de Márquez le abría el párpado izquierdo a Vázquez, que siempre ha tenido en sus cejas y párpados enemigos más grandes que sus propios oponentes. Para colmo de males, un choque brutal de cabezas en el tercer asalto, dejó al “Magnífico” sin ver la cantidad brutal de golpes que le enviaba su “querido” enemigo. Raúl Caíz Jr., tras una primera caída, paró el simulacro de pelea, que dejó con mal sabor de boca a los 9.000 asistentes y a los buenos aficionados.
¿Valen la pena los 800.000 $ que ganó Vázquez para poner en riesgo su vista y su vida? Frank Espinoza, su manager, ya ha dicho que no, que el que piense en una horrible quinta pelea, se dedique a pensar en otras cosas menos perniciosas. Esta es la historia de un combate que sobró en la historia del boxeo.
 KHAN LE DA UN REPASO A MALIGNAGGI
El “Príncipe” zurdo Naseem Hamed llevaba ya nueve campeonatos del mundo  del peso pluma en sus alforjas, todos conseguidos en torno a su tierra natal de Sheffield, cuando por fin saltó el “charco” y revalidó sus excelencias en La Meca, léase Estados Unidos, en diciembre de 1997, noqueando en cuatro asaltos a Kevin Kelley. “The Prince” se retiró a la temprana edad de 28 años, tras ganar a nuestro compatriota Manolo Calvo hijo, con una sola derrota, ante el monstruo azteca Marco Antonio Barrera.
Joe Calzaghe es, tras la “era Lennox Lewis”, el último gran campeón británico, momentáneamente retirado. El “Orgullo de Gales” debutó en el boxeo profesional en 1993, fue campeón mundial ya en 1998, pero siempre amparado por sus miles de incondicionales fans de todo el Reino Unido. No fue hasta sus dos últimos combates hasta la fecha cuando traspasó el Atlántico, para demostrar a sus 36 años, ser mucho mejor que dos viejas glorias estadounidenses como Bernard Hopkins y Roy Jones Jr.
El caso de Amir Khan, nacido en Bolton en diciembre de 1986, aunque de origen pakistaní, ha sido bien distinto. Tras ponerle los “cuernos” al todopoderoso Frank Warren e irse con Golden Boy Promotions y el afamado Freddie Roach de entrenador, se mostró dispuesto a pasar el examen norteamericano, peleando en Nueva York, ante un nativo de la capital del mundo, el ex campeón mundial, el estrafalario Paulie Malignaggi. Ambos se dijeron de todo en las vísperas, pero en el “Teather” del Madison Square Garden solo habló uno: Amir Khan, dándole un repaso al defensivo y marrullero Malignaggi en toda regla. Once asaltos de dominio a placer del británico, con estilo y poder en sus puños. Al terminar el décimo asalto, el neoyorquino rogó al árbitro Steve Smoger que no detuviera la pelea, en un desesperado intento por hacer posible lo imposible. A los 1:25 de ese penúltimo asalto, Smoger paraba la escabechina, proclamando nuevo rey de Nueva York al astro británico. No hace falta llegar a viejo, para demostrar ser un grande en Estados Unidos. Ahora, el peso superligero le hace sombra al peso “estrella” del welter, con tres figuras jóvenes y de espléndido futuro como Devon Alexander, el nuevo Mayweather, Timothy Bradley, el más sólido de los tres y este Khan, que superada la sorpresa del nocaut ante Breidis Prescott, parece destinado a las mayores empresas. Vaya combatazos a la vista.
 MOSLEY-MAYWEATHER: 1,4 MILLONES DE VENTAS
Finalmente, la cifra de ventas de PPV (Pagar por Ver) de la megapelea del pasado 1 de mayo entre Shane Mosley Floyd Mayweather Jr. ha arrojado una gran cifra de 1,4 millones. El récord de la historia, también con Mayweather en escena, fue en su pelea de mayo de 2007 ante Óscar de la Hoya, con 2,4 millones de “pinchazos”. Un gran éxito para el boxeador residente en Las Vegas, para la HBO, organizadora de la velada y para el propio boxeo. La cadena norteamericana se frota las manos ante un eventual Pacquiao-Mayweather, que después de la elección del filipino al Congreso de su país, podría celebrarse en el mes de noviembre, según su preparador, Freddy Roach.
