LA TRIBUNA
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VELAS NEGRAS A CEBRIÁN

El periódico “El País” nació el 4 de mayo de 1975 con unas ideas de izquierda modernista, contratando afiladas plumas que en poco tiempo brillarían en el reflejo de sus páginas dado que pronto se pondría a la cabeza en ventas de los diarios generalistas de España. Como director eligieron a Juan Luis Cebrián, al que consideraban un talento en temas de periodismo, el cual siempre ha tenido lo que pedía por su boquita con llamar al potentado Polanco, dueño que era de este imperio de publicaciones y comunicación, además de editor con exclusividad de los libros de texto de la enseñanza patria.
Todavía vivía Franco, cuando “El País” edita su código de estilo periodístico, sentenciando en uno de sus primeros mandamientos no publicar nada sobre Boxeo, sino sus noticias adversas tipo accidentes que ocurran en este deporte. Sus redactores tienen en gavetas cantidad de textos con estadísticas del siglo pasado, esperando que vean la luz cuando surja tal accidente, al que sólo tendrán que poner el nombre del caído en combate. Ya podrá suceder en un ring de Conchinchina, que la fatal noticia saldrá en “El País” a todo color, más comentarios de sus brillantes plumas, tirando a este deporte olímpico al más hondo de los suelos y si puede ser al infierno. Se van jubilando sus  redactores y los textos rebuscados no han salido a la luz pública, mecáchis.

   Les recomiendo entren aquí:  http://futbolnoesfutbolobservatorio.blogspot.com/2009/05/el-pais-las-putas-y-el-boxeo.html   y lean el último escrito, antes que lo quiten.
El atrevido o acertado participante nos descubre que Juan Luis Cebrián es un nefando, menos talentoso de lo que está considerado –¿quién lo habrá hecho académico?-, y además lo acusa de ser el culpable del más acentuado de los sadismos. Porque, dice y es verdad, si el Boxeo estropea cerebros, cómo Juan Luis Cebrián corría diariamente el riesgo en carretera de tener a un conductor tarado del coco, pues el directorcito tuvo por varios años de chófer oficial a un ex boxeador. ¿Cómo ponía su vida en peligro teniendo al volante a un odioso excampeón de España de los pesos gallos?

  
El escrito se las trae. Pone bonito a Juan Luis Cebrián y descubre temas personales, como que su hijo inició su carrera de cineasta con una película ¡sobre Boxeo!, contrariando las malas ideas de su progenitor, al que desde hoy yo también pongo dos velas negras en mi sitio apartado para seres despreciables.

   ¿Con este tipo de gente, cómo España iba ser nuevamente sede olímpica?

   Sabemos que cuando vino la comisión del COI a ver los medios de Madrid para su candidatura, entre los altos comisionados estaba un oriental que a su vez es presidente de la federación de Boxeo en su pais, y se le ocurre dialogar con algún anfitrión madrileño: “¿Y qué tal Castillejo? Mucho mérito tiene este hombre, 8 veces campeón del mundo de Boxeo. ¿Qué hace ahora?” El ignorante receptor interrogado lo comenta a otro enchufado más preparado, “me pregunta por un campeón de Boxeo, Castillazo, o una cosa así…” El madrileño diplomado en deporte le espeta al comisionado internacional, “yo ni sé quién es, probablemente sea un inmigrante que resida aquí. Es que al Boxeo está en decadencia y…”

   La mejor educación de los orientales hizo tragarse al buen hombre una sonora respuesta, la cual saldría reflejada meses después en los resultados de las votaciones a cada ciudad candidata. “¿Madrid olímpica? Por favor, si España margina a uno de los deportes de más raiganbre olímpica”, debió ser el pensamiento y comentario del alto comisionado con su compañeros de expedición.

   Y claro, ¿con este tipo de gente, cómo pretendíamos ser sede olímpica?

 

Rubén Moralejo Alcántara

 

 


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