 PAVLIK DECLINA LA REVANCHA CON MARTÍNEZ
Hasta el próximo día 17 de mayo, tenía de plazo Kelly Pavlik para aceptar o declinar la cláusula de revancha ante el argentino Sergio Martínez por el campeonato mundial del peso medio WBC-WBO. Este martes día 11, Cameron Dunkin, representante del ex campeón, ha enviado una misiva a Top Rank, para informar que no harán uso de dicha cláusula. Pavlik, campeón mundial desde septiembre de 2007, venciendo a Jermain Taylor, hizo algunas incursiones en el peso semipesado, como en su pelea ante Bernard Hopkins en octubre de 2008. Al parecer, Pavlik, de 1,89 metros, tuvo que perder cerca de seis kilos en los dos días previos a la pelea ante “Maravilla” Martínez. La decisión de subir al peso supermedio o semipesado, fue tomada el pasado lunes, en una reunión entre el propio pugilista, su entrenador, Jack Loew y el mencionado Cameron Dunkin. Kelly Pavlik llevaba una carrera imparable en el peso medio y en el top-ten de los mejores boxeadores libra por libra del mundo. Un punto de inflexión fue cuando ganó inmerecidamente en la revancha contra Taylor, y empezó a tener serios problemas para alcanzar el tope de los 72,5 kilos de la categoría del peso medio. Según Loew, una pelea interesante sería contra el ex campeón semipesado Chad Dawson, y no descartó la presencia de Pavlik en el ringside de la pelea Dawson vs. Jean Pascal en Montreal el próximo 14 de agosto, aunque tampoco verían con malos ojos un combate contra Lucian Bute en la división del supermedio. Por tanto, descartada la revancha Pavlik-Martínez, lo próximo para el bonaerense-madrileño parece ser, bien una revancha ante Paul Williams, con el que perdió en decisión ajustada el pasado 5 de diciembre, o la pelea que más desea Martínez, una también revancha contra Antonio Margarito, ahora que ha vuelto a los cuadriláteros. El problema principal sería que al mexicano le sea concedida licencia para boxear en Estados Unidos.
 CINTRÓN POR LOS AIRES, MARGARITO EN LOOR DE MULTITUDES
 Una semana después del combate Mosley-Mayweather, se demostró que hay vida después de esa megapelea. El sábado, en el Home Depot Center de Carson, California, tuvo lugar un interesante a priori combate del peso superwelter entre el “hombre completo” Paul Williams, el único que pelea desde la categoría welter hasta el peso medio, y Kermit Cintrón. El primer asalto se lo adjudicó Cintrón, mucho más preciso que su rival, un tanto atolondrado en su afán de soltar gran cantidad de golpes. Williams recuperó el dominio de la pelea en los asaltos segundo y tercero, aunque en este último, se oyeron abucheos del público, nada contento con el desarrollo de la pelea. Pero el gag o “sketch” del año estaba por llegar. Al medio minuto de comenzar el cuarto asalto, quedaron enredados ambos boxeadores, cayendo Williams al piso, y arrojándose Cintrón entre las cuerdas, como el que se arroja desde un cuarto piso. En ningún momento pareció que el incidente tuviera la fuerza para que saliera despedido el boricua de esa guisa.
Después de rebotar en una de las mesas del ringside, fue a parar al suelo, en el que estuvo más de diez minutos sin moverse, siendo posteriormente inmovilizado de forma un tanto patética, a pesar de que el ex campeón del mundo, al parecer, expresaba su intención de continuar el combate. Mientras era trasladado a la ambulancia, escuchaba el dictamen de los jueces, que fueron a las cartulinas, a pesar de no completarse cuatro asaltos, por lo que en cualquier parte del mundo hubiera sido un combate sin decisión. Haciendo caso de la anticuada reglamentación del Estado de California, se fue a las cartulinas, que para más inri, otorgaron una decisión dividida a favor de Williams, porque se conoce que cada juez estaba viendo una pelea distinta: 40-36, 39-37 y 36-40. En fin, después de lo sucedido en el Cintrón-Martínez, creíamos haberlo visto todo, pero está visto que en todas las peleas del boricua, está garantizado el “espectáculo”.
Casi a la misma hora, Antonio Margarito, 16 meses después de su recordada pelea ante Shane Mosley, reaparecía en una abarrotada Plaza de Toros Monumental de Aguascalientes (17.000 espectadores), demostrando una tremenda capacidad de convocatoria. Por cierto, mal comportamiento del público hacia el himno de Estados Unidos, pero qué podemos decir los españoles, cuando nosotros mismos abucheamos a nuestro propio himno. Margarito salió como un tiro desde el primer asalto, queriendo demostrar que es el mismo de antes de la sanción de un año impuesta por la Comisión Atlética de California, que le sigue impidiendo boxear en EE.UU. Una potente combinación del “Tornado de Tijuana” mandó a la lona a su compatriota Roberto “La Amenaza” García, que contó en todo momento con la animadversión del público. Se recuperó bien García, residente en Texas, y aguantó el chaparrón de golpes en los asaltos siguientes, incluso con un pelo de provocación en sus gestos, lo que irritaba más a Margarito y sus seguidores. No parecía que el combate fuera a acabar en los diez asaltos pactados, pero o Margarito ha perdido estamina, o García, quien nunca fue noqueado, es un gran fajador. En el octavo y décimo asaltos, le fueron descontados puntos al “visitante” por un cabezazo y un golpe bajo, respectivamente. Es la única pega al desempeño de “Tony”, la posible falta de pegada, porque en lo demás, fue el peleador dominante de siempre, ofreciendo una buena imagen, y postulándose para grandes peleas en el futuro, a sus 32 años, sobre todo, si obtiene el permiso de alguna Comisión Atlética de Estados Unidos para boxear, después de la sanción.
 MAYWEATHER VENCE CON AUTORIDAD A MOSLEY
Floyd Mayweather venció com amplitud a "Sugar" Shane Mosley por decisión unánime: 110-109-, 118-110 y 119-109. Salvo un espléndido segundo asalto de Mosley, el resto de la pelea fue una lección de dominio y precisión de "Money" Mayweather, a quien solo le faltó algo más de agresividad para cerrar la pelea con un nocaut. En el referido segundo asalto, la gente, en su mayoría favorable a Mosley, saltó de sus asientos cuando este conectó una derecha espectacular en el mentón de Mayweather. Pero fue un espejismo. A partir del tercer asalto, Mayweather llegó en todos y cada uno de los asaltos con varias derechas claras sobre su rival, que se mostró impotente para poner siquiera en apuros al "invicto" Mayweather. Por cierto, estuvo presente en ring side, atiborrado de famosos, el "Más Grande" Muhammad Ali, quien tuvo oportunidad de ver un situ al actual rey del boxeo. Solo Pacquiao podría poner en tela de juicio este reinado. ¿Se le pasará su alergia a los controles de sangre? Es la pelea que todo el mundo quiere, y la pelota está en su tejado. Hasta ese momento, Mayweather puede seguir presumiendo del "0" que luce en su palmarés, a sus 33 años.
|
 ADAMEK VENCE A ARREOLA Y ESPERA A LOS KLITSCHKO
 En su tercera incursión en el peso pesado, el polaco Tomasz Adamek, ex campeón mundial de los pesos semipesado y crucero, derrotó a los puntos al estadounidense de origen mexicano Chris Arreola. Fue una buena pelea, para el nivel del peso completo en la actualidad. A pesar de los 6 centímetros y los 15 kilos de diferencia a favor del californiano, peso pesado natural, desde el principio de la pelea, celebrada en Ontario, California, se puso de manifiesto que el polaco tenía una estrategia bien definida: moverse por todo el ring y golpear con la precisión y la contundencia que le caracterizan. El plan de Arreola, y lo dijo en la previa, era acortar el ring como fuese y llevar al polaco residente en New Jersey a su distancia. Fueron en su mayoría asaltos muy igualados. El primero, aunque fuera por su mayor agresividad, se lo adjudicó el californiano.
Ahí empezó el magisterio de Adamek, dando un curso de golpear y salir, poniendo al descubierto las carencias técnicas de Arreola. Los asaltos cuarto al sexto fueron de Arreola, que tuvo sus mejores momentos de la pelea, aunque nunca se vio seriamente la posibilidad del nocaut. De nuevo, sobrepasado el ecuador del combate, volvió a evidenciar su superioridad de clase y precisión el polaco, aupado por miles de compatriotas, como en cada una de sus peleas, y no fue hasta el décimo asalto, cuando Arreola salió decididamente por el nocaut.
Los tres últimos asaltos fueron magníficos, demostrando el mexicano-americano que estaba en una buena condición física, más allá de su apariencia, opuesta radicalmente a la de un atleta longilíneo. Acabó la pelea de forma vibrante, y no había más que mirar la cara de ambos contendientes para saber quién había sufrido mayor castigo. La cara de Arreola estaba completamente entumecida, contrastando con el aspecto del polaco, que no daba la impresión de haberse medido a un auténtico peso pesado, que dio 113,5 Kg. en la báscula. Al final, un juez, Tony Crebs, vio empate a 114, y los otros dos, Joseph Pasquale y Barry Druxman , 117-111 y 115-113 para Adamek, que ganó, a nuestro juicio, con plena justicia. Segunda derrota en sus tres últimos duelos de Arreola, que tiene un incierto futuro, y vía libre para el campeón polaco de 33 años, quien solo perdió, en su sólida carrera, con Chad Dawson en 2007, para medirse a cualquiera de los actuales campeones mundiales. Tiene madera de campeón, incluso en el peso pesado. Otra cosa es que tenga pegada para derribar a los hermanos Klitschko. Será interesante comprobarlo.
 EDWIN VALERO SE SUICIDA
Todo en la vida del mejor noqueador del momento del boxeo mundial fue  excesivo. Desde que nació el 3 de diciembre de 1981 en Mérida, Venezuela, su vida no resultó fácil, precisamente. Cuanto tenía solo 7 años, su padre, Antonio, abandonó el hogar. A los doce, fue él, quien dijo adiós a doña Eloiza, su madre, para marcharse al gimnasio de Óscar Ortega. Muchas veces contó Valero que la mayoría de sus amigos de la infancia, murieron asesinados. En 2001 sufrió un serio accidente de moto, agravado por no llevar casco. En 2002, después de 92 peleas como amateur, debutó en el campo profesional. Fue en el Parque Naciones Unidas de Caracas, y su rival, Eduardo Hernández apenas le duró dos minutos en pie. Nada menos que 18 triunfos consecutivos en el primer asalto, peleando en países tan diversos como Panamá, Japón, Francia y Estados Unidos.
En enero de 2004, debido a una resonancia magnética en el cerebro se le descubrieron irregularidades y, por tanto, no se le permitió la pelea que tenía programada en los Estados Unidos. El 5 de agosto de 2006 ante Vicente “El Loco” Mosquera se coronó por primera vez campeón mundial del peso superpluma de la W.B.A. al ganarle por KOT. en 10 asaltos. Cuatro defensas, todas antes del límite, antes de acceder al título vacante del peso ligero el 4 de abril de 2009, ante el colombiano Antonio Pitalúa en Austin, Texas, el único estado norteamericano que le permitía boxear, aunque nunca le concedieran la Visa. Dos asaltos le duró el colombiano. Retuvo la corona ante Héctor Velázquez y Antonio DeMarco, este último el seis de febrero último. A partir de ahí, la locura. El 25 de marzo es arrestado por golpear a su joven esposa Jenifer Carolina Viera, a la que asesina el pasado 18 de abril, quitándose la vida un día después. Todo excesivo. Ya no tendrá más la ilusión de boxear contra Manny Pacquiao, pero dejó la estela de ser imbatible: 27 nocauts en 27 peleas, con solo 67 rounds disputados. Después de los casos de Alexis Argüello, Arturo Gatti y Vernon Forrest, lo que le faltaba al boxeo y su manida leyenda negra. Descanse en paz el “Inca” Valero.
 MARAVILLA SE ENTRONIZA COMO REY DEL BOXEO
 Sergio “Maravilla” Martínez se convirtió el pasado sábado en el Boardwalk Hall de New Jersey, en el deportista más laureado de Argentina, junto al futbolista Lionel Messi, también criado deportivamente en España, y el tenista Juan Martín Del Potro. El “madrileño” de Quilmes tenía un plan para, al fin, obtener el triunfo en un combate de máximo nivel, o mejor dicho, para que los jueces le dieran el triunfo, y que no volviera a suceder lo del “doble robo” ante Kermit Cintrón y el menos descarado ante Paul Williams. Y ese plan pasaba por hacer más que el boxeador local, reconociendo su condición de “visitante”. Claro que el rival, Kelly Pavlik, no ha vuelto a ser el todopoderoso pegador de sus peleas ante Zertuche, Miranda o la primera ante Jermain Taylor (la otra se la regalaron). Desde la lección de Bernard Hopkins, en octubre de 2008, no ha vuelto a ser el de antes. Pero Sergio Martínez se hizo acreedor a la victoria, con un noveno asalto que pasará a los anales de su carrera, y que será aspirante a mejor asalto del año 2010. Martínez ganó claramente en los primeros cuatro asaltos, mucho más vivo en el cuadrilátero, con movimientos rápidos que eran imposibles para el de Youngstown, Ohio. Guardia baja, jab de derecha propio del zurdo más difícil del mundo y ese atrevimiento que solo poseen los grandes de verdad. Pero la casta, que no su antigua calidad, del estadounidense, salió a la palestra en el quinto asalto, con un gancho de izquierda que hizo trastabillarse al argentino y que le dio la vuelta a la pelea. De repente, Martínez dejó de soltar golpes y a acusar una alarmante pasividad. Esto lo aprovechó Pavlik para tirar a la lona al quilmeño faltando un minuto y veinte segundos para terminar el séptimo round, en un uno-dos que más pareció doble empujón que una combinación ortodoxa. Pero el árbitro David Fields lo contabilizó como caída y la pelea se empezó a complicar. El fantasma de una nueva decisión “controvertida” se empezó a pasear por el mítico recinto del río Hudson. Pero tras un octavo asalto igualado, aunque con una izquierda extraordinaria de Pavlik, emergió la raza y la calidad de un boxeador a la antigua usanza, que se sale de los cánones del boxeo uniforme y monótono que padecemos en la actualidad. Ese noveno asalto no solo “maravilló” al público y a los comentaristas, sino que dejó inservibles las dos cejas del americano, que empezó a manar sangre, sobre todo, de la derecha, de forma alarmante. Ahí remató la pelea Martínez. En los tres asaltos que restaban, fue sin contemplaciones a por el rostro de Pavlik, que, casi ciego, ya no era rival para el argentino, que lanzaba e impactaba el triple de golpes que el boxeador local, en unos interminables tres asaltos para el que ostentaba la doble corona del peso medio hasta el sábado. Cuando restaban apenas veinte segundos para finalizar la pelea, y sintiéndose ganador, “Maravilla” se dirigía a los seguidores españoles que habían peregrinado a La Meca del boxeo, para verle entronizarse como el actual rey del boxeo. Las cartulinas esta vez impartieron justicia: 115-112, 115-111 y 116-111 para Sergio. Esta vez no había dudas: le dieron la victoria a un peleador de 35 años que parece que tiene, por su físico, 25 y que como decía el gran comentarista de la HBO, Larry Merchant, se había convertido en el campeón unificado de la categoría reina del boxeo. Hace un año, alguien decía que sobrevalorábamos a “Maravilla”, ese peleador enamorado de Madrid. Un año más tarde, tiene tres coronas en dos pesos distintos, y se lo rifan para revanchas contra Williams, Pavlik o Margarito. Y es que no costaba tanto trabajo ver que estábamos ante lo que los italianos denominan “fuori serie”. Y, ojo, aún lo puede hacer mejor. |
|
|
